Fernández Sarasola critica al equipo de gobierno por desoír a la Sindicatura de Cuentas sobre la reducción de las ayudas directas, y exige concurso público para repartirlas
25 nov 2016 . Actualizado a las 17:36 h.El portavoz del Grupo Municipal de Ciudadanos en Gijón, José Carlos Fernández Sarasola, ha recriminado este viernes que en el proyecto presupuestario de 2017 aparecen recogidos más de 5,5 millones de euros que se destinarán a subvenciones concedidas de forma directa.«Nos parece preocupante que una parte muy significativa del total de subvenciones que concede el Ayuntamiento sigan siendo de forma directa, es decir, sin convocatoria pública o lo que viene siendo lo mismo 'a dedo'", ha sostenido a través de una nota de prensa.
Sarasola ha incidido en que la legislación «es clara», teniendo que ser la concurrencia competitiva a través de una convocatoria pública el procedimiento ordinario para la concesión de subvenciones. Algo que el Ayuntamiento, según él, «no está cumpliendo». El portavoz naranja considera que las subvenciones directas solo pueden existir «de forma excepcional» y cuando se acrediten «razones de interés público, social, económico o humanitario, u otras que dificulten su convocatoria pública».
En este sentido, ha acusado al Ayuntamiento de Gijón de llevar años «abusando» de este procedimiento que, a su juicio, «no hace otra que fomentar el clientelismo político al concederse subvenciones de forma completamente subjetiva y nada transparente", ha remarcado.
«No se justifica muy bien porque dentro de un mismo ámbito sigue habiendo entidades que se benefician de una subvención directa mientras otras tienen que concurrir a una convocatoria pública», ha apuntado Sarasola, quien ha recalcado que tanto la concesión como los importes de las subvenciones directas son «arbitrarios» mientras que los de la concurrencia competitiva están sujetos a una «valoración objetiva» a través de un baremo de puntos.
Por todo ello, ha abogado por reducir el número de subvenciones directas manteniendo exclusivamente aquellas que sí respondan a la existencia de un interés público como sería el caso de las entidades del tercer sector que trabajan en el ámbito de los servicios sociales u otras singulares como la que se otorga a la Universidad de Oviedo. «Lamentablemente en los presupuestos no han seguido las recomendaciones de la Sindicatura de Cuentas y no se ha reducido significativamente el número de subvenciones concedidas a dedo», ha reprochado.