Ante las acusaciones de «parálisis» e «incapacidad», la alcaldesa hace autocrítica pero se defiende con que nadie menta ni «corrupción ni recortes» en el debate sobre el estado del municipio
29 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los debates sobre el estado del municipio se aprovechan para que cada grupo haga una radiografía de la política municipal al cabo de un año. En las de ayer, las palabras más escuchadas fueron, entre otras de corte similar, incapacidad, dejadez o falta de liderazgo. Todas dirigidas desde la oposición al gobierno de Foro que preside la alcaldesa, Carmen Moriyón, que aprovechó el pleno extraordinario para hacer balance de los cinco años que lleva al frente del ayuntamiento gijonés. Destacó, por ejemplo, que bajo su mandato se mejoró la gestión de las empresas públicas aunque enseguida le mencionaron a Divertia, que se aumentaron las partidas destinadas a Servicios Sociales pero que, como recuerdan una y otra vez desde la oposición, no se ejecutan o que se firmaron importantes acuerdos de concertación social. Pidió que los diagnósticos se apoyaran en cifras y no en palabras, pero también enseguida le fueron leyendo la cartilla con hechos y ejemplos concretos.
Si alguien confiaba en que las posturas coincidentes de los grupos de la izquierda hacia el gobierno de Foro confluyeran en una alternativa se quedó de nuevo con las ganas, porque en este pleno volvió a evidenciarse lo que ya se había dicho previamente. De momento, siguen sin entenderse. Ese posible gobierno de izquierdas ocupó parte del debate, que se centró principalmente en advertirle a Moriyón que tiene que articular políticas para resolver los problemas de la ciudadanía.
Gobierno de izquierdas: «Si no somos parte de la solución, seremos parte del problema»
El portavoz de IU, Aurelio Martín, fue quien cerró su discurso mencionado esa alternativa que suma 15 concejales frente a los ocho del gobierno de Foro para «sacar a Gijón del coma». E insistió en que «mal haría la izquierda si no toma la iniciativa. Tenemos dos opciones: o la alternativa o la resignación. O impulsar un cambio que tenga como único protagonista al programa de un gobierno de cambio o apuntalar el inmovilismo de Foro en el ayuntamiento. Ya no es momento de denuncias, si no somos parte de la solución, seremos parte del problema».
Las respuestas fueron llegando y, desde XsP, el portavoz municipal de la marca gijonesa de Podemos y Equo, Mario del Fueyo, le recordó que Xixón sí Puede es una formación con autonomía y que toma sus decisiones en el marco de los órganos competentes. « Nadie desde fuera puede marcar sus ritmos». Sí dijo también, pero ya durante el discurso con el que repasó los incumplimientos que XsP ve en Foro, que «no puede seguir diciendo sí a todo para no hacer nada o casi nada. El gobierno no lleva el rumbo adecuado y el descarrilamiento puede llegar en los próximos meses».
«Nosotros no estaremos enredando, son otros los que tienen que revisar sus decisiones»
Por parte del PSOE, el portavoz municipal del grupo, José María Pérez, también aseguró que si el gobierno de Foro existe se debe a que «un grupo político tomó legítimamente la decisión de dejar que gobernara, lo que les hace responsables de parte de las cosas que suceden». Y como Mariano Marín, del PP, había entrado en el debate para decir que, en vista de que en su momento no confluyeron, no entendía por qué se revitalizaba ahora la cuestión con un «aclárense, porque esto parece una comedia de enredos, y de las malas», el socialista añadió que «nosotros no estaremos enredando en si es posible o no una moción de censura. Esta situación solo se cambia por ese mecanismo y para que se pueda dar otros tienen que revisar sus decisiones».
Aurelio Martín, en todo caso, aprovechó su segunda intervención para dejar claro que no quería interferir en ninguna otra fuerza política y para insistir en que IU sí cree que los grupos de izquierda del ayuntamiento gijonés tienen la obligación de crear una alternativa para crear gobierno. «Dentro de tres años no podremos decir que queremos ser el cambio cuando hemos estado aquí cuatro años sin serlo».
«Ha revuelto Roma con Santiago esta semana para parchear soluciones»
Las palabras más repetidas en el pleno de ayer, además de las tres ya mencionadas, fueron desidia, improvisación, falta de iniciativa, dejación de responsabilidades, descontento? mientras desde el PP pedían a Moriyón un «diálogo sincero y abierto» para emular el acuerdo que llevó a Foro y el PP a presentarse juntos en las elecciones generales en Asturias, a la par que le echaban en cara de nuevo una buena sintonía con XsP. Los cuatro grupos restantes realizaron un diagnóstico protagonizado por los «incumplimientos» de Foro.
Así, desde el PSOE, José María Pérez incluso llegó a plantearle a la alcaldesa «¿tan difícil le está resultando gobernar?» en una intervención en la que aseguró que lleva «cinco años viviendo de las rentas, aprovechando la inercia de una ciudad acostumbrada a pedalear sin descanso», la acusó de exponer «datos sesgados, estériles e inconexos que dispara a toda velocidad» y le conminó a entender que lo que le viene pidiendo la oposición son «soluciones urgentes a los problemas reales». También acusó al equipo de gobierno de haber instaurado el «tira que libras, culpar a los demás para no asumir su responsabilidad escudándose en los técnicos y la procrastinación», poniendo como ejemplo de ello que «esta semana ha revuelto Roma con Santiago para parchear soluciones» como en el caso de las fachadas de Francisco Eiriz.
«Gijón es una ciudad que funciona de una forma vegetativa»
También Del Fueyo, tras hacer un repaso de todas las iniciativas sociales que XsP sigue esperando que se ejecuten tras haber sido aprobadas, consideró que «contamos con un gobierno incapaz de asumir su responsabilidad, no solo porque no ejecuta sino porque cualquier asunto lo deja en manos de los equipos técnicos. Cuando no existe orientación política clara por parte de los titulares de las concejalías, no existe política municipal» y, por ello, Gijón es «una ciudad que funciona de una forma vegetativa, donde las estructuras funcionariales mantienen el día a día» mientras el equipo de gobierno actúa como un «administrador de fincas».
Aurelio Martín hizo un resumen del Gijón de hoy: una cifra de desempleo insostenible, niveles de pobreza alarmantes, una parálisis en las infraestructuras que lastra su desarrollo económico y social y una calidad del medio ambiente que se define en una palabra: contaminación». También el concejal de Ciudadanos, José Carlos Fernández Sarasola, insistió en que al equipo de Foro le ha faltado «firmeza y valentía»: «Si no puede cumplir o si no piensa hacerlo, dígalo con claridad».
«Espero que la gestión sea más satisfactoria en los próximos meses»
A la alcaldesa, desde el PSOE, también le pidieron honestidad en ese sentido: «Sea honesta, por lo menos, reconozca sus errores y su incapacidad para dar respuesta ágil y no le vuelva a echar la culpa a los técnicos». Y lo hizo, porque Moriyón dijo que en el futuro corregirá sus referencias a los técnicos («no los culpo, asumo mi responsabilidad») y aseguró que, ante cualquier invitación a encontrar soluciones a los problemas, «ahí estaré».
Tras toda una retahíla de exposiciones desfavorables para con su gestión, la alcaldesa rebatió algunos ejemplos con otros, como el hecho de que se implantara un plan de choque de obras en los colegios en 2012 con 12 millones de euros -«cuando llegué la partida era de 380.000 euros y ahora no bajamos de 1,2 millones al año»- , para intentar dejar claro que sí existe un modelo de ciudad. «Estamos en tiempos de pluripartidismo, que no es otra cosa que diálogo y consenso. Aquí se discute de todo, se ha oído, paralización, incapacidad? lo asumo y hago autocrítica, pero estamos orgullosos de que no ha salido ni corrupción ni recortes».
Al PP le replicó que es muy consciente de lo que ocurrió en su investidura en junio del año pasado, «lo tengo presente siempre y estamos intentando llevar la gobernabilidad con diálogo y consenso» y a todos los grupos les agradeció la colaboración, con «un elevadísimo número de propuestas» presentadas en el primer año de legislatura, y la labor de control e impulso al gobierno demostrada durante el pleno. «Espero que la gestión sea más satisfactoria para todos ustedes en los próximos meses», dijo, pidiendo también que «eviten paralizar recursos para dar un tirón de orejas» al gobierno.
Negociar los presupuestos
Por delante, en esos próximos meses, tiene de hecho muchos de los temas que salieron a relucir como ejemplo de la incapacidad que le achacaron. Desde el Plan General de Ordenación, en el que todos coincidieron en pedir las máximas garantías jurídicas y que el PSOE mientras se base en «un modelo de ciudad difusa y dispersa a base de chalés» no va a apoyar, hasta los problemas de la conservación viaria, Divertia, la baja ejecución presupuestaria que castiga a áreas fundamentales para solucionar los problemas de la ciudadanía como son los servicios sociales, las fachadas de barrios degradados o las inundaciones repetidas en La Calzada, en donde el pozo de tormentas por fin se ha licitado.
En los próximos días, Moriyón también dijo que abrirá una mesa de negociación con los seis grupos para trabajar en los presupuestos municipales de 2017 para así asegurarse de que esta vez sí serán aprobados . Un ejemplo, según el PSOE, de la ausencia «total y absoluta de ideas y proyectos si lo único que se le ocurre es que irá con una hoja en blanco».