El espíritu del MIT se hace sitio en el campus gijonés

La recién anunciada cátedra MediaLab se inspira en el modelo del Masachussets Institute of Technology en busca de nuevas formas de formación que acerquen a los alumnos a las novísimas tecnologías

Imagen del Edificio Polivalente del campus universitario de Gijón donde se muestra la ubicación de MediaLab Uniovi
Imagen del Edificio Polivalente del campus universitario de Gijón donde se muestra la ubicación de MediaLab Uniovi

Gijón

Las tecnologías están cambiando exponencialmente. Los métodos de trabajo en muchos laboratorios y las empresas se parecen cada vez menos a los usuales hace solo unos años. La sociedad manifiesta nuevas necesidades y espera respuestas nuevas. Y la formación universitaria no cambia, ni mucho menos, al mismo ritmo. La conciencia de esa brecha y la necesidad de cubrirla está en la raíz del impulso del que ha surgido MediaLab Uniovi, la nueva cátedra cuya inminente puesta en marcha anunciaba el miércoles el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, en Gijón, cuyo campus acogerá su funcionamiento.

Pero, antes que nada, ¿qué es un MediaLab? El concepto se ha generalizado a lo ancho del planeta para referirse a espacios de formación e intercambio donde priman la creatividad, la innovación y la colaboración y el uso de herramientas digitales y tecnologías emergentes, aunque la dirección que puede tomar ese mismo espíritu es muy diversa, desde el periodismo o el arte a la ingeniería. MediaLab Uniovi la tiene clara: el tercero de estos espacios vinculado a una universidad pública española después del USAL de Salamaca y el UGR de Granada, se mirará en el espejo del legendario Massachussets Institute of Tecnhology (MIT).

¿Por qué el MediaLab del MIT precisamente? El documento que presenta el proyecto lo explica. En primer lugar, por el enfoque interdisciplinar de sus proyectos; en segundo, por su motivación emprendedora -que ha generado más de 150 empresas creadas por sus alumnos- y, en tercer lugar, por el fomento de la relación con sus empresas colaboradoras y siempre con el objetivo de «construir el futuro». Con ese espiritu y la ingeniería como base de su actividad, MediaLab Uniovi aspira a convertirse en «un espacio que permita a los alumnos de la Universidad de Oviedo acercarse a las nuevas tecnologías y metodologías de creación de proyectos» que buscarán estar «alineados con los intereses regionales». Esa orientación y su afán por mezclar la formación tecnológica-social-humanística  y humanística es «un paso nuevo en la educación en Asturias».

Así lo recoge el documento que plasma el trabajo de meses desarrollado por los profesores de la Escuela Politénica de Ingeniería Marián García y Ramón Rubio, quienes junto a Mariel Díaz y Raquel Gallego, profesoras del título propio Impresión 3D creativa en colaboración con otros profesores de la Universidad de Oviedo, empresas y entidades han perfilado lo que en breve se hará realidad en los 150 metros cuadrados reservados a la nueva cátedra en el Edificio Polivalente del campus gijonés. Su proyecto ha recibido la luz verde y una primera aportación de 20.000 euros para convertirse en «un catalizador de inspiración y actitud para todos los estudiantes» por la vía de la motivación más directa: promoviendo la conversión de las ideas en prototipos que puedan plasmarse en no solo en publicaciones sino también en patentes o pequeños proyectos empresariales con impacto social. En eso, MediaLab Uniovi hace suyo el parecer de uno de los más afamados profesores del MediaLab Mit, el premio Princesa de Asturias Hugh Herr: «Me gusta que la educación esté orientada hacia los prooyectos; no hay nada que motive más que aprender con el fin ed aplicar el conocimiento a algo que te apasiona».

A partir de esos mimbres, Ramón Rubio adelanta alguna de las claves de la innovadora cátedra.

Tecnologías

«El objetivo primordial es mejorar al universitario. Que nuestro universitario salga mejor preparado, conozca mejor el entorno, que esté listo para todas estas pequeñas o grandes revoluciones que dicen que están llegando por todas partes: industria 4.0, nuevas metodologías de trabajo en la empresa… Necesitábamos crear algo que diera respuesta a esta necesidad que estamos detectando ciertos profesores de la Universidad de Oviedo, Por poner un ejemplo: impresiones 3D, drones, big data, son cosas que nuestros ingenieros apenas conocen, y es una pena que no salgan preparados en estos temas. Queremos darles la oportunidad de acercarse al menos a estas tecnologías».

Métodos

«Nos propusimos, entonces, crear unas líneas de trabajo en las que se pudieran utilizar estas tecnologías. Hemos detectado cuatro o cinco, pero queremos que sean muchas más, y que en ellas se trabaje de manera ágil. Es la misma agilidad que está también llegando a las empresas, y que está llevando de una manera tradicional de trabajo, podríamos decir del siglo XX, a una manera mucho más ágil: si tengo una idea, hago un prototipo y lo pruebo en el mercado muy rápidamente; y es el mercado, y no mi jefe u otro gabinete, qué es lo que tengo que retocar. Esa alteración en la relación producto-servicio es una manera ágil de trabajar. Así surgen nuevas metodologías del trabajo, como el design thinking o la metodología ágil. Eso queremos llevarlo a la manera de trabajar en estos proyectos: en ellos se van a utilizar estas metodologías sobre la base de las novísimas tecnologías, las 4.0, por llamarlos de alguna manera».

Valor

«La última capa es el para qué. Algo que nos llamaba mucho la atención es que en los trabajos de los universitarios, no solo de los ingenieros, son trabajos muy buenos, y no solo los de fin de carrera: trabajos para másteres, en títulos propios o asignaturas. Nos da cierta rabia no sacar valor a eso; supongamos: un aparato que podría tener cierta aplicabilidad o éxito en el mercado. Que no quede ahí, que no quede en una estantería como la memoria de un proyecto. Vamos a intentar explorar su viabilidad. Esta tercera capa es la del valor del trabajo que estamos haciendo. Podemos explorar el camino de la patente, el de las comunicaciones científicas que puedan ser base de spinoffs, de startups… Simplemente, se trata de buscar que tenga una aplicación social, un impacto social».

Trabajar en y para Asturias

«Nuestro modelo de MediaLab mira hacia Asturias y es consciente de lo que aqui tenemos. Las líneas de trabajo que estarán alineadas con la estrategia de investigación e innovación para una especialización inteligente (RIS3) de Asturias, que orienta la innovación en la región. Si nuestra orientación es darle valor a lo que surja en dirección al mercado y la sociedad, hace falta que tengamos en cuenta aquello en lo que somos buenos. Si sale de aquí una empresa, una startups, va tener muchas más ayudas y apoyos del Principado si está alineada con esta estrategia y con las potencias que tiene Asturias.

En qué punto está MediaLab Uniovi

«Lo que acabamos de dar es el primer pasito de la creación del programa. Todavía tenemos que constuirlo. Tenemos un espacio en el Edificio Polivalente de la Escuela de Ingenieros y está aún completamente vacío. Ya le hemos dado la forma a esta idea en la que llevamos varios meses trabajando: una cátedra muy apoyada por el Ayuntamiento de Gijón, que tiene muchísimo interés y sin cuyo apoyo esto  no saldría. En unos pocos meses confío en que tengamos ya el espacio dotado, el personal asignado y empezaremos a trabajar. Va a tener un taller de prototipado, porque lo que queremos es que se creen prototipos físicos o digitales; una pequeña aplicación o un pequeño objeto. Vamos a tener talleres de trabajo en metodologías ágiles a las que no estamos habituados».

Las primeras líneas de trabajo

«Tenemos ya cuatro líneas detectadas. Son híbridas, en el sentido de que vamos a tratar de juntar en ellas campos de conocimiento diferentes: botánica y arquitectura; Párkinson e ingeniería; física y salud, y en otra turismo y realidad virtual. Al frente de cada una de estas líneas va a haber un profesor universitario que la gestionará».

Quiénes pueden participar

«La misma sociedad que pueda estar interesada en estas líneas: chavales que están haciendo su grado, gente haciendo su tesis, colaboradores de empresas que quieren participar, incluso una línea pensada para escolares. Por ejemplo, tenemos un proyecto a la espera de financiación, sería para poner medidores de CO2 por todo Gijón: una pequeña placa electrónica dentro de una carcasa cuya creación no es complicada. Nos gustaría que los 25 institutos de Gijón participasen en la creación de estos sensores creando el circuito, imprimiendo en 3D la carcasa y luego situándolos para vincularlos a una red y que todo el mundo pueda ver los niveles de CO2 en la ciudad en 25 o 50 puntos. Es un proyecto de tecnologia abierta. Debemos tener en cuenta a la gente no solo a la hora de usar un artefacto, sino también para que conozca el proceso de creación de ese artefacto. No es un sitio exactamente donde cualquiera pueda entrar, pero todo lo que se cueza allí queremos que salga a la ciudad. Otro aspecto interesante es que todas las líneas de trabajo van a requerir también información en ética. Nos preocupan las implicaciones éticas o antropológicas de todas estas tecnologías. Vamos a colaborar con empresas de antropología o profesores de filosofia, de ética aplicada, que van a aplicar sus conocimientos a estas líneas de trabajo para explorar sus límites o las reflexiones a las que puedan dar lugar».

Recursos

«MediaLab tiene que nacer fuerte, o lo suficientemente fuerte como para tener un impacto. No puede ser un proyecto de dos profesores que tienen una persona becada y hacen un trabajo de grado… Eso se muere. Por eso no hemos arrancado todavía. Pensábamos en una cifra alrededor de los 100.000 euros para empezar, y llevamos un tiempo intentando consegurla, pero es costoso. La gente quiere ver el proyecto y, si no existe, es complicado venderlo. Cuando lo ves funcionando, puedes hacerte mejor una idea y decidirte a apoyarlo. A medio plazo, el propio MediaLab se encargará de buscar sus propios recursos de financiación a través de convocatorias y proyectos europeos, proyectos nacionales, apoyo a empresas… Respecto a la dotación humana, empezaremos con cuatro profesores para cada una de las líneas de trabajo, y en principio tres personas para encargarse de taller, comunicación y gestión»

Relación con la empresa

«El vínculo con empresas es muy importante, sobre todo en la capa tecnológica del proyecto. Queremos acercarnos a la industria 4.0. Pero, ¿quién da esa formación? En la Universidad no podemos cubrirla. Por eso hemos buscado pequeñas empresas a las que les interese formar parte del programa y que, una vez cada mes o cada dos meses, proporcionen píldoras de información a todo el personal implicado en el MediaLab. Estamos en contacto con varias de ellas para formar un buen grupo, y romper así también la brecha empresa-universidad favoreciendo la colaboración y el conocimiento mutuo sobre todo por los alumnos que podrían participar en proyectos conjuntamente».

¿Cómo y cuándo acceder?

«Habíamos pensado arrancar con una convocatoria pública, pero durante todos estos meses nos han recomendado empezar con un grupo pequeño que conozca bien esto y sirva de ejemplo al resto de la comunidad universitaria y haga ver cómo funciona. La siguiente convocatoria, para 2019, no sé si el próximo curso o principios de año, podríamos lanzarlas a la comunidad universitaria. Es cierto que es complicado explicarlo rápidamente, y lo mejor es verlo en funcionamiento. A partir de ahí, viendo las líneas que ya funcionan, si se te ocurren otras o si te interesa participar en una línea de formación un poco diferente, adelante».

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