El «break dance» diseña su formato para revolucionar París 2024

Rodrigo López / P. A. LA VOZ

DEPORTES

Leticia Cobo

De entrenar en el metro de Madrid, a competir en la plaza de la Concordia

25 ago 2022 . Actualizado a las 15:48 h.

De los barrios pobres de Nueva York, a los Juegos. El break dance nació en la década de los 70 como una forma artística y en el año 2020, el Comité Olímpico Internacional (COI) hizo oficial su entrada como deporte para los Juegos de París 2024. En su intento por rejuvenecer la audiencia y dando continuidad al estreno del skate, la escalada deportivo y el surf en Tokio 2020, los Juegos revolucionan el programa con la incorporación del breaking como deporte olímpico. «El COI busca conectar con el público joven, ofreciendo cosas rápidas, mainstream» declara Anxo Barro, presidente del club Da Rúa (primer equipo de break dance en Galicia).

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¿Cuál es la vía de clasificación para París 2024?

Los elegidos para la gran cita están todavía sin decidirse, pero se conoce cómo será el proceso de selección. Un total de 32 atletas (16 hombres y 16 mujeres) tendrán la oportunidad de conseguir su hueco de tres maneras distintas: El Campeonato Mundial del 2023, los Juegos Continentales y el ránking de clasificación olímpica. El campeón de la cita internacional del próximo año se clasificará directamente, así como los vencedores de cada continente. A estos seis, habría que sumarle a los siete primeros clasificados del ránking (actualmente hay un español en el puesto cinco de la clasificación, Juan de la Torre, Xak), los cuales se deciden en las Series Olímpicas, aún todavía por determinar, pero que se celebrarán con toda seguridad durante el año 2023. Las tres plazas restantes serán: una para el anfitrión y dos a criterio del COI.

¿Cómo se desarrollará y valorará la competición?

Dos pruebas: masculina y femenina. Un combate cara a cara. El breaking será el único deporte artístico que se valorará por competición directa. Los 16 b-boys y b-girls (así son conocidos los que bailan breaking) lucharán por pasar a las siguientes rondas, y en la final, en un enfrentamiento sobre la emblemática plaza de la Concordia de París, escenario que albergará el debut del break dance. Cada ronda se dividirá en tramos de 45 segundos donde cada participante realiza su show, espera la respuesta de su contrincante y, posteriormente, las siguientes se disputan al mejor de tres.

El ganador de la ronda lo determinarán los jueces de la competición. Estos decidirán en el momento y se ajustarán a tres cualidades: la física, la interpretativa y la artística. Dentro de ella pueden encontrar subcriterios a valorar como la ejecución, la creatividad, la coherencia musical, la dificultad y la dinámica entre otras muchas cosas. El estreno será muy esperado puesto que tendrá lugar al final de los Juegos Olímpicos, entre el 9 y el 10 de agosto.

¿Qué podremos ver en París?

Frescura, novedad, dinamismo y cosas diferentes. Nadie es igual y nada es parecido. En este deporte, los competidores no están obligados a realizar una rutina o ejercicio en concreto, sino que se trata de una lucha de estilos, y no tienen conocimientos sobre la música que va a sonar hasta el momento en que suena, puesto que tienen que improvisar sobre la marcha.

Entre lo más habitual es comenzar bailando de pie, realizar un go down e ir al suelo. Desde la pista pueden volver hacia arriba o quedarse sobre la tarima. Muchos b-boy o b-girls centran su actuación en un baile tocando el suelo, haciendo piruetas, o bien hacer un freeze (quedarse quieto) y hacer malabares como top rock, footwork o power moves, movimientos basados en la inercia, los apoyos y la relación entre la improvisación y la coherencia musical por parte del participante.

Galicia cuenta con el mejor calendario de España

«Tenemos una cantera que será muy bestia», afirma Anxo Barro. Una idea que nace con la creación de la Liga Xunta de Galicia de Break (LXGB) en el año 2020. Una competición con un total de diez eventos al año por distintas localidades que permite, a todos los b-boys y b-girls de la escena de la comunidad, competir entre ellos, reunirse y mejorar para cuando llegue el momento de dar el salto al territorio nacional o internacional. Adelantándose a la creación de la Federación Gallega de Baile Deportivo, constituida el pasado mes de junio, la liga mantiene una escena potente. Cuenta con 60 participantes y hay tres categorías: avanzado, intermedio e iniciación. En edad sub-18 hay un número mayor de chicas que de chicos.

«Realmente antes estábamos desperdigados por las distintas escuelas o mismo por las calles, pero ahora nos podemos juntar en un espacio para entrenar y competir con cierto nivel. De esta manera, empieza a gestarse la nueva generación gallega y es gracias a la liga» afirma Artur Lago Ramón, más conocido como Arthur y campeón de la LXGB en el 2021. Desde la Federación consideran este proyecto «un éxito rotundo» y afirman que «solo Málaga puede estar cerca de nosotros en toda España». Actualmente solo hay cuatro clubes a nivel nacional y ninguna tiene la liga que tenemos nosotros. Esto es algo que nos da mucho bagaje y permite situar a Galicia a la vanguardia del breaking. «Estoy seguro de que para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 tendremos competidores serios aquí», termina por concluir Anxo Barro.

A nivel internacional

Dentro del panorama internacional aún queda mucho por hacer, tanto para Galicia como para España. Los favoritos son los estadounidenses y los japoneses. Los últimos en llegar a la cima de los aspirantes han sido los chinos. En uno de los últimos torneos internacionales más importantes disputado en Eslovaquia demostraron que pueden tener opciones en París 2024. Al escenario donde se disputaría el evento, llegaron con un staff técnico propio, es decir, con entrenadora, preparador físico y analistas que conocían a los rivales. Uno de sus b-boy logró colarse en el octavo puesto entre los mejores.

Entrenamiento con un equipo multidisciplinar de técnicos

A comienzos de los años 2000, el breaking deja de lado la cultura hip-hop con la que había nacido y comienza a añadir movimientos cercanos a diferentes disciplinas como la gimnasia y la danza contemporánea. No deja de ser un baile, pero añade elementos atléticos que requiere de muchos entrenamientos.

«En España hemos pasado de entrenar en el metro de Madrid, a hacerlo con deportistas y profesionales. Hablo de psicólogos, preparadores físicos, nutricionistas... la gente le está metiendo mucha caña» sentencia Anxo Barro, que también es entrenador. La entrada del break dance como deporte olímpico cambia la perspectiva por completo. Antes, lo más normal era entrenar en la calle, o en el metro, dos horas porque no había entrenadores ni nada que se le pareciera. Ahora hay detrás una federación y una competición oficial.

«Es un proceso muy largo y requiere de varios meses para trabajar todas las cosas», explica Arthur, campeón de la liga gallega del 2021. La preparación requiere de varias fases. La primera sería realizar un estudio previo, sobre todo para conocer bien la música. Al fin y al cabo, no saben qué música va a sonar cuando estén en la pista, por lo que deben familiarizarse con ella. Con el siguiente paso daría comienzo la rutina de entrenamiento y se conoce como la fase de laboratorio. Buscar nuevos movimientos para añadir al baile, centrarse en las partes más técnicas con el fin de mejorar el control del cuerpo y desarrollar un estilo propio y característico. La tercera es la parte competitiva, es decir, prepararse para la ronda y repetir los nuevos pasos «hasta llegar a la perfección». Y por último están los ejercicios de flexibilidad, resistencia y coordinación.

B-boys como Arthur trabajan el aspecto mental para estar concentrados en el momento de la competición. «Hay muchos factores que necesitan estar más con la mente antes que con el cuerpo», afirma el campeón gallego.

Marcas y becas involucradas

Desde hace unos años, varias marcas deportivas comienzan a apostar por el break dance. La primera de ellas, Nike, que ya tiene en nómina a dos mujeres, una de Londres y otra de Roma. Aquí, en España, hay b-boys y b-girls que tienen distintos patrocinadores detrás y disponen de la beca Blume, convocada por el Consejo Superior de Deportes para deportistas de alto rendimiento.