La selección se enfrenta al equipo británico que precisamente abrió la rebelión de la 15 hace justamente trece meses
19 ago 2023 . Actualizado a las 22:52 h.Por Inma Castañón, emblema del Karbo y primera capitana en la historia de la selección. También por Conchi Amancio y Kubalita, otras de las pioneras. Por supuesto, por Vero Boquete, Natalia Pablos, Vicky Losada, Sandra Paños, Mapi León y Patri Guijarro, que pagaron con el destierro su lucha por convertir a la selección en un equipo profesional. Pero también por Xiana, portera del Victoria CF y de Galia sub-12. Y por Aroa, delantera infantil del Rápido Pereiró. Por las que estuvieron. Y por las que vendrán. España se juega este domingo (12 horas, La 1) mucho más que la final de un Mundial. Es la demostración de que la lucha ha valido la pena. Las huelgas por conseguir unos salarios mínimos y por unas condiciones de trabajo decentes, los plantes y las amenazas para que se les tomara en serio, el doloroso parto hasta alcanzar el reconocimiento de su liga como profesional... Durante noventa minutos, las jugadoras españolas acapararán, por fin, todo el foco mediático del fútbol español, sin género, y podrán reivindicar sobre el verde, donde ellas siempre quisieron hacerlo, que de verdad son referentes. Para las suyas. Y para los demás.
No fue un camino fácil. Las jugadoras no querían al seleccionador e incluso durante el Mundial hubo sus roces. Sirva como ejemplo el detalle de la capitana, con un brazalete bailando de brazo en brazo porque las verdaderas líderes (Irene Paredes, Jenni Hermoso, Alexia Putellas, Aitana Bonmatí...) no pueden llevarlo por ser las azotes de Vilda. El seleccionador ni siquiera seduce a todas las del Real Madrid, que parecían más de su cuerda cuando estalló todo el conflicto de las quince. Pero todas hicieron de tripas corazón porque son profesionales y porque nada une más en la vida que un objetivo común.
Ni siquiera el revolcón de Japón (0-4), que hizo daño y provocó discusiones internas en ese vestuario, pudo con la fe del grupo. El reto era hacer historia y se consiguió. Se ganó por primera vez una eliminatoria arrasando a Suiza (1-5) y se doblegó a los Países Bajos (2-1) y a Suecia (2-1) por puras piernas. Neerlandesas y escandinavas, como también lo son las inglesas que esperan en la final, lucen una talla mayor; pero las jugadoras españolas cuentan con una preparación física de base superior que las hace volar cuando el cronómetro se acerca al epílogo. El trabajo que se hace en los clubes españoles, desde que de verdad se apuesta por el fútbol femenino, ya marca diferencias.
Además, el último peldaño hacia la cima del fútbol no puede ser el más idóneo. Hoy se cumplen trece meses de aquel duelo del Falmer Stadium en el que las lágrimas españolas se mezclaban con el jolgorio del cante británico del Sweet Caroline. España quedaba aquel 20 de julio apeada de los cuartos de final de la Eurocopa después de desperdiciar un gol de Esther en el arranque de la segunda mitad. Toone, en el minuto 84, después de que Vilda sacrificase a Teresa Abelleira en un cambio decisivo (para mal], y Stanway, en la prórroga, abrieron la veda de una crisis que acabó en la rebelión de las 15.
396 días después, la selección puede ajustar cuentas con Inglaterra. Paradojas del destino. El rival que abrió la caja de Pandora puede ser también el que acabe acallándola. Y nuevamente con la gallega Teresa Abelleira en el once titular, ahora con un rol de mucha mayor trascendencia. La pontevedresa ejerce de brújula en el centro del campo, sacrificándose en las ayudas y en las disputas, pero a la vez siendo el canal por el que pasan todos los balones. Ella juega y hace jugar fácil a España. Esa selección que este domingo disputa más que un partido de fútbol. Por ellas. Por todas.
La posición de Jenni Hermoso, principal incógnita del equipo español ante las inglesas
Jorge Vilda tiene a todas sus futbolistas a su disposición para tratar de desarmar a una Inglaterra que en este Mundial ha apostado por una férrea línea de tres centrales que forman Millie Bright, Alex Greenwood y Jess Carter. El técnico volvió a variar su once para las semifinales, jugando sin 9, y adelantando a Jenni Hermoso para situar a Alexia Putellas, una de las dudas que deberá resolver para esta final porque Tere Abelleira y Aitana Bonmatí son fijas para la batalla en el mediocampo contra dos centrocampistas contrastadas y de calidad como Keira Walsh y Georgia Stanway.
Arriba, Vilda también debe decidir cómo funcionará su equipo. Mariona Caldentey ha dado muy buen nivel en el costado izquierdo, mientras que Alba Redondo ha sido fija en los cruces en el derecho, pero podría dejar su sitio a una Salma Paralluelo vital con dos goles en los dos últimos partidos. Si Jenni Hermoso juega en el medio, se abriría una plaza arriba que podría ser para Esther González o la propia aragonesa, mientras que atrás, Oihane Hernández, sancionada ante Suecia, y Olga Carmona, heroína el pasado martes, pugnan por un puesto en un lateral.
Vuelve Lauren James
Por su parte, Sarina Wiegmann tiene la buena noticia de la vuelta de la delantera Lauren James, tras cumplir dos partidos de sanción por pisar a una jugadora nigeriana en el encuentro de octavos de final. La futbolista del Chelsea estaba siendo clave en ataque y debería volver al once en detrimento de Ella Toone, que marcó en semifinales, para formar un peligroso ataque junto a Lauren Hemp y Alessia Russo, que exigirá un partido perfecto a la zaga española.
Posibles onces
ESPAÑA: Cata Coll; Oihane Hernández, Irene Paredes, Laia Codina, Ona Batlle; Jenni Hermoso, Tere Abelleira, Aitana Bonmatí; Alba Redondo, Salma Paralluelo y Mariona Caldentey.
INGLATERRA: Earps; Carter, Bright, Greenwood; Bronze, Walsh, Stanway, Daly; Hemp, James y Russo.
-ÁRBITRA: Tori Penso (USA).
-ESTADIO: Olímpico de Sidney.
HORA Y TELEVISIÓN: 12.00, La 1