«El primer día ya nos hicieron saber que la intención era mandarnos a todas a la calle», aseguran, en referencia a la nueva concesionaria de este servicio universitario en Marina Civil y el Aulario Sur
29 nov 2016 . Actualizado a las 16:08 h.Las nueve trabajadoras de las dos cafeterías del campus universitario de Gijón llevan dos meses muy preocupadas por su futuro laboral. Y no solo por el hecho de que el servicio esté recibiendo continuas quejas de los clientes, sino por la situación de acoso laboral que aseguran estar viviendo desde que una nueva empresa se hizo con la concesión de la gestión de la cafetería de la Escuela de Marina Civil y de la del Aulario Sur.
En la primera trabajan cinco mujeres y, en la segunda, otras cuatro. La que menos antigüedad tiene acumula 12 años, mientras que el resto superan con creces los 20 años de trabajo en el campus universitario. Nunca habían tenido problema alguno con las diferentes empresas que en ese tiempo han sido concesionarias del servicio de cafetería del campus de Gijón, que se licita cada cuatro años con un contrato que obliga a la subrogación del personal. Mañana iniciarán una huelga de tres días para reivindicar sus derechos laborales, con el apoyo de la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI).
Esta situación se iniciaba el pasado 17 de octubre, según explican dos de las trabajadoras, Margarita Pérez y Blanca Riego, cuando una nueva empresa se hizo cargo de la gestión de las dos cafeterías del campus de Gijón. «El primer día ya nos hicieron saber que la intención era mandarnos a todas a la calle», explican.
Las amenazas de despido y otras irregularidades, relatan, se sucedieron desde el cambio de concesionaria del servicio. «Incluso sabemos que han ido hablando mal a los proveedores y que menos guapas han dicho de todo», aseguran. Entre las irregularidades, mencionan por ejemplo que el alta en la Seguridad Social se realizara con otra empresa que no era la adjudicataria de la concesión de la Universidad de Oviedo, con lo que se incumpliría el pliego de condiciones del contrato.
«Estuvimos una semana fregando solo con agua»
«Cuando la delegada sindical quiso averiguar qué pasaba y pidió horas sindicales, se las denegaron, y en los partes que realizaron sobre la cafetería de Marina Civil decían que quedaban cosas sin hacer cuando nunca fue así», indican, explicando que en la del Aulario Sur incluso llegaron a acusar a las trabajadoras de quedarse con dinero de la caja: «Cambiaron el sistema de cobro y empezaron a decir que la recaudación no coincidía y que faltaba dinero», algo que fue considerado falta grave «con su consecuente despido».
A este «claro acoso» laboral se suma también la falta de mercancía, de productos de limpieza («estuvimos una semana entera fregando solo con agua») y el cambio de un día para otro de los precios de los productos, que no coincidían con las horquillas que se habían presentado a la concesión. «Estudiantes, profesores y clientes en general han puesto muchas quejas y protestas» como consecuencia de esta situación. Las trabajadoras, ya desde los inicios de la nueva concesión, han ido recabando documentación sobre las diferentes «irregularidades» para ponerla a disposición de la gerencia de la Universidad. «No es solo un problema de la empresa; es una concesión de la Universidad y, desde la semana siguiente de la concesión, venimos informando de todo lo que estaba pasando a la gerencia», ratifican.
48 horas para que se regularizara su situación en la Seguridad Social
«La última noticia que sabemos es que la semana pasada la Universidad le dio 48 horas a la empresa para arreglar nuestros papeles y, al final, nos han asegurado en la empresa realmente concesionaria pero de momento solo tenemos firmada la subrogación con la empresa que no tenía que ver con la concesión», indican. Tampoco han recibido ninguna nómina hasta ahora y, pese a que el convenio de hostelería obliga a que el pago del salario se realice entre los días 1 y 5 de cada mes, algunas ni siquiera han cobrado el primer mes de trabajo con la nueva empresa.
Desde la CSI, que ayer celebraba una asamblea de apoyo a estas trabajadoras con una nutrida asistencia, también se explica que la empresa adjudicataria de la gestión de las cafeterías «tiene unos antecedentes de solvencia muy poco claros» por lo que entienden que cualquier vinculación con una Administración pública es injustificable. «Sabemos que son muchos los usuarios que se han quejado por escrito ante la Universidad por el empeoramiento manifiesto del servicio, así como del acoso al que están sometidas día tras día las trabajadoras, por lo que no entendemos cómo puede admitir a una empresa que paga solo a una parte de la plantilla y que acosa y maltrata sistemáticamente a las trabajadoras», aseguran desde la CSI para exigir que se rompa el contrato de adjudicación.
Mañana, a las 11 horas, coincidiendo con el inicio de la huelga de las trabajadoras de las cafeterías del campus gijonés, el sindicato ha convocado una concentración de apoyo frente al edificio de la gerencia de la Universidad de Oviedo en la capital asturiana, en la calle General Riego.