Suiza y Noruega, críticas con las decisiones arbitrales en el Mundial: «Sentimos que nos robaron»

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Breel Embolo se lleva las manos a la cabeza tras recibir la segunda amarilla en el partido de cuartos de final del Mundial entre la selección de Suiza y Argentina.
Breel Embolo se lleva las manos a la cabeza tras recibir la segunda amarilla en el partido de cuartos de final del Mundial entre la selección de Suiza y Argentina. Lee Smith | REUTERS

La expulsión del helvético Embolo por simular una caída ante Argentina y el impacto de un saque de puerta nórdico en un cable contra Inglaterra propiciaron sus respectivas eliminaciones

13 jul 2026 . Actualizado a las 09:27 h.

Que Argentina pase de ronda en este Mundial no es una novedad. Tampoco lo es que haya ganado sufriendo o que lo haya hecho con una polémica arbitral. Ocurrió en la fase de grupos, contra Cabo Verde y frente a Egipto. Y la última llegó ante Suiza en cuartos. «Nunca había jugado un partido tan desigual en el que todo se pitaba a su favor». Así de contundente se mostró Akanji tras la derrota del combinado helvético (3-1).

Cinco minutos después del empate de Suiza ante la Albiceleste, Embolo fue expulsado en una jugada intrascendente en el centro del campo. El árbitro amonestó con amarilla a Paredes por, supuestamente, cometer falta sobre el helvético. Se activó entonces el nuevo protocolo de confusión de identidad, permitiendo la intervención del VAR, que corrigió la decisión. La tarjeta del argentino fue anulada y fue a parar del lado suizo por simulación.

Se desató un vendaval. Sobre el césped, Embolo rompió a llorar mientras Akanji y Xhaka protestaban airadamente. Tras el duelo, el defensa se mostró muy crítico: «No suelo quejarme del árbitro, pero hoy [por el sábado] todo les salió bien. Nunca había jugado un partido tan desigual. Ninguna de sus simulaciones fue sancionada».

Freuler también se sumó a la indignación colectiva. «No puedo entender cómo el VAR puede intervenir en una situación así y en un partido como este. Perder de esta manera después de una actuación arbitral tan deficiente duele mucho», expresó.

«Fuimos castigados por una regla que, en mi opinión, es completamente inaceptable y que destruyó el partido. El árbitro toma la decisión equivocada», analizó Murat Yakin, seleccionador de Suiza. Eso sí, expresó que no siente que hayan «favorecido» a Argentina. «No ha ganado el fútbol», añadió.

¿Una trayectoria modificada?

Suiza jugó con un hombre menos desde el minuto 72 y el combinado de Scaloni tuvo que cerrar su pase a semifinales en la prórroga. Le esperaba Inglaterra, que había dejado por el camino a Noruega. Una victoria igualmente marcada por la polémica. Las cámaras de Fox captaron un supuesto rebote del balón en el cable de la sky cam en el origen de la jugada que desembocó en el 1-1 de los three lions.

Tras el gol, el guardameta nórdico Nyland se dirigió al colegiado para advertirle de que un cable había modificado la trayectoria de su saque de puerta. Se sumaron a las protestas Haaland y el seleccionador Solbakken, pero el árbitro no modificó su decisión.

Tuvo que salir al paso la FIFA. «El sensor del balón no mostró ningún pico en el ‘latido del balón' cuando estaba en el aire», explicó. Es decir, que según sus datos no hay evidencia alguna de que el esférico tocase el cable y, por ende, no se modificó su trayectoria.

Sea como fuere, el gol fue legal. «Hay cosas que han sucedido que son un poco extrañas. El balón ha caído del cielo directamente. Cae en vertical, queda claro que sí ha golpeado con el cable. ¿Qué puedo decir en contra del comunicado de la FIFA si ellos indican que no hay señal interna? Pero es que el balón cae del cielo», señaló el seleccionador.

Un Solbakken que hizo igualmente referencia a otra jugada controvertida: el gol anulado a Heggem por el VAR tras un empujón previo de Haaland a un rival. «La mayoría de los pequeños detalles no se decantaron a nuestro favor, pero así son las cosas en el fútbol», advirtió. En la misma línea se mostró Alf Inge, padre de la estrella noruega: «Salvados por el árbitro, siento que nos robaron».