El COI ciñe a las mujeres biológicas la categoría femenina en los Juegos
DEPORTES
La normativa entrará en vigor en Los Ángeles, y reabre el debate sobre la inclusión y la equidad en el deporte
27 mar 2026 . Actualizado a las 20:06 h.El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este jueves que solo las mujeres biológicas podrán competir en las categorías femeninas de los Juegos Olímpicos a partir de la edición de Los Ángeles 2028. La decisión supone un giro en la política del organismo, que hasta el momento permitía la participación de atletas trans bajo determinados criterios hormonales.
Con la nueva regulación, la elegibilidad se determinará mediante una prueba genética que detecta el gen SRY, presente en los hombres biológicos. Para competir en categoría femenina, el resultado deberá ser negativo. La presidenta del COI, Kirsty Coventry, defendió la medida, al apelar a la necesidad de garantizar la equidad competitiva. El organismo también aclaró que los atletas que no cumplan con este requisito no quedarán excluidos de los Juegos, ya que podrán competir en categorías masculinas o mixtas. Además, la prueba genética solo será obligatorio realizarla una vez en la carrera deportiva de cada participante.
Los casos más sonados
Uno de los ejemplos más representativos es el de Caster Semenya, campeona olímpica en 800 metros, cuya carrera estuvo condicionada por las normas sobre niveles de testosterona. Fue obligada a someterse a tratamientos hormonales para poder competir, lo que abrió un intenso debate sobre los límites entre regulación deportiva y derechos individuales.
Más reciente es el caso de la boxeadora argelina Imane Khelif, oro en París 2024, cuya participación generó polémica y dudas públicas sobre su sexo y posibles ventajas biológicas. La deportista defendió su identidad como mujer y denunció el impacto personal de la controversia, que contribuyó a acelerar la revisión normativa del COI en busca de criterios más uniformes.
La responsabilidad de organizar los test recaerá en las federaciones internacionales y en las instituciones deportivas nacionales. Estas pruebas podrán realizarse mediante saliva, raspado bucal y muestras de sangre y, según el COI, solo deberán efectuarse una única vez en la vida del deportista, con el objetivo de simplificar el proceso y evitar controles reiterados.
Coventry ha subrayado que el procedimiento deberá garantizar el respeto y la dignidad de los atletas, con información clara y acompañamiento de expertos durante todo el proceso. La decisión se basa en las conclusiones de un grupo de trabajo del COI, que sostiene que, según la evidencia científica más reciente, «el sexo masculino implica una ventaja de rendimiento en disciplinas que dependen de la fuerza, la potencia y la resistencia».
«Esta política se elaboró partiendo de la premisa universalmente aceptada de que la inclusión de una categoría femenina es necesaria para que tanto hombres como mujeres tengan igualdad de acceso al deporte de élite», puntualizó el COI, que subrayó que esta política se ha guiado por sus «objetivos modernos en materia de igualdad, por realzar el valor olímpico y por visibilidad e inspiración».
Ya hay antecedentes
En marzo del 2023 el presidente World Athletics, Sebastian Coe, compareció para anunciar la prohibición de atletas transgénero en las competiciones femeninas internacionales. «Hemos decidido priorizar la equidad y la integridad de la competición femenina antes que la inclusión», dijo. Además de la prohibición explícita, el Consejo Mundial de atletismo endureció la cantidad de testosterona en sangre permitida, rebajándola de 5 a 2,5 nanomoles por litro.
La de atletismo se sumó así a las federaciones internacionales de natación y de rugbi, que fueron las primeras en tomar medidas para prohibir que las deportistas trans participen en competiciones femeninas.