Alisson espera el primer tiro

DEPORTES

Neil Hall | EFE

Con Brasil clasificada y con rotaciones, Camerún agota sus opciones frente a Becker, el único meta que sigue imbatido en el Mundial

02 dic 2022 . Actualizado a las 10:25 h.

Todas las opciones que mantiene Camerún para no despedirse de Catar, pasan hoy (20.00 horas La 1 y Gol Mundial) por ganarle a Brasil —ya clasificada— y batir a Alisson Ramses Becker (Novo Hamburgo, 1992), algo que ni Serbia ni Suiza lograron. De la Canarinha llenan portadas sus filigranas ofensivas, pero bajo palos tiene a uno de los mejores del mundo. Nacido en una ciudad con gran número de descendientes alemanes, Alisson es hijo y hermano pequeño de portero. Su padre defendió al Nova Hamburgo de su urbe natal y con Muriel, cinco años mayor y hoy meta del Limassol en la Primera chipriota, tiene la anécdota de la que partió su carrera.

Alisson se formó en las categorías inferiores del Inter de Portoalegre e incluso se planteó dejar el fútbol. Tenía sobrepeso y se veía con poca estatura para competir el puesto. «Tuvo un proceso madurativo más lento. En juveniles, por ejemplo, era más bajo que los demás», recordó el que entonces era entrenador de porteros del equipo brasileño, Daniel Pavan. Acabó estirando hasta el 1,91. Cuando llegó al primer equipo del Inter, el titular bajo palos era su hermano. Alisson quedó relegado como suplente durante meses. Justo hasta que Muriel se lesionó. Tomó el puesto de su hermano y ya no lo soltó hasta el 2016, cuando el Roma lo trajo a Europa como suplente de Wojciech Szczesny. Fue la marcha del portero de la selección polaca a la Juve lo que le acabaría abriendo las puertas de la titularidad.

Sus actuaciones fueron tan elocuentes, que el nombre de Alisson se relacionó con el Liverpool y el Real Madrid. Fueron los ingleses los que, en julio del 2018, lo convirtieron en el portero más caro —luego lo superaría únicamente Kepa Arrizabalaga— y uno de los futbolistas más cotizados de la historia. Pagaron por él 62,5 millones, más otros 10 en variables. El traspaso superó en 20 al que la Juve había abonado por Buffon. Un año después, Alisson fue una pieza fundamental en el Liverpool que ganó la Liga de Campeones y la FIFA lo encumbró como el mejor guardameta.

Dunga lo llamó por primera vez a la selección en octubre del 2015. No tuvo el debut soñado. Brasil sufrió una dolorosa eliminación en la primera ronda de la Copa América. Alisson se convirtió en indiscutible y suma 58 partidos como internacional.

A la concentración de la selección brasileña en Rusia 2018 llegó con la guitarra al hombro. La música es su otra gran pasión. «Soy mejor cantando que hablando», dijo en alguna ocasión. El instrumento se ha convertido en un compañero habitual de Becker e incluso el Liverpool ha publicado alguna vez alguno de sus pinitos. Aficionado al ciclismo, no ha recibido en Catar un solo remate directo a portería en los 194 minutos. Es el único portero que sigue imbatido en el Mundial. Alison espera para mostrarse.