«Zaniki», un historia «necesaria» sobre la supervivencia de la tradición

La familia Mayalde, integrante de un grupo salmantino de música tradicional, protagoniza la nueva película de Gabriel Velázquez, centrada en la relación entre un abuelo y su nieto

Un fotograma de «Zaniki», de Gabriel Velázquez
Un fotograma de «Zaniki», de Gabriel Velázquez

Gijón

El director salmantino Gabriel Velázquez ha afirmado hoy que su nueva película, Zaniki, es un «documento necesario» que pretende reivindicar la «recuperación de la tradición» a través de un relato intergeneracional entre abuelo y nieto. «Es más que una película. Me parece bestial, necesario y obligatorio», ha dicho durante la rueda de prensa de presentación del largometraje, que compite en la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Gijón. Velázquez ha indicado que la película, rodada con los miembros de la familia Mayalde, integrantes de un grupo salmantino de música tradicional, narra la vida de unas personas «mágicas» que «no son actores», según informa EFE.

«No ensayábamos. Buscábamos siempre que las cosas fuesen bonitas, pero no de cualquier manera», ha dicho antes de comentar que la idea de rodar con Eusebio, el protagonista, le llevaba rondando por la cabeza desde «hace varios años», aunque por su cantidad de trabajo «era difícil pillarle». «Cuando le conocí, le vi llegar con esa indumentaria y cómo hablaba no podía dejar de escucharle», ha apuntado sobre Eusebio.

Ha relatado que Zaniki se realizó en dos semanas en las que la familia Mayalde lo «dio todo» y abrió «las puertas de su casa para que fuese de manera natural». «Todo está recreado, pero de una manera naturalista», ha asegurado tras aclarar que no se trata de un documental y explicar que el contenido se confeccionó uniendo el «guión cinematográfico y el vital» de la familia.

El «lujo de la sabiduría popular»

Por su parte, Eusebio Mayalde ha comentado que, tras recibir con «sorpresa y humildad» la invitación para protagonizar el largometraje, «surgió la magia» con Gabriel Velázquez, quien ha dirigido una «historia de toda la vida». «Cuando uno pone empeño en el trabajo, la cosa acaba saliendo bien», ha incidido al mismo tiempo que ha detallado que el objetivo «no era cubrirse de gloria». Mayalde ha recalcado la importancia que tiene seguir contando la historia porque «si no morirá para siempre» y se acabará «con el lujo de la sabiduría» popular.

Asimismo, ha señalado que «volver hacia atrás es bueno para saber el camino que has recorrido» y, de esta manera, no olvidar el trabajo realizado por los antepasados, para los que ha pedido «respeto». «Hay una obligación moral de comunicárselo al siguiente», ha manifestado en una rueda de prensa en la que también ha reivindicado el papel que juega la música tradicional, tras 38 años liderando un grupo de folclore, en un escenario de globalización como el actual.

Eusebio Mayalde ha señalado que «cantar siempre es peligroso, porque humaniza», y el hecho de que en el sistema educativo «haya más horas de religión que de música, dice mucho de las leyes que cada cinco años se cambian». En la comparecencia ante los periodistas, el ayudante de dirección, Manuel García, ha dicho que el objetivo de Zaniki ha sido retratar la vida de la familia de manera «sencilla, austera y lo más hermosa posible».

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