Colectivos vecinales y ecologistas piden que se preserve el parque de Isabel la Católica y que el festival Central Park se celebre en otro lugar más apropiado para actividades de ocio
03 sep 2016 . Actualizado a las 12:35 h.En 1968, Félix Rodríguez de la Fuente visitaba Gijón y se alojaba en el parador del Molino Viejo, en pleno parque de Isabel la Católica. «Quedó impresionado por el lujo del que podían disfrutar los gijoneses al lado de casa y que en otros lugares sólo podía verse a través de prismáticos. Y eso es el verdadero valor del parque Isabel la Católica y lo que hay que preservar», asegura Carlos Solares, del colectivo Fauna Urbana, que recuerda que el emblemático parque gijonés es el de mayor biodiversidad animal de toda la cornisa cantábrica. «A lo largo del año recibe la visita de especies que en toda Asturias sólo pueden verse en este parque», indica. La próxima celebración del festival Gijón Central Park en este privilegiado entorno natural no convence a este colectivo ni a los que se integran en la Federación de Asociaciones de Vecinos, cuya junta directiva consideraba esta misma semana que no era el lugar más idóneo para este tipo de eventos.
Solares explica que este lunes se reunirá con concejales de varios grupos municipales para solicitar que el festival cambie de ubicación y se preserve el parque de Isabel la Católica. «Las administraciones públicas deberían ser las primeras en dar ejemplo evitando que enclaves de tan alto valor natural se utilicen para este tipo de actividades. No es un parque urbano más como puede serlo el de Los Pericones, es el que más biodiversidad tiene de todas las ciudades del Cantábrico, con más de 100 especies de aves durante todo el año y son los restos de las marismas del Piles. Nunca se podrá considerar un parque urbano más», insiste Solares.
Conciertos al lado del estanque
Las marismas de la desembocadura del río Piles se desecaron en los años 40, década en la que se proyectó el actual parque, en el que «se consiguió cierta paz y tranquilidad. Si ahora se celebran este tipo de eventos masivos, con conciertos al lado del estanque, podemos olvidarnos de tener el parque con mayor biodiversidad del Cantábrico. La conservación del entorno natural no es compatible con eventos masivos y actividades de alto impacto».
El colectivo Fauna Urbana está recopilando documentación para evidenciar la importancia del parque no sólo para la fauna sino también para los ciudadanos, puesto que «es el único punto natural de la ciudad, en el que pueden estar en contacto directo con la naturaleza a la puerta de casa y ése es su gran valor». Dos son las características fundamentales para que el parque de Isabel la Católica sea un punto de referencia en la biodiversidad animal. Por un lado, el hecho de que es una zona húmeda y, por otro, «esa cierta tranquilidad que tiene para la fauna, pero si se van a poner a hacer eventos masivos lógicamente se la echa. Y ahora hay animales que nidifican y que pasan el invierno en el parque».
Cuatro días de actividades
El Gijón Central Park, que se celebrará entre los días 8 y 11 de septiembre, es un nuevo festival que incluye una zona de ocio y gastronomía, mercadillos, deportes, conciertos, juegos y actividades para niños, talleres y cine al aire libre. Los conciertos se celebrarán en dos sesiones, a las 13.30 y a las 20.30 horas, y, según el mapa del evento, el escenario se localiza en la entrada de la zona infantil más próxima al lago del parque. El horario del festival, con actividades muy diversas que se reparten por casi todo el parque de Isabel la Católica, es de 11 a 1 de la mañana el jueves, el viernes y el sábado y de 11 a 23 horas el domingo.
Hay que recordar que, debido a los estragos que causó la presencia de nutrias entre la fauna estable del parque, el estanque fue protegido con una valla electrificada y el ayuntamiento trabaja en reponer poco a poco los ejemplares perdidos. El censo en julio, después de que quedara diezmado en 2014 por el ataque de las nutrias, era de unos 200 ejemplares de 54 especies diferentes.