¿Qué opinan los turistas de la playa de San Lorenzo?

E. G. B. GIJON

GIJÓN

Playa de San Lorenzo de Gijón.Playa de San Lorenzo, en Gijón
Playa de San Lorenzo, en Gijón

Las valoraciones de los visitantes sobre el arenal de Gijón son muy positivas, pero también reflejan la falta de arena, que con la pleamar «muchas zonas desaparecen» o que, al ir a darse un baño, «el agua estaba sucia»

04 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Al menos ocho de cada diez turistas que visitan Gijón se dan un paseo por alguna de las playas del concejo, con el arenal y el muro de San Lorenzo a la cabeza. Cinco de cada diez turistas, según el último informe municipal sobre el turismo en Gijón, buscan información sobre qué hacer en la ciudad antes de iniciar su viaje en internet. Y, sin duda, muchos de ellos acabarán buscando opiniones en Tripadvisor, en donde la playa de San Lorenzo se sitúa entre las diez cosas que hacer en la ciudad y acumula casi 2.000 valoraciones.

En su mayoría muy positivas. «Guapísima. Un sitio increíble en el que disfrutar tanto de la tranquilidad como del deporte como de todo lo que quieras. Volveremos y la disfrutaremos más», asegura un turista en una reseña escrita este mismo sábado, en pleno puente. «Gijón en su plenitud. Fuimos a dar un paseo por el muro que rodea a la playa y es muy agradable», escribía hace unos días otro turista madrileño. «Una playa espectacular, tanto por su amplitud, como por sus posibilidades. De fácil acceso para el baño, el oleaje es perfecto para surfistas. Además cuando sube la marea ofrece el espectáculo de golpear contra una parte del paseo marítimo. Un gusto pasear tanto por la arena como por dicho paseo. Además, las puestas de sol desde el paseo marítimo son inolvidables», describe otro visitante de Valladolid.

El hecho de que la playa de San Lorenzo, entre sus escaleras 2 y 8, está abierta desde el pasado 1 de octubre a los perros es otro motivo de halago por parte de algunos turistas recientes. «Dimos un agradable paseo con nuestro perro por la playa, fue muy divertido», valora una visitante extremeña. «Nuestra perrita ha disfrutado corriendo por la playa junto con más peludetes. Toda una experiencia ya que solo había estado en la playa hacía ya dos años. Se lo ha pasado pipa. Gracias a quien corresponda por dejarles disfrutar también a ellos», dice otra turista madrileña.

Las mareas también influyen en las opiniones. «Como todas las playas se está a gusto sobre todo si eres de interior, pero cuando la marea sube te quedas sin playa. Eso lo veo un mal punto. Pero está bien darse un bañito y más en el puente del Pilar», aseguraba otro visitante justo en el anterior puente festivo. «Es una playa muy buena con arena muy fina. La única pega es que sube mucho la marea y se queda pequeña», decía otra turista de Madrid.

La falta de arena, que en los últimos meses e incluso en estos últimos días se ha hecho aún más evidente, no pasa inadvertida para los visitantes. «Es una playa muy larga y el agua con una temperatura perfecta para bañarse -escribe otro visitante en septiembre-. La única pega es que sube demasiado la marea y muchas zonas de la playa desaparecen». Las pleamares han dado más de un quebradero de cabeza a los bañistas locales y foráneos este año: «Playa muy buena cuando la marea es baja, hasta el agua estaba caliente para ser el Cantábrico. Con marea alta casi desaparece». Hay quien incluso la considera la Benidorm del norte de España por no haber podido encontrar hueco: «Fue una decepción el primer día de mi visita a Gijón. Espero que por la marea alta, pero no pude poner la toalla».

Otros aconsejan directamente cuáles son las escaleras a evitar. «Hay que vigilar las horas de marea porque cuando esta alta llega el agua hasta el muro. Recomendable no colocarse entre las bajadas 11 y 12 porque tiene bastantes piedras de tamaño considerable». Y para quienes las pleamares no son el único problema: «Es un playa bonita a ciertas horas ya que en pleamar te quedas casi sin playa y, en bajamar, tienes un paseíto hasta el agua. Paseando por la orilla encontré dos cristales y una piqueta de tienda de camping», asegura uno de los turistas que estuvo en la ciudad en pleno verano.

No fue el único que encontró algún que otro «tesoro» impropio de la playa limpia que describen buena parte de los turistas. «Nos estuvimos bañando y deberían cuidarla un poco más porque es bonita pero había algunos plástico dentro y más cosas», asegura otro visitante de septiembre.Otro turista inglés, que estuvo en agosto en Gijón, considera que sería deseable una mayor limpieza del arenal al haber visto «tiritas y cosas así» durante su estancia en la zona más próxima al río Piles. También en agosto, otro turista de Castilla-La Mancha decía sentirse algo decepcionado cuando fue a pegarse un baño: «Bajamos una mañana y el ambiente familiar y la arena limpia nos gustó. Pero al acercarnos a la orilla el agua estaba sucia».

Una turista belga, que visitó la ciudad a finales de julio, es aún más clara: «Una playa destrozada.... primero con la obra del puerto, se cargaron la playa, afectando las mareas y las olas; segundo, con el problema de aguas residuales que llegan directamente al mar sin pasar por una depuradora, el agua sucia, la gente enfermándose, un gran y gravísimo problema de salud pública, al que parece que las administraciones no son capaces de hacer frente con la urgencia requerida. Muy triste para la ciudad y para sus habitantes, así como para el turismo».

También son varias las opiniones de asturianos que reflejan esta situación que viene sufriendo la playa de San Lorenzo en los últimos meses. Hay quien, de hecho, habla de «joya de la corona maltratada» y de que «es solo la sombra de lo que era», considerando que se trata de «una verdadera pena»: «Si ahora tiene días maravillosos, hace años era una joya con una de las arenas mejores de España. Fina y dorada como pocas».