El primer mes de Renta Social: mucha necesidad, pocas tarjetas

De los más de 2.900 usuarios que se espera que reciban la primera remesa de la ayuda, solo unos 80 han podido hacer uso de ella. Han gastado más de 26.000 euros en artículos de primera necesidad, sobre todo en La Calzada

Oficinas de la Renta Social Municipal en El Coto (Gijón).Oficinas de la Renta Social Municipal en El Coto (Gijón)
Oficinas de la Renta Social Municipal en El Coto (Gijón)

Gijón

El pasado 31 de agosto la Renta Social Municipal (RSM) se materializaba finalmente con la entrega de las primeras tarjetas precargadas a sus destinatarios. Concluido el primer mes de funcionamiento real de la nueva ayuda impulsada desde el Ayuntamiento por los grupos de Xixón Sí Puede e IU, se constatan dos conclusiones: la confirmación, a la vista de las compras realizadas, de la emergencia social a la que responde la renta y la lentitud que sigue lastrando el funcionamiento de la iniciativa. La criba de las casi 3.900 solicitudes de la primera convocatoria no ha concluido en su totalidad, pero las estimaciones de Servicios Sociales apuntan a un 75% de aprobaciones unos 2.900 beneficiarios; una cifra que está aún muy lejos de las 500 tarjetas especiales que ya se han solicitado a Caixabank para su uso en 247 establecimientos asociados a la Unión de Comerciantes, y aún más de las 80 que, según los registros de los comercios, han llegado efectivamente a manos de sus destinatarios.

Las operaciones realizadas con ellas a lo largo, fundamentalmente, de las últimas dos semanas ha movido una cifra superior a los 26.000 euros, destinados a una variada gama de artículos. Ropa y confección para toda la familia, calzado -en especial para niños y jóvenes-, electrodomésticos y equipamiento eléctrico, artículos textiles para el hogar -juegos de cama, toallas, mantelería- y menaje son los artículos que más se han adquirido con las tarjetas donde se ha precargado una cantidad que ronda una media de unos 2.300 euros para gastar a lo largo de toda una anualidad. Por barrios, La Calzada concentra, con mucho, el grueso de las compras, y sigue una amplia zona del centro de la ciudad, en el entorno de la avenida de Pablo Iglesias, y El Coto.

10.000 euros en dos días

Del apremio con el que se acogen las tarjetas da una idea el hecho de que, por ejemplo, la pasada semana, la liberación de una remesa de 60 de ellas dejó en los establecimientos 10.000 euros en compras en solo dos días. Las cuantías de las adquisiciones son muy dispares, pero entre los límites de gasto fijados, el máximo está en los 400 euros que se permite destinar a compra de electrodomésticos o mobiliario.

Todos ellos, como se esperaba, justifica el objetivo de una Renta Social que en su formulación actual dista de ser la medida políticamente ambiciosa que se planteó inicialmente, pero que sirve para cubrir, en especies, el hueco que las familias gijonesas encuentran entre lo que ingresa en casa y el mínimo fijado por la convocatoria como el límite de una vida digna. 

De completar los objetivos de este año -algo que parece poco probable, a la vista del ritmo de resolución de las solicitudes- el total de recuros municipales dedicado a la Renta Social podría superar los 6 millones de euros. En el horizonte de la inminente negociación presupuestaria para 2018, los grupos de la izquierda no solo pondrán sobre el tapete la continuidad de la iniciativa y su mejora, sino también la dotación de una partida específica y estable en las cuentas municipales. La de este año provenía de remanentes de 2016 y de una modificación presupuestaria.

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