Manu Bea, Atleta Asturiano del Año: «Mi objetivo son los Juegos Olímpicos de Los Ángeles»
DEPORTES
El deportista asturiano debutó este año como atleta internacional junto a la Selección Española en la Copa de Europa de Naciones
17 nov 2025 . Actualizado a las 15:40 h.La disciplina, la constancia y la pasión son fundamentales para transformar el deporte en un estilo de vida. Hay quien apuesta por fútbol o quien lo hace por el baloncesto, pero también están aquellos que descubren su pasión por deportes más minoritarios como el atletismo. Es el caso de Manu Bea, el joven de veinticuatro años que este año recibirá la distinción de Atleta Asturiano del Año tras debutar con la Selección Española en categoría Absoluta.
Manu Bea descubrió su pasión por el atletismo cuando tan solo tenía diez años gracias al reclutador de su colegio, Pruden: «Él siempre nos animaba a apuntarnos a las carreras. Éramos un tropel de niños que a base de participar en competiciones acabábamos sacando alguna medalla». Durante su infancia, Manu compaginó el atletismo con diferentes deportes, pero lo que verdaderamente le apasionaba «era correr». Por ello, tras acceder a la categoría sub-14, decidió dejar de lado el resto de deportes y centrarse exclusivamente en el atletismo, hasta hacer de esta disciplina deportiva un estilo de vida.
Dentro del atletismo, Manu también vago por diferentes pruebas, «largas distancias, lanzamientos y saltos», pero él siempre apostó por la velocidad. En 2018, ganó su primera medalla en un Campeonato de España, «la de bronce», recuerda el atleta, y desde entonces ha continuado trabajando hasta poder competir, en 2023, en el Campeonato Europeo sub-23.
En esta última temporada, el asturiano ha tenido además la oportunidad de debutar como atleta internacional con la Selección Española en la Copa de Europa de Naciones, celebrada el pasado mes de junio. Pero sus logros no terminan ahí, en mayo de este mismo año Manu Bea consiguió batir el récord de Asturias en 200 metros, una marca que obtuvo «en casa, en Avilés, rodeado de amigos y familia».
Pero el camino de Manu por el mundo deportivo no ha sido sencillo; su destacado palmarés ha sido fruto de años de constancia y esfuerzo. «Entreno seis días a la semana y lo compagino con mi trabajo como fisioterapeuta». Aunque su disciplina sea la velocidad, la trayectoria de esta joven promesa ha sido una auténtica carrera de fondo. «Cuando era pequeño, veía a los mayores entrenar en la pista y siempre pensaba que si tuviera que entrenar así me dejaría de gustar el atletismo; lo veía como un juego». Pero con el tiempo, Manu comenzó a ver el deporte como una responsabilidad, y terminó por convertirlo en su «modo de vida».
Manu Bea define además el atletismo como un deporte altruista: «Los que hacemos deportes minoritarios, los hacemos por amor al arte, porque, aunque las retribuciones económicas y las medallas tarden en llegar, nosotros seguimos entrenando y entrenando, sabiendo que dedicarse a esto profesionalmente es realmente difícil».
Ahora, Manu Bea ha sido reconocido como el Atleta Asturiano del Año, una distinción que para el gijonés supone «todo un orgullo». «Es una gala que llevaba años sin celebrarse y que tanto el presidente como el comité hayan pensado en mí es un orgullo». Es además un reconocimiento, asegura el atleta, «que pone en valor ese altruismo del que hablaba, porque aunque no siempre alcances las metas que te propones, que reconozcan tu trabajo públicamente es un gran honor». Un reconocimiento que recibirá además la atleta Lucía Juan Cantón.
Tras debutar este año con el equipo de relevos de la Selección Española, el asturiano sueña a lo grande y ve como una posibilidad los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. «En categoría individual, el nivel es altísimo y sería irreal pensar que fuera seleccionado, pero si hablamos de relevos creo que podría ser bastante factible. Puedo decir abiertamente que ese es mi objetivo son los Juegos Olímpicos de Los Ángeles».
Mientras tanto, Manu se centra ahora en esta temporada en la aún deberá hacer frente a dos campeonatos de España, el de pista cubierta, que tendrá lugar en marzo, y el de aire libre, que se celebrará en julio. «Y luego, por supuesto, poder volver a ser internacional absoluto en la prueba individual de 400 metros y en relevo de 4x400», apunta el deportista.