Abdellah, el presunto yihadista que fue detenido tras ir sus hijos al colegio

E.G. GIJÓN

GIJÓN

«Es una persona normal, trabajadora, de trato amable y educado», dicen los vecinos. La familia, muy conocida en el barrio, está completamente integrada

12 oct 2016 . Actualizado a las 13:23 h.

Abdellah O., el presunto yihadista detenido en Gijón, de origen marroquí y nacionalizado español de 34 años, residía con su familia en un domicilio de El Natahoyo situado en la calle Rosalía de Castro. Casado y con dos hijos, llevaba al menos 20 años viviendo en España. A primera hora de ayer, pocos minutos después de las 9 de la mañana, testigos presenciales aseguran que vieron cómo, una vez que los niños fueron llevados al colegio, se desplegaba un amplio dispositivo policial coordinado desde la Comisaría General de Información de Madrid para detenerle en el interior de la vivienda. 

Primero dicen que vieron pasar a dos personas regresando del colegio. «Aparecieron policías encapuchados y con fusiles por todos los lados; no sabíamos qué podía estar pasando», indican quienes se vieron sorprendidos a esas horas por esta importante operación contra el terrorismo yihadista en la que también se detuvo a otra persona en San Sebastián y que sigue abierta. En la detención gijonesa participaron al menos una veintena de agentes venidos de Madrid, que ya habían sido vistos por algunos vecinos de madrugada en el entorno en el interior de coches camuflados, a los que se sumaron a lo largo de la jornada una treintena de agentes de la Unidad de Intervención Policial de la Brigada Provincial de Oviedo, en donde se inició la investigación hace dos años.

Diez horas de registros domiciliarios

La sorpresa fue mayúscula entre quienes conocían al detenido en Gijón, que hablan de una «persona normal, trabajadora, de trato amable y educado». En la actualidad, según indicaron algunas fuentes vecinales, se encontraba en el paro y había jugado al fútbol en equipos locales. Los padres del detenido, que habían venido con sus cuatro hijos a Gijón desde Marruecos, se encuentran en la actualidad en su país de origen, por lo que el detenido se había trasladado al piso de Rosalía de Castro con su familia desde la vivienda que tiene con su mujer e hijos en la calle Venezuela, en La Calzada. Se trata de una familia muy conocida en el barrio, y completamente integrada. Algunas fuentes hablan de la paulatina radicalización de Abdellah, patentes en su vestimenta y sus cambios físicos. 

En ambos pisos se realizaron largos registros domiciliarios en presencia del detenido, todos ellos seguidos con gran expectación por vecinos, comerciantes y paseantes ante el gran despliegue policial. El registro de la vivienda de la calle Rosalía de Castro se prolongó durante cuatro horas y, a su término, los agentes policiales custodiaron entre fuertes medidas de seguridad al detenido hasta el segundo domicilio de la calle Venezuela, en donde se emplearon hasta seis horas y media para registrar la vivienda. La Policía cree que en este segundo domicilio, propiedad del detenido, tenía presuntamente su centro de operaciones, ya que se le atribuye la creación de una red de difusión a través de las redes sociales mediante dispositivos de comunicación con férreas medidas de seguridad para evitar que su actividad fuera detectada. En ambos registros se retiraron varias cajas con documentación y otros enseres. Alrededor de las 19.50 horas, los cinco coches camuflados en los que iban los agentes de la Brigada de Información de Madrid que procedieron a la detención y a realizar los registros domiciliarios, con el presunto yihadista en uno de los vehículos, abandonaron la calle en medio de una gran expectación.