Los celos de Djokovic

Fernando Rey Tapias

DEPORTES

ANDREJ CUKIC

La situación que vive el tenista serbio debido a una sucesión de decisiones erróneas y condicionado por su entorno retrata una trayectoria con temibles consecuencias

15 ene 2022 . Actualizado a las 10:14 h.

Varias veces en los últimos años, el calor y los incendios han sido foco de preocupación de la celebración del Open de Australia, el primer grande del calendario tenístico. Sin embargo, este año, por la incertidumbre de la pandemia, hace meses que se generaban dudas acerca de su celebración. Resulta que toda la atención en los últimos días viene protagonizada por Novak Djokovic, el serbio que ostenta el número 1, y que consiguió ganar en Melbourne nada menos que en nueve ocasiones.

Visado

Medidas estrictas contra antivacunas. Hace ya tiempo que se especulaba sobre su participación, dado que el serbio se manifestaba contrario a la vacunación, condición exigida por el gobierno australiano para concederle el visado. Es uno de los gobiernos de los más estrictos del mundo en las medidas anticovid que, entre otras cosas, supusieron nueve meses de confinamiento para su población.

El proceso

Jesucristo y dos apelaciones. Sin embargo, sin vacunarse y basado en informaciones de la organización del torneo y del estado de Victoria, Djokovic se presenta en Melbourne afirmando ante las autoridades que su visado está en regla. Retenido durante cinco días, sus abogados consiguen evitar su expulsión, por un error de procedimiento de los funcionarios aduaneros en el tiempo concedido a Novak para presentar la documentación en regla. El asunto pasó a manos del ministro de Inmigración del Gobierno australiano, que rechazó el visado del serbio. La nueva apelación de sus abogados evita la salida inmediata de Djokovic, que volverá a declarar hoy y, posteriormente, se celebrará la vista definitiva, en la que presumiblemente será expulsado definitivamente, acabando con un culebrón en el que hasta hubo rueda de prensa de la familia Djokovic en la que su padre le comparaba con Jesucristo y Espartaco, lanzando mensajes bélicos de que se estaba pisoteando a todos los serbios.