Los padres y madres del centro rural, con acceso exclusivo en autobús o en coche, denuncian que se han bloqueado con pivotes espacios que les permitían mejorar en unas 10 plazas las 46 habilitadas para un centro que «necesita unas 80»
23 nov 2018 . Actualizado a las 10:15 h.El aparcamiento del Colegio Público Cabueñes sigue siendo motivo de quejas y desencuentros. La Asociación de Madres y Padres del centro, que acoge alumnos de unas 420 familias, ha denunciado la instalación en el recinto destinado al estacionamiento de vehículos de pivotes de madera «para dejar los vehículos fuera de las escasas plazas de las que se dispone» en una explanada habilitada para 46 estacionamientos que conseguían 'exprimir' otra decena de ellas en los espacios ahora bloqueados.
«Entendemos que lejos de solucionar el problema esta situación lo agrava al limitar aún más las posibilidades de las familias para poder dejar a los niños y niñas en su centro escolar en condiciones óptimas de seguridad», lamentan desde el AMPA, que recuerda la «inexistencia de aceras de acceso en toda la zona, pero también que se trata de un colegio rural al que se llega necesariamente en coche o autobús».
Los padres y madres de los alumnos admiten que hacen uso de «lugares no indicados para estacionar» en algunos de los espacios de un recinto que -indican- «está muy cuidado estéticamente, pero a costa de desaprovechar plazas de aparcamiento que son muy necesarias». La construcción del aparcamiento en los terrenos de una carbayera fue en su momento motivo de una polémica con la asociación de vecinos de la zona que generó un cisma de la asociación La Pontica con la Federación vecinal gijonesa.
Aun con el controvertido aparcamiento, el AMPA advierte que se sigue creando a diario un problema no solo de tráfico sino «de seguridad» por la concentración de vehículos en las inmediaciones del colegio. Los padres y madres -aseguran- tienen que acudir «media hora o tres cuartos de hora antes» para poder encontrar aparcamiento, según fuentes de la asociación, y aun así se ven obligados a detenerse a lo largo de la carretera mientras recogen o esperan a los escolares.
«Siempre quedan unos treinta coches en la carretera, con lo que se crea una situación incómoda, atascos con los autobuses y un problema de falta de seguridad, además de las multas por detenernos en los arcenes», denuncian desde el AMPA. Ese número, otros 30 coches, sería el idóneo para cubrir las necesidades del centro. Ante la imposibilidad de conseguir ese espacio en la zona, los padres y madres piden al menos que se les permita aprovechar al máximo el aparcamiento: «Hemos tratado de ponernos en contacto con el Ayuntamiento, aún sin éxito, para reclamar que esta situación se revierta y que se busquen soluciones efectivas. Las 46 plazas actuales son insuficientes», concluyen.