«El Festival confía en su público y su programación para adaptarse al cambio de sedes»

El director del FICX asegura que esperar por los cines Centro «ponía en riesgo» el certamen y valora las mejoras técnicas del traslado de una parte de su programación a los Yelmo

Alejandro Díaz Castaño, director del FICX
Alejandro Díaz Castaño, director del FICX

Gijón

La organización del Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX) ha aguantado hasta el límite mismo de su viabilidad, pero finalmente tendrá que hacer mudanza de una parte sustancial de su programación desde los clausurados cines Centro -inmersos en una subasta que no se resuelve- hasta las salas de los cines Yelmo, en el barrio de La Calzada. El director del certamen, Alejandro Díaz Castaño, explica los motivos de la decisión y expresa su confianza en la actitud del público y en el atractivo de la programación para adaptarse al nuevo mapa del FICX.

-¿Qué les ha hecho tomar la decisión?

-Desde el comienzo hemos estado apostando públicamente y con total transparencia por los cines centro, e incluso en la última comparecencia para presentar Enfants Terribles dijimos que seguíamos intentando apurar todas las opciones. En un momento dado, nos habíamos planteado finales de septiembre como momento límite para tomar una decisión, pero llegados ya al 10 de octubre teníamos que tomarla también por temas de la propia logística del Festival. Están las fechas ya muy cercanas y estábamos ya en una situación en que podía ponerse en riesgo la propia celebración del Festival e incluso la programación confirmada: perder películas, invitados, etc. Los cines Centro, a día de ayer no habían resuelto el tema judicial y, obviamente, no se podían alquilar todavía, pero nosotros teníamos que asegurar la viabilidad del Festival, y la opción de los Yelmo es la mejor que podíamos tener de no disponer de los cines Centro. Ha sido muy importante aquí la generosidad y la firme voluntad de los Yelmo en acoger al Festival. El trato con ellos, tanto a nivel humano como profesional, ha sido excelente. Ellos están haciendo un esfuerzo también, y nosotros lo valoramos porque el salto de calidad técnico, en calidad de proyecciones, va a ser muy notable. Son una sede que están a la altura, e incluso superan con creces las de años anteriores.

-¿Cuestión definitivamente cerrada, entonces?

-Sí. Otra cosa sería inviable. Hay un montón de asuntos pendientes de resolver, y no llegaríamos.

-Ha mencionado ya ventajas. ¿Compensarán por los inconvenientes, fundamentalmente para el público? ¿Se adaptará?

-Hubo ya una primera experiencia, aunque la situación no fuese la misma, en 2009, cuando el teatro Jovellanos estuvo en obras. Entonces ya se realizaron proyecciones en Yelmo con unas conexiones de transporte. Yo tengo mucha confianza en el público del Festival y en la programación que vamos a ofrecer. Por nuestra parte, facilitaremos en lo posible la conexión entre las sedes. Es algo que anunciaremos en próximos días, cuando podamos también fijar lo que es la parrilla de proyecciones, algo que también estaba pendiente. Por otro lado, se mantiene una oferta de proyecciones en la parte centro de la ciudad; está el teatro Jovellanos y el Antiguo Instituto, ambos con una programación muy atractiva. Esperamos que el público se acerque a esas sedes, a las nuevas, y que disfrute también de Gijón Sur, que no se utilizó el año pasado, pero está perfectamente equipada y es una de las mejores que hay en la ciudad para proyectar.

-Ya pasó por algo parecido durante su época de programador en Sevilla. 

-Sí, tuvimos un cambio de sede desde el centro a la zona de Cine Sur Nervión, y lo cierto es que el público se acercó allí. Estoy seguro de que el público de Gijón no va a ser menos.

-¿Cómo quedará entonces la distribución de ciclos por sedes?

-La Sección Oficial -el grueso, al menos- se estrenará en el teatro Jovellanos. Es la mejor sede que tenemos y eso ha sido lo habitual durante los últimos años. Es el espacio perfecto para presentar las películas más «grandes» de la selección. Pero intentaremos que el resto de las sedes tengan también una programación muy atractiva, y hacer varios pases de las películas para que se puedan ver en distintas sedes de la ciudad. «Enfants Terribles» quedará en la Laboral y el teatro Jovellanos, con algunos pases en Oviedo y Langreo.

-Advertía ya con su toma de posesión reciente que sería necesario cambiar hábitos. Parece que ha llegado el momento.

-No escapa nadie a eso. Fueron cerrándose paulatinamente todos los cines en todas las ciudades. Fueron veinte años de uso de los cines Centro, y yo entiendo la nostalgia del público y la comodidad que suponía, pero ganamos en dotación técnica, que es una cosa muy importante para un festival. Cuando uno va con los directores a presentar una película, el hecho de que se proyecte en unas condiciones tan óptimas también ayuda a la imagen del festival, porque los invitados que vienen van a comentarlo en otros festivales. Se trata también de relativizar un poco las distancias, que a nosotros no nos parecen insalvables. Otros festivales internacionales tienen distancias superiores, aunque es verdad que son ciudades de tamaño mayor y la gente está más acostumbrada a desplazarse entre sedes. Pero la oferta en cada uno de esos cuatro focos va a ser suficientemente atractiva como para que quien no desee desplazarse pueda quedarse en uno de los puntos y disfrutar de la programación del festival.

-¿Qué puede adelantar sobre el servicio de transporte que prevén?

-Estamos mirando varias opciones dentro de transporte público, pero la idea es facilitar varios autobuses que puedan acercar a la gente a las distintas sedes a distintas horas. Es algo que se hizo también en 2009. Por parte del Festival y de Divertia se va a intentar facilitar ahora también, en lo posible. Y se conseguirá.

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