El detenido incurrió en conducción temeraria, daños a otros automóviles, atentado contra los agentes y quebrantamiento de condena. Conducía un coche buscado por su uso en un robo
05 nov 2018 . Actualizado a las 14:02 h.Se saltó los límites de velocidad, ignoró semáforos en rojo, obligó a salir del carril a otros vehículos y emprendió después una huída ante la policía en la que estuvo a punto de llevarse a varios peatones por delante y que concluyó -enfrentamiento a puñetazos y patadas mediante- con la detención de su protagonista: un conductor de 35 años con antecedentes por conducir bajo efecto del alcohol y las drogas que puso en jaque a otros conductores, viandantes y una patrulla del Grupo de Atención Ciudadano en la medianoche del pasado día 3 en Gijón. Y todo ello sin carnet y en un vehículo buscado por haber sido utilizado en un robo.
La secuencia de esta peligrosa andanza se inició cunado la patrulla policial detectó un vehículo bajando a toda velocidad por la avenida de la Constitución, ignorando semáforos y señales de tráfico y forzando al resto de los vehículos abrirle paso. Aunque las señales acústicas y luminosas dirigidas al temerario conductor consiguieron que se detuviese en la calle Pérez de Ayala, este aprovechó el momento en el que los agentes se acercaban para identificarle para emprender la huida, entrando a toda velocidad por la avenida Manuel Llaneza, vía en la que casi atropella a dos personas a correr para apartarse de la calzada y evitar ser arrollados.
El fugitivo entró a continuación en aparcamiento de la antigua Escuela de Peritos haciendo caso omiso a la barrera que estaba bajada y colisionando con un vehículo estacionado. Tras el golpe, el conductor salió a pie huyendo a la carrera pero allí fue interceptado por los agentes, a los que respondió, según el parte policial, con gran agresividad, resistiéndose activamente con patadas y puñetazos para intentar evitar su detención, algo que no consiguió.
Una vez practicada la detención, se comprobó que el arrestado -M.D.M de 35 años de edad y nacionalidad rumana- tenía retirado el permiso de conducir por sentencia de un Juzgado de Gijón de fecha 22 de octubre que le imponía una pena de un año de retirada del carnet por haber sido sorprendido bajo los efectos del alcohol y drogas tóxicas. También el coche que manejaba tenía una orden europea de intervención, decretada por las autoridades francesas al haber sido utilizado en la comisión de un delito en ese país. Además, tenía antecedentes por lesiones, malos tratos, a los que ahora se añaden cargos de conducción temeraria, daños, atentado a agente de la autoridad y quebrantamiento de condena.