España vence a Argentina en la prórroga y reina en el firmamento del fútbol mundial (1-0)

Elba de la Barrera Agulló
Elba de la Barrera REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Los de De la Fuente, que fueron mejores todo el partido, decantaron la balanza con un gol de Ferran en el 106 que vale a la selección el segundo título planetario de su historia

20 jul 2026 . Actualizado a las 14:19 h.

 España es campeona del mundo. Gloria bendita. Segunda estrella a la derecha y todo recto —al relato toca añadirle una prórroga de infarto— hasta el amanecer para adelantar a Argentina (1-0). Haciendo suyas las instrucciones de Peter Pan para llegar al paraíso de Nunca Jamás, la selección de Luis de la Fuente dominó el firmamento del fútbol mundial sobre el césped del MetLife Stadium. No hizo falta polvo de hada. Sí oficio infinito, solidaridad y nervios de acero como ingredientes para, dieciséis años después, alzarse con la Copa del Mundo y brindar un final que ni el mismísimo Walt Disney. La rúbrica se hizo de rogar en medio de un soliloquio brutal de la Roja frente a una Argentina muda. Tanto hubo que aguardar que el gol de la victoria lo acuñó Ferran en el 106 de partido. Un broche de cuento con el que todo un país volvió a abrazar al fútbol como esa herramienta mágica que hace vivir cada pase y cada balón servido al hueco con la ilusión de un niño. España domina el firmamento del fútbol mundial y ni el garfio afilado de los argentinos ni el talento de Leo Messi pudieron evitar el conjuro planetario de un grupo para la historia.

Una alineación de memoria para una final inédita. Con los mismos once que se abrieron camino hasta el imponente MetLife Stadium se la jugó De la Fuente frente a un Scaloni que, además de la de De Paul, introdujo dos permutas más en su propuesta de gala. El partido de partidos lo alfombró el espectáculo, con mayoría de camisetas albicelestes tiñendo la grada. Frente a la pompa y el boato, el anhelo de que el desparpajo del fútbol de patio de los Olmo, Lamine y compañía lo eclipsase todo. ¿Y por qué no?

Rodó el balón, con posesiones largas, persecución de sombras a ambos lados y caos desatado con una pared magistral que se quedó en intentona para España y la réplica con Unai cortando el paso a Leo Messi. La sequedad del terreno de juego ralentizaba un espectáculo al que le echó leña Mac Allister con una dura entrada sobre Olmo. Cosa de finales. Se hidrataron los protagonistas y, de paso, también el césped en la primera pausa del duelo.

Con Argentina bien plantada, se afanaba España en moverla para alterar el tablero. Solo diez minutos para el descanso y Cucurella animándose con un autopase de espuela que le chafó Cachete Montiel. Y, en otra de esas jugadas de kilos de paciencia, acertó Oyarzabal a probar al Dibu. Parada y a seguir. Una ocasión más, ya al borde del descanso, se apuntó Cucurella justo antes de que la maldición de las lesiones de los rivales de España emergiese en forma de problemas para Lisandro.

 Ferran para abrir el mar de casis

Ingresó Otamendi y, ante la adversidad, asomó la Albiceleste por los dominios de Unai. Descanso, marcador inamovible y Scaloni moviendo ficha. Quiso zanjar Olmo otorgando el pase de la muerte a Cucurella, pero repelió el frontón argentino y, con la hora cumplida, Ferran y Pedri estrenaron el desfile de cambios.

El dominio era innegable, pero se resistía horrores el premio de la diana a una España volcada. Cabeceó Ferran. Nada. A cambio, se lesionó Cuti y Scaloni quemó las naves. La respuesta de España fue encomendarse a Williams y Merino. Los dedos de las dos manos ya no alcanzaban para enumerar la tormenta eléctrica de ocasiones ibéricas y la expulsión de Enzo era todo un resquicio para escribir con poesía las últimas líneas del partidazo.

La falta definitiva a favor la ajustó Lamine, voló el Dibu y el duelo se marchó a la prórroga. Reinicio. Tampoco permitió el colegiado la justa jarana tras un remate franco de Nico Williams en el 96. Gol anulado. La falta de explicaciones terminó por fundir a Rodri y a Laporte. Tocó debut para Zubimendi y Eric en toda una final.

Justicia poética. Fue Ferran el que, en modo bíblico en el 106, abrió el mar de casis tras una prolongación de Nico para alcanzar el gol. El gol de toda España. El de la segunda estrella.

La selección de Luis de la Fuente, pese a los intentos de evitarlo comandados por Messi y un par de momentos del pánico, sumó el 19 de julio a la lista de incunables del fútbol patrio. El del monólogo sufrido y con el final más feliz. España reina en el firmamento del fútbol.

 FICHA TÉCNICA

 ESPAÑA: 1

Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte (Eric, min 98), Cucurella; Rodri (Zubimendi, min 98), Fabián Ruiz (Pedri, min 60), Dani Olmo (Merino, min 74); Lamine Yamal, Oyarzabal (Ferran, min 60) y Baena (Nico Williams, min 74) .

 ARGENTINA: 0

Dibu Martínez; Montiel (Nahuel Molina, min 57), Cuti Romero (Facu, min 70), Lisandro (Otamendi, min 44), Tagliafico; Enzo Fernández, Rodrigo De Paul (G. Simeone, min 70), Mac Allister; Nico González (Paredes, min 46), Messi y Julián Álvarez (Senesi, min 101).

GOL: 1-0, min 106: Ferran.

ÁRBITRO: Slavko Vincic (c. esloveno). Amonestó a Lisandro Martínez (min 40) y Paredes (min 51) y a Cuti Romero (min 70), Mac Allister (min 111) en Argentina y expulsó a Enzo (min 82) en Argentina por doble amarilla.