La tradicional cadena humana del 1 de diciembre recorrió el Muro de San Lorenzo en Gijón en el acto central de la jornada
02 dic 2016 . Actualizado a las 08:32 h.Decenas de personas se enlazaron ayer por las manos y recorrieron la distancia entre La Escalerona, en el gijonés paseo de San Lorenzo, y la plaza Mayor. Es un gesto que viene repitiéndose desde 1990, y que este 1 de diciembre tampoco ha fallado, en el Día Mundial de la Acción conta el VHI y el Sida, que concentró en Gijón la parte más visible de las celebraciones de este 1 de diciembre.
Loli Fernández, presidenta del Comité Ciudadano Antisida de Asturias, dio lectura a un manifiesto en el que recordó a las víctimas de una enfermedad que el pasado año se llevó a 1,1 millones de personas en el mundo. «Uno no se infecta por lo que es y lo que hace, sino por cómo lo hace», dijo Fernández, que puso el acento en la formación, información y prevención, ya que -advirtió- un 25 o 30 por ciento de los infectados «no lo saben y pueden transmitir la enfermedad».
Tras romper una lanza por la «contiunidad» de la prevención y la protección de los derechos contra toda «discriminación, estigma y prejuicios», la jornada concluyó con el encendido de un círculo de velas en el centro de la plaza y un «culín solidario».