Primero Palma, después Valencia y ahora, Madrid...

Guerra a los pisos turísticos en la capital: El gobierno de Carmena exigirá a estas viviendas tener un acceso independiente desde la calle


Redacción / la voz

En apenas tres semanas, los ayuntamientos de Palma de Mallorca, Valencia y Madrid han decidido declararle la guerra a las viviendas de uso turístico. La capital madrileña ha sido la última ciudad en unirse a este tipo de iniciativas que acotan y ponen restricciones -en algunos casos radicales- a la hora de conceder licencias a estos alojamientos.

Sin duda, Palma de Mallorca ha sido la que ha anunciado la medida más extrema al prohibir los pisos turísticos en toda la ciudad. Solo permite el alquiler vacacional en casas unifamiliares o adosados. El ayuntamiento de Valencia también anunció esta misma semana que no permitirá pisos turísticos si hay debajo otras viviendas de uso residencial, por lo que este alojamiento queda reducido a los bajos o primeras plantas.

Ilegalizar el 95 % de los pisos

Si el martes el gobierno local de Valencia realizaba este anuncio, ayer le tocó el turno al de Madrid, que fue más allá y obliga a las viviendas de uso turístico a tener un acceso independiente desde la calle, en lugar de entrar por las zonas comunitarias del edificio. Una medida que implica que «el 95 % de las viviendas que hoy están operando, ya no lo puedan hacer como viviendas de uso turístico», en palabras del propio gobierno local madrileño: «Es una condición muy estricta, pero nos preocupa el excesivo número de viviendas que hay en el centro, y entendemos que hay que reducirlo drásticamente», dijo José Manuel Calvo, edil de Urbanismo.

Mientras se redacta y se aprueba el nuevo plan especial de Madrid que incluye esta medida, entre otras, seguirá vigente la moratoria aprobada en enero por la que se suspende durante un año la concesión de licencias turísticas en los principales barrios de la ciudad.

Además de estos nuevos requisitos, la Comunidad de Madrid también está redactando una modificación del decreto autonómico que regula los apartamentos turísticos y las viviendas de uso turístico. Entre los cambios más relevantes, cabe destacar que ahora permitirá que las viviendas puedan alquilarse por menos de cinco días, así como el alquiler por habitaciones. En cambio, permitirá que la comunidad vecinal prohíba el desarrollo de esta actividad en el edificio. Y restringe el número de viviendas de uso turístico, no podrá superar el 75 % de todos los inmuebles de un edificio o el 50 % en caso de que el edificio pertenezca a un único propietario.

También concede responsabilidad a las plataformas de Internet al considerarlas empresas turísticas, por lo que quedarán sujetas al régimen sancionador que las regula si publicitan inmuebles que no tengan licencia de vivienda de uso turístico. Por su parte, los propietarios deberán informar a la Policía Nacional de los clientes que se hospedan en sus estancias y cumplir con unos mínimos requisitos de habitabilidad y seguridad. En Madrid hay 8.000 viviendas de uso turístico.

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