El K4 español se cuelga la plata y convierte a Craviotto en leyenda deportiva

La Voz REDACCIÓN

DEPORTES

MAXIM SHEMETOV

Alemania gana la prueba y los eslovacos acaban terceros

31 ago 2021 . Actualizado a las 14:19 h.

Los piragüistas Saúl Craviotto, Marcus Cooper Walz, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade se colgaron este sábado la plata en la prueba del K4 500 de los Juegos Olímpicos de Tokio, la decimocuarta medalla para España y una presea que convierte al palista afincado en Asturias, su capitán, en leyenda del deporte español.

El cuarteto se coló en la final tras disputar en las horas centrales de la competición una semifinal en la que terminaron como cabezas de serie, toda una declaración de intenciones. La jornada amenazaba lluvia y fue justo cuando comenzaba su semifinal, la última del día, cuando rompió a llover a mares, obligó a los periodistas y cámaras a buscar refugio o protegerse debajo de lonas de plástico en sus puestos, y embraveció las aguas, quizá preludio de la fiera regata que iba a disputarse horas después.

El tiempo amainó cuando los ocho contendientes de la final del K4 se colocaron en posición de salida. Los españoles salieron con buen arranque y encabezaron la carrera durante la mayor parte del tiempo. Pero desde el primer momento esta fue una reñida batalla entre dos viejos conocidos por coronar lo más alto del podio olímpico. Los alemanes Max Rendschmidt, Ronald Rauhe, Tom Liebscher y Max Lemke, que ya se intuían como su mayor amenaza en la prueba, remaron muy cerca durante toda la regata y apretaron en los últimos metros en el carril contiguo para colar la proa de su kayak 226 milésimas de segundo por delante en la meta a la de los españoles.