Investigan un posible caso de contaminación por amianto tras el derribo ilegal de una nave

El Seprona investiga al propietario de una empresa de reciclaje de Oviedo tras hallar restos de uralita procedentes de la demolición en un terreno industrial de Ceares

Los restos de uralita hallados en unos terrenos en Ceares
Los restos de uralita hallados en unos terrenos en Ceares Ministerio del Interior

Gijón

La Guardia Civil investiga a S.R.M., de 40 años, vecino de Oviedo y responsable de una empresa de reciclados, por un posible delito contra los derechos de los trabajadores y otro contra los recursos naturales y el medio ambiente, al haber enterrado en terrenos de una empresa de Ceares los restos de uralita provenientes de la demolición ilegal de unas naves industriales. El derribo -destinado a recuperar la forja metálica de las naves como chatarra- se produjo después de retirar la techumbre de uralita que fue después parcialmente triturado y enterrado sin ningún tipo de medida de protección o seguridad para los trabajadores. La operación es de alto riesgo para la salud, puesto que el amianto, mineral que conforma la uralita, al ser fracturado libera fibras longitudinales en filamentos microscópicos altamente peligrosos si se inhalan o respiran. Aunque su uso está prohibido desde el año 2002, se permite conservar los ya instalados, y su manipulación se realiza por parte de empresas especializadas y con autorización, sin romper la uralita, con trajes y mascarillas de protección y transportándola en recipientes cerrados a un gestor de residuos autorizado.

La Guardia Civil tuvo conocimiento de los hechos el pasado día 24 de enero a través de una llamada telefónica en la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón en la que se informaba la existencia de depósitos de uralita enterrada en unos terrenos ubicados en Ceares (Gijón). Ya en el lugar, los agentes del Seprona pudieron comprobar que efectivamente había unos depósitos subterráneos en los que se había intentado enterrar restos de uralita parcialmente triturada.

Las investigaciones determinaron que había formado parte de la techumbre de unas naves derruidas hacía poco tiempo para hacerse con el material férrico que sustentaba las edificaciones. La empresa propietaria de las naves había decidido la venta de la chatarra a otra de reciclados de materiales metálicos, que decidió demoler sin autorización parte de una nave, apilando la uralita del tejado y enterrándola posteriormente en unos depósitos subterráneos de obra que estaban vacíos tapándola posteriormente con grava para tratar de ocultarlo.

Por todo ello, el pasado día 5 de febrero se tomaba declaración en calidad de investigado al propietario de la empresa de reciclaje. Las diligencias han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción de Guardia de Gijón, que tendrá que decidir si hay infracción de las normas sobre prevención de riesgos laborales al no facilitaron los medios de seguridad necesarios a los trabajadores, y delito contra los recursos naturales y el medio ambiente, por realizar vertido y emisiones a la atmósfera de material que contiene amianto.

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