El fondista británico, ganador de cuatro oros y seis títulos mundiales, ha explicado cómo mintió sobre sus orígenes
13 jul 2022 . Actualizado a las 09:01 h.El atleta británico Mo Farah fue llevado de niño al Reino Unido de manera ilegal, según él mismo reveló en un documental de la BBC. En el programa, titulado «El verdadero Mo Farah», que emitirá mañana la emisora británica, el fondista señala que había dicho que nació en Somalia y que había entrado como refugiado en el Reino Unido desde Mogadiscio cuando tenía 9 años para unirse a su padre que trabaja en Londres, algo que no era verdad. Según la estrella olímpica, fue víctima de tráfico ilegal cuando fue llevado a Londres desde Yibuti en los años noventa del siglo pasado y que su verdadero nombre es Hussein Abdi Kahin. «Durante años mantuve esto oculto», afirmó el atleta, y añadió que sus padres nunca viajaron al Reino Unido y que su madre y sus dos hermanos viven en una granja en Somalilandia, que declaró la independencia en 1991 pero no está reconocida internacionalmente.
Su padre, Abdi, murió por unos disparos cuando Farah tenía 4 años de edad durante la violencia civil en Somalia. Poco después fue a vivir con familiares en Yibuti y para terminar en Reino Unido por una mujer que él nunca había visto y que no era familiar suyo.
Engañado con falsas esperanzas, Mo Farah viajó a Europa, concretamente al barrio de Hounslow, con la mentira de vivir con familiares, algo que nunca llegó. Al llegar al oeste de la capital británica, la mujer le dijo que empezaría a llamarse Mohamed.
A partir de entonces fue obligado a realizar tareas domésticas y cuidar de niños de otra familia, mientras que no se le permitió ir a la escuela hasta los 12 años de edad. En la escuela demostró su talento para el atletismo, algo que, según él, le cambió la vida ya que pudo participar en eventos competitivos en escuelas británicas.
Su maestro de deportes, Alan Watkinson, le ayudó a obtener la ciudadanía británica con el nombre de Mohamed Farah, que las autoridades le concedieron en julio del año 2000. El atleta dijo que quería contar su historia para llamar la atención sobre la esclavitud y el tráfico de personas