La ola de frío evidencia los problemas de calefacción del moderno centro de 0 a 3 años, en el que también falta agua caliente. «Por el verano se asan de calor y, por el invierno, se mueren de frío», denuncia CCOO
26 ene 2017 . Actualizado a las 10:02 h.Los pequeños alumnos de la escuela infantil de 0 a 3 años de Nuevo Roces duermen la siesta a 17,6 grados. Al menos así quedaba constancia el pasado lunes, cuando la temperatura mínima que debería garantizarse en invierno en una escuela infantil es de 20 grados. Sin embargo, no es un situación puntual de un solo día, sino que los problemas del sistema de calefacción de este centro escolar, el último en incorporarse a la red de escuelas infantiles de Gijón, se remontan incluso al año pasado, agravándose la situación durante esta última ola de frío.
El edificio, que tiene capacidad para 78 escolares, dispone de un sistema de calefacción de suelo radiante que se activa mediante unos programadores que, al no estar operativos durante el fin de semana, tardan demasiado en calentar las instalaciones cuando se ponen en marcha los lunes. «Cuesta tanto caldear el ambiente que esa referencia de la temperatura de 17,6 grados a la hora de la siesta fue tomada el pasado lunes por la tarde», explica Rubén Medina, responsable de la sección sindical de CCOO en el Ayuntamiento de Gijón, que recuerda que ya hace dos años CCOO había denunciado que, debido al particular diseño y a la ubicación del edificio, «por el verano los usuarios de la escuela se asan de calor y, por el invierno, se mueren de frío».
Al problema de la calefacción se añade, además, el de la falta de agua caliente sanitaria, que se emplea en la limpieza de los bebés y de las propias trabajadoras del centro. «Desde hace meses, incluso el año pasado, empezaron a detectarse problemas en el sistema de calefacción y se han agravado estos días, no solo por las bajas temperaturas, sino también por la falta de agua caliente, que se está solucionando calentando potas», añade Medina.
Un moderno diseño poco funcional para una escuela infantil
La escuela de Nuevo Roces, que se inauguró en 2013, se diferencia de las 12 escuelas infantiles restantes que existen en Gijón precisamente por su moderno diseño, con áreas completamente acristaladas. «El problema parte de un diseño que probablemente esté muy bien estéticamente pero que parece que es poco funcional porque no se ajusta a las necesidades de un centro educativo y de ahí viene todo lo demás», explica Medina, que indica que CCOO interponía el martes una denuncia sobre la situación de la escuela infantil en el comité de salud, seguridad y riesgos laborales exigiendo al ayuntamiento y a la empresa concesionaria del mantenimiento del edificio una solución inmediata.
«La ola de frío lo único que hace es resaltar el problema», dice Medina, que vuelve a poner el ejemplo de las elevadas temperaturas que se alcanzan en el interior del edificio en verano. Debido al diseño, las ventanas no se pueden abrir y «no hay manera de airear las instalaciones». La escuela, cuya construcción tuvo un coste de un millón de euros, es el único edificio en la parcela que ocupa en el barrio de Nuevo Roces. «En esa ubicación, al ser un edificio exento y alejado de cualquier otro, no está protegido», indica, recordando que, hace dos años, cuando CCOO denunció esta circunstancia para que se colocase algún tipo de barrera vegetal, la sección de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Gijón «tomó buena nota y, además de plantar árboles, se arreglaron los problemas del suelo para que las raíces se desarrollasen correctamente».
Pero no fue suficiente para acabar con el frío y la actual falta de agua caliente sanitaria. «No es de recibo que las soluciones se eternicen, se alarguen y que ahora mismo en esta ola de frío que estamos sufriendo sean precisamente los niños de hasta tres años lo que sufran las consecuencias de cierta dejación por parte de los responsables municipales», considera Medina, que insiste en que la solución de los problemas de calefacción y de agua caliente requiere de una intervención urgente y directa que garantice que no vuelvan a repetirse a lo largo de este invierno.