Estos fueron los días de verano con más contaminación en Gijón

Elena G. Bandera
E. G. Bandera GIJÓN

GIJÓN

Boina de contaminación en Gijón.Boina de contaminación, este verano, en Gijón
Boina de contaminación, este verano, en Gijón

El Lauredal y Cimavilla registraron los peores picos de concentración de partículas de suspensión PM10

07 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En julio, al venir tan lluvioso, la contaminación del aire dio una tregua en Gijón, en agosto la cosa fue empeorando y, en septiembre, hubo demasiados días «horrorosos» en los que se superaron los valores permitidos para la protección de la salud de partículas en suspensión PM10, las que están consideradas como más contaminantes. El balance del trimestre del verano, debido precisamente a septiembre, con varios días consecutivos en los que se superaban los niveles de alerta para la salud, ha sido «malo» en comparación con el del año pasado, según explica Fructuoso Pontigo, de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, que desde hace más de tres años recopila a diario los datos disponibles de todas las estaciones que miden la calidad del aire, ya sean públicas o privadas, en Asturias.

Pese a que han sido bastantes los días en los que se han superado los valores permitidos para la protección de la salud, sobre todo en el mes de septiembre, estos tres han sido los días, por cada mes del verano, con los mayores picos contaminantes en la ciudad.

El 23 de julio, a las cinco de la mañana, la estación el Lauredal marcó el valor mas alto del mes al alcanzar los 134 microgramos por metro cúbico de aire.

En agosto, los peores valores se los disputaron las estaciones del Lauredal y la de la punta de Liquerique, en Cimavilla, aunque fue esta última la que registró el mayor pico del mes. Así, el 6 de agosto a las seis de la tarde, se alcanzaron los 193 microgramos por metro cúbico de aire en Cimavilla.

En septiembre, los mayores picos se registraban el día 20 también en estas dos estaciones, aunque en la del Lauredal se alcanzaban los 217 microgramos por metro cúbico de aire a las dos de la mañana. Muy cerca, pero a las 12 del mediodía, en Cimavilla se registraban 203 microgramos de partículas PM10 por metro cúbico de aire.

Las partículas PM10 son las que presentan una mayor capacidad de acceso a las vías respiratorias de las personas agravando, por ejemplo, los casos de asma y de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Cabe recordar, para darle sentido a estos valores, que la normativa española sitúa el nivel de alerta de estas partículas en suspensión en 50 microgramos por metro cúbico de aire en 24 horas. Y que, aunque la contaminación atmosférica de Gijón por las PM10 viene siendo históricamente notoria en la zona oeste de la ciudad como referente en toda Asturias, los valores registrados este verano han sido ampliamente superados por los de otras localidades asturianas.

Pontigo aporta tres ejemplos: los 625 microgramos por metro cúbico de aire de Gozón, los 480 de Avilés o los 440 de Langreo. «En Gijón hay muchos focos de contaminación y están muy concentrado», explica, indicando que la famosa boina de contaminación que acompaña estas líneas, y que podía verse en uno de esos días del verano en Gijón, desaparece los días en los que, como en los actuales, hace más viento o llueve, como ocurrirá según las previsiones a partir de este fin de semana, aunque esta primera semana de octubre se ha visto en un par de ocasiones como el pasado jueves.