Los vecinos del centro quieren un centro (en el nuevo edificio de Empresariales)

J. C. G. GIJÓN

GIJÓN

Maite Cuevas, presidenta vecinal de la zona, pide, con el respaldo del PSOE, un equipamiento similar a los de La Calzada, El Llano o Pumarín, y denuncia la ausencia de servicios básicos en el barrio

09 ene 2017 . Actualizado a las 14:29 h.

Cuatro mil metros cuadrados de edificio de titularidad municipal en pleno centro de Gijón son muchos metros, y muy bien ubicados, como para no reclamar un sitio en ellos. Incluso un centro municipal integrado completo. Es lo que han hecho hoy los vecinos de la Zona Centro de la ciudad, mirando hacia el recién rehabilitado edificio de la Escuela de Comercio, con el respaldo del grupo municipal socialista. Maite Cuevas, presidenta de la asociación vecinal, ha pedido «participación» de los ciudadanos y ciudadanas que comparten vecindario con el edificio para definir «un plan de usos» que -respetando las funciones ya acordadas con entidades culturales y sociales de la ciudad- colme su vieja aspiración a «lo que tienen todos los barrios de la ciudad, menos el centro».

Acompañada de la concejala Lara Martínez, la líder vecinal ha denunciado la ausencia de respuesta municipal a las reiteradas peticiones, antes y después de la existencia del Consejo de Distrito, para disfrutar de un equipamiento que -«como los de La Calzada, El Llano o Pumarín»- satisfaga necesidades asociativas, de ocio y culturales de las distintas franjas de edad, y muy especialmente de los más jóvenes y los más veteranos.  Aulas de estudios; actividades y espacios para los menores «entre el momento en que salen de los columpios de Begoña hasta que empiezan a ir a bares»; centros de día, de información o de actividad física para tercera edad; escenarios, salas de exposiciones...

Pero la petición de un centro integrado se ha convertido, en la comparecencia de hoy en el Ayuntamiento, en la punta de lanza de una serie de servicios ante el argumento de fondo de los vecinos: el centro es «escaparate y florero» de la ciudad, un buen sitio «para tomar algo, comprar o pasear», pero en el que «es cada vez más difícil vivir», según Maite Cuevas. La presidenta de la asociación ha aludido a las cifras del censo que demuestran la creciente despoblación del área, que ha perdido casi 7.000 vecinos en el último cuarto de siglo, más de un 12 por ciento de su población. Escuelas de educación infantil, ausencia de aparcamientos, de equipamientos polideportivos o de piscinas contribuyen, según Cuevas, a esa pérdida de atractivo de la zona centro gijonesa.

Maite Cuevas pide que se evite un «cajón de sastre» al «llenar el edificio de cosas sin planificación». Un temor que comparte, y viene denunciando reiteradamente, el grupo municipal socialista, quien ha respadado la petición de «diálogo de los vecinos para reformular los usos» con el equipo de Gobierno de Foro y ha insistido en la necesidad de «coordinar organizadamente» el plan de usos con el del resto de equipamientos del barrio y otros limítrofes: el antiguo colegio Cabrales, Tabacalera, el CCAI o el teatro Jovellanos.

Por el momento, los únicos usos comprometidos en el edificio son las sedes del Ateneo Obrero de Gijón, el Ateneo Jovellanos, las oficinas del Festival Internacional de Cine y la de la agencia para la Memoria Histórica.