Cuando San Valentín se disfraza de Don Carnal

El recurso a los artículos de sex-shop gana peso como obsequio de 14 de febrero para quien considera que el romanticismo no excluye el erotismo


Gijón

Los pasados Reyes repartieron muchos juguetes, como siempre. Y cada vez un porcentaje mayor no tienen como destinatarios precisamente a los niños. Lo mismo vuelve a suceder en la siguiente gran cita anual del consumo con coartada en el santoral. San Valentín repite en las sex-shops la tónica de las navidades: ventas animadas, clientes «de todas las edades» y gastos y gustos variados. Si hay que hacer caso al comentario de los comerciantes del ramo, sea en Navidad, en San Valentín o en cualquier celebración personal, el complemento erótico en todas sus muchas versiones está plenamente normalizado como regalo. Los grandes escaparates con amplio despliegue de artilugios, vestimenta y atrezzo para cualquier variante del placer sexual 

«A la gente le gusta jugar a cualquier edad», comenta Vanessa, que atiende en una de más céntricas y surtidas sex-shops gijonesas: «Entre los clientes, cada vez hay más jóvenes, pero también más mayores, señoras que hace unos años no utilizaban este tipo de productos y hombres de bastante edad; sin ir más lejos, hace un momento ha estado aquí un señor de unos 80 años que quería algo para solucionar sus problemas con la erección», cuenta. Salvo tratamiento médico o farmacológico, algo habrá encontrado en los estantes donde se agolpa una oferta tan variada, bien presentada -incluso exquisitamente presentada- y a veces tan indescifrable para el no iniciado en el creciente sector del atrezzo erótico que se hace preciso pedir asesoría. La experta recomienda novedades y algún clásico puesto al día para quienes tienen claro que este año San Valentín y Don Carnal han venido de la mano en el calendario.

SATISFYER PRO 2

El succionador es lo penúltimo en las ayudas no humanas para el orgasmo clitoridiano: una combinación de succión por vacío y sobrepresión discreta, silenciosa y completamente estanca a agua, con 11 niveles de succión y -asegura el fabricante- «sin riesgo de sobreestimulación». Consigue este succionador de clítoris por 39,99 euros.

MY SECRET SCREAMING

La bala vibradora controlada por dispositivo remoto (por manos propias o preferiblemente ajenas desde un máximo de 10 metros de intimidad y 80 minutos de batería) es ya todo un clásico. No lo es tanto que vaya también incorporada a la braguita. De ahí el «secret» de la marca y el «screaming» -el grito- que quizá haya que disimular un poco según contexto. El anillo con los controles dispensa 10 modelos de vibración. El precio: unos muy eróticos 69 euros.

ANILLO LELO ODEN 2

En principo, es un anillo para fortalecer y prolongar la erección masculina mediante la presión en la base del pene. Pero también incorpora un dispositivo para transmitir vibraciones al clítoris controlables mediante mando a distanciacon patrones fijos o ritmos a elegir. Y un diseño tan exquisito que tienta casi exponerlo en la vitrina del salón. 149 euros.

ACQUA CROCANTE

La última frontera del masaje y una de las novedades más sorprendentes del momento: el efecto petazeta trasladado a la piel mediante esta espuma hidratante, efervescente y con aromas de fresa. El aerosol de 100 milílitros cuesta 34 euros.

JUEGOS DE MESA (QUE NO SUELEN ACABAR EN UNA MESA)

El objetivo de todos ellos es el mismo: añadir complicidad, variedad y nuevos estímulos a lo de siempre sobre el patrón del tradicional juego de mesa. En lo que varían es en la modalidad o la intensidad: desde lo más erótico y romántico hasta el bondage. Unas cuantas muestras son The oral sex game (19 euros), A Deeper Shade of Red. The Game (25 euros) y Rose Petal Seductions (24 euros).

DILDOS FUN FACTORY (CON IMPULSORES)

El uso es evidente, pero la función resulta muy mejorada en la última generación de estos clásicos. Por debajo de la variedad de formas y tamaños, lo que tienen en común es una tecnología que mantiene un movimiento regular hacia delante y hacia atrás que lo deja todo de cuenta del dildo.

Plug-In Riannes Luxury Set.

Otro gadget exquisitamente diseñado que podría exhibirse en el salón a riesgo de ser demasiado elocuente sobre las aficiones sexuales que la ortodoxia siempre consideró contra natura. Sí. Lo del extremo que queda fuera imita una joya.

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