La decisión política de que la Semana Negra sople sus 30 velas, en manos de Foro

Todos los caminos en la complicada situación contable en la que se ha encasquillado el festival apuntan hacia la decisión que adopte el equipo de gobierno de Carmen Moriyón


Gijón

La Semana Negra de Gijón debería soplar el próximo mes de julio las velas de su 30 cumpleaños. Faltan solo tres meses para una celebración poco frecuente en un festival de raíz literaria y cultural en España; pero, tal y como están las cosas, que el cumpleaños llegue a festejarse depende esencialmente de una decisión del equipo de Gobierno de Carmen Moriyón. Todos los caminos -más bien tortuosos- que describen el futuro posible del festival en el cortísimo plazo acaban en el mismo lugar: la voluntad política del gobierno local de Foro Asturias de apostar por su supervivencia o de dejarlo morir en la cota de los 29 años.

No es la primera vez que la Semana corre peligro; pero sí es sin duda su trance más dramático. Esta vez no es el dónde, como en otras ocasiones apuradas. Es el cómo y el cuánto. No hay, a tres meses de la cita, ninguna garantía de que la Semana de este año pueda celebrarse; y ello dependerá finalmente de lo que se decida en los despachos de la Plaza Mayor. Ni siquiera la siempre relativa paciencia de Hacienda -que ha dado cierto margen para el cobro de los 108.000 euros que adeuda el festival- o la aún incierta concesión del crédito está negociando contrarreloj la asociación organizadora para cubrirlo podrían asegurar la supervivencia. Todo depende de que se liberen los 100.000 euros de ayudas municipales aprobados y disponibles correspondientes al convenio de 2016. Pero eso, por ley, no puede suceder hasta que la SN no salde sus asuntos pendientes con el fisco.

Esto último sería posible en el corto plazo si, finalmente, el crédito bancario prosperase. Pero tampoco equivaldría a la solución definitiva. Porque, incluso con el préstamo concedido, la SN necesitaría -precisamente para devolverlo- que el ayuntamiento le ingresase sus 100.000 euros de 2016; también que aprobase finalmente en pleno otros 75.000 extra acordados, ante la situación emergencia, por los grupos políticos de Foro, PSOE, XsP e IU a finales de 2016 con cargo al presupuesto de este año, y que han sufrido una demora por un traspié burocrático. Pero la llegada de aquellos 100.000 euros -cruciales- parece algo más difícil después de que en los últimos días los técnicos contables del municipio hayan exigido a la Semana que justifique, con abundante certificación documental, no solo lo que ya había justificado -precisamente los 100.000 euros, mediante las facturas a las que se destinó la subvención- sino además la totalidad de los gastos del certamen abonados al margen de ayudas.

Del rigor con el que se aplique en el ayuntamiento esta «letra pequeña» en el convenio -que fue novedad el pasado año, y que afecta y agobia también a otras entidades asociativas gijonesas- dependerá todo. Su ejecución estricta supondría el fin de un acontecimiento al que Foro ha dado, sin embargo, apoyo explícito en los últimos días, intentando disipar las dudas sobre su intención última. 

La marca Semana Negra

Pero es que el ayuntamiento y su equipo de gobierno vuelven a estar en el final de otra ruta posible. Si todo esto no funcionase en último extremo, junto a medidas de embargo, Hacienda podría reclamar la subasta de la marca «Semana Negra». En el proceso de búsqueda de posibles activos para embargar en caso de impago, la Agencia Tributaria encargó en su momento una tasación -realizada por una consultoría madrileña-, basándose, entre otros parámetros, en el volumen de actividad económica que genera el certamen. El precio final ronda los 2 millones de euros.

Pero, si el embargo y una posterior subasta del marbete se produjesen, ¿quién podría tener el más mínimo interés en pujar por ella, si no es el Ayuntamiento? La pelota vuelve, con este rodeo, a los pies de Carmen Moriyón. El PSOE proponía la pasada semana adelantarse a esa circunstancia y agilizar la situación comprando ya, al menos, una parte de la marca. 

La desventaja de esta opción es que sus trámites llevarían previsiblemente cierto tiempo y este, según confirman fuentes de la organización, está ya en fase de cuenta atrás, y acelerando. Todo está ya preparado para su presentación, que debería haberse producido ya según la agenda de la SN. Autores, invitados, editoriales están ya contactados y a la espera. Hosteleros y feriantes -la fuente fundamental de los ingresos- aguardan también para saber a qué atenerse, y otros eventos veraniegos a los que también concurren, sí están claros y también esperan su presencia. El tiempo corre para todos.

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