La prematura decisión de Ash Barty de dejar las pistas no fue la única inesperada de una estrella todavía joven en el mundo del tenis
24 mar 2022 . Actualizado a las 19:26 h.La retirada de Ash Barty ha causado un gran impacto y recuerda a otras tenistas que dejaron las pistas a una edad temprana, como Justin Henin, que lo hizo con 25 años aunque luego regresaría hasta los 28, o Kim Clijsters, que paró a los 23 y volvió un par de años después para colgar la raqueta con 29, aunque en el 2020 volvió a las pistas. También, retrocediendo más en el tiempo está el caso de Gabriela Sabatini, la tenista argentina más laureada, que lo dejó a los 26. Lo cierto es que parece que las mujeres se retiran del circuito más jóvenes que los hombres o, por lo menos, son anuncios más sonados. En un momento en el que los deportistas parecen estirar al máximo sus carreras y algunos, incluso, viven segundas juventudes, no dejan de llamar la atención noticias como la de Barty.
No es sencillo encontrar una respuesta a la pregunta de por qué las tenistas se retiran antes. La española Carla Suárez, ganadora de cinco torneos WTA, reconoce que el anuncio de la que era número uno le ha sorprendido: «Creo que ha tomado la decisión que su corazón le pedía. Los sueños que tenía de niña los ha cumplido con creces, se ha vaciado por el tenis y el tenis se lo ha devuelto».
Suárez alude a la presión: «En un deporte individual como este, toda recae sobre una persona». Además, apunta que «quizás tampoco lo normal es aguantar hasta los 40» y que igual Barty ahora quiere «disfrutar la vida que le queda como persona. Todo el mundo, de cualquier ámbito, con una cuenta bancaria como la suya se retiraría joven».
«El tenis es un deporte que requiere de un grado de madurez e independencia importante»
En el caso del circuito femenino, en la decisión también pueden entrar en juego factores de carácter biológico en las retiradas prematuras: «No lo sé, pero quizás hayan tenido instinto de maternidad y tuvieron que dejar el deporte. Henin, a los pocos años quiso volver y lo hizo. Es un cúmulo de exigencia física y mental y se puede llegar a un límite en el que se quiera dejar de sufrir tanto».
A este aspecto también se refiere Marco Casal, director deportivo de la Federación Gallega de Tenis: «La vida deportiva puede estar influenciada por la personal, en si se plantean tener hijos o no. Es algo que en los hombres no sucede. Federer fue padre cuatro veces y siguió compitiendo sin parar».
La presión
Marco Casal afirma que el mundo del tenis «es muy difícil porque se pasan entre veinte y treinta semanas fuera de casa. Depende de lo arraigada que esté la persona a su entorno, lo lleva mejor o peor». Sobre Barty, comenta que «igual ella tiene otros proyectos», aunque reconoce que le sorprende porque «a los 25 años se alcanza el mayor rendimiento físico y mental». Eso sí, aunque sea joven lleva mucho vivido: «Desde los 15 un tenista está entrenando a alto nivel y viajando. Es un deporte que requiere de un grado de madurez e independencia importante, porque se pasan semanas fuera con frustraciones».
La ferrolana Paula Hermida sabe bien la presión que rodea al mundo del tenis. Ella, que llegó a ser 148 del mundo, habla claro: «Influye que las personas que te rodean sepan llevarte. Yo me retiré joven. Mi técnico era mi padre y tenía mucha presión, que se trasladaba de la pista a casa. Entrené toda la vida en Ferrol, poco motivada y no tenía gente con la que prepararme ni había muchos medios».
«En un deporte individual como este, toda la presión recae sobre una persona»
Para ser profesional y jugar al más alto nivel hay que «renunciar a muchas cosas, mientras se ve a compañeras viajando, saliendo...», señala Hermida: «La disciplina que hay que seguir es dura. En las retiradas, muchas veces no se quiere decir claramente el motivo porque es personal. Hay casos muy diferentes, pero el principal es no aguantar de cabeza».
La extenista gallega pone el ejemplo de Anna Kournikova: «Todos la daban como número uno y nunca llegó a serlo ni a hacerlo tan bien como la gente pensaba que lo haría, y eso genera unas expectativas». Paula Hermida reconoce que le dio pena dejar el tenis porque era una chica «sacrificada», a la que no le importaba «entrenar y tener que renunciar a otras cosas».
Presión, maternidad, lesiones, exposición a juicios del público que, por desgracia, en el caso de las mujeres en muchas ocasiones siguen yendo más allá del ámbito deportivo, viajes, desmotivación... la lista de razones por las cuales tomar la decisión de retirarse es amplia y cada persona diferente.