El camino de España a la segunda estrella: el salto a la excelencia de un grupo acostumbrado a las sospechas
DEPORTES
Tras un pobre comienzo ante Cabo Verde, España alcanzó su segundo título de campeón del mundo con una solidez espectacular que volvió a evidenciar en la final contra Argentina después de alcanzar su cénit futbolístico en la semifinal contra Francia
20 jul 2026 . Actualizado a las 00:35 h.Pocos habrían esperado un desenlace similar cuando Luis de la Fuente tomó el relevo de Luis Enrique al frente de la selección en diciembre del 2022. Llegó con un perfil mucho más discreto, bajo sospecha por su mimo a la prensa y escasa experiencia más allá de las divisiones inferiores de la Real Federación Española de Fútbol. Incluso con el aval de haber ganado la cuarta Eurocopa de la Roja en Berlín en el 2024, las suspicacias sobre el entrenador de Haro y el grupo que formó volvieron tras un doloroso tropiezo en el comienzo del Mundial ante Cabo Verde.
Tras confiar en varios puntales lejos de su plenitud física —especialmente Lamine Yamal y Nico Williams—, la Roja adoleció de profundidad y no pasó del empate 0-0 en su debut contra una selección novata que, a la postre, también haría pasar serios apuros a Uruguay, Arabia Saudí y Argentina.
La activación de Lamine Yamal en los minutos finales de ese duelo también estimuló a España para recuperarse con un 4-0 a Arabia Saudí con una media hora espectacular de Mikel Oyarzabal, que anotó un doblete y asistió a la todavía adolescente estrella de Rocafonda para inaugurar el conteo nacional en Estados Unidos, México y Canadá 2026.
La fase inicial acabó en un partido con más oficio que fútbol ante una agresiva Uruguay de Marcelo Bielsa. Baena firmó el definitivo 0-1 en una acción desafortunada del guardameta Muslera. La selección española, aun con varios tocados, comenzaba a dar muestras de su crecimiento desde la jerarquía de un imperial Rodri Hernández en el pivote y el entendimiento de unos pletóricos Cubarsí y Laporte en la zaga.
Una de las grandes sorpresas por su rendimiento, el carrilero diestro Pedro Porro, se sumó como goleador a otra fiesta de Oyarzabal en el claro 3-0 a Austria en los dieciseisavos.
Con las bases asentadas y Lamine Yamal asumiendo cada vez más responsabilidades, aunque no se tradujesen en números, Mikel Merino se puso el traje de héroe para derrumbar la resistencia de Portugal (1-0 en los octavos) y Bélgica (2-1 en los cuartos), tras sufrir el primer gol, el de De Ketelaere como respuesta a Fabián, otro de los hombres que ganaron importancia con el paso del Mundial.
En un repaso a una Francia repleta de estrellas, el equipo de Luis de la Fuente alcanzó la excelencia. Los goles de Oyarzabal, que igualó los cinco de Villa y Butragueño en un solo mundial de penalti, y Porro pusieron un 2-0 que incluso fue corto.
Tras llegar a Chattanooga el 5 de junio y comenzar a competir el 15, España cerró 34 días de competición que ya forman parte de su historia en una memorable final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey contra Argentina y en el último baile de Messi. El tanto de Ferran en el minuto 108 premió a la Roja, que ni siquiera dejó tirar a la Albiceleste.