La arquitecta Estér Roldán asegura que si fuese alcaldesa se esforzaría en mantener el 'Solarón' como zona verde y encargaría a sus colegas Siza y Souto de Moura el soterramiento del tráfico rodado en el Muro
10 dic 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Nombre Ester Roldán Calvo
Edad 42 años
Lugar de nacimiento Palencia
Ocupación Arquitecta
-¿Algún motivo en particular para dar los buenos días?
Estar viva. Este fin de semana ha muerto una persona a la que quería mucho y, secadas las lágrimas, comienzo la semana con ganas de repartir sonrisas.
-¿A qué hora se ha levantado?
Me da hasta un poca de vergüenza reconocerlo, por lo tardío de la hora; en mi defensa, diré que muchas noches me quedo trabajando o estudiando hasta las tantas.
-¿Y con qué pie se ha levantado?
-Mmm… Tardo tanto en pasar del sueño a la vigilia que cuando consigo salir de la cama aún sigo medio dormida, así que soy incapaz de recordarlo, la verdad…
-¿Qué ha desayunado?
-Un par de enormes cafés con leche de soja, cacao y miel, un bollo de pan de cereales con aceite de oliva y dos piezas de fruta: me encanta desayunar fuerte y con calma mientras me pongo al día frente al ordenador en mi estudio.
-¿Y con qué noticia, buena o mala, se ha desayunado?
-Con la de la manifestación ultraderechista en Reino Unido exigiendo la salida de la UE, que sumada al resultado de las elecciones en Andalucía... Da mucho miedo todo..
-¿Su primera alegría de hoy?
-Un whatsapp de mi madre con un enlace a la noticia de que el Museo del Prado va a exhibir en un lugar privilegiado la única obra que conserva de la pintora Artemisa Gentileschi, El nacimiento de san Juan Bautista.
-¿Su primer cabreo?
-Seguir leyendo la noticia y descubrir algunos detalles de la vida de esta gran pintora barroca: los abusos que sufrió por llevar una vida tan libre como atípica para la época, y el trato discriminatorio que ha recibido su obra hasta hace muy poco.
-Imagínese que se levanta alcaldesa, ¿qué deberes se pondría para hoy?
-Estudiar cómo conseguir que el 'Solarón' se mantenga como zona verde; por su posición en la ciudad, ese espacio abierto para el ocio y la convivencia es más que deseable.
-Si yo fuese foriatu y solo tuviese una hora para enseñarme la esencia de Gijón, ¿qué edificios me llevaría a ver?
-No es Gijón una ciudad que se defina por sus edificios emblemáticos, así que le llevaría mejor hasta el Cerro Santa Catalina para ver la costa y escuchar el mar desde el Elogio del Horizonte.
-¿Y qué evitaría que viese para no llevarme mala impresión?
-El festival aéreo anual: es el único día del año en que la ciudad que habito me resulta francamente hostil.
-¿De qué color ve ahora mismo la profesión en Gijón?
-Como en el resto de España: azul oscura casi negra.
-¿Y su futuro?
-Huy, ojalá lo supiese… El otro día encontré entre papeles viejos un suplemento de economía del 2006 en el que decían que la arquitectura era una de las profesiones con más futuro, y un año después estalló la crisis, así que…
-¿Y los planes urbanísticos que vienen?
-De momento me conformo con ver la Aprobación Definitiva del nuevo Plan General de Ordenación Urbana de Gijón; llevamos años con una indefinición normativa bastante paralizante que no beneficia a nadie.
-Imagínese que le dejan proyectar un monumento para sustituir al Pelayo de la plaza del Marqués. ¿Qué propondría?
-Convocar un concurso de ideas anónimo y público para que valorase las propuestas la ciudadanía gijonesa.
-¿A qué arquitecto invitaría a hacer un edificio en Gijón, y qué le encargaría?
-A dos magníficos arquitectos portugueses, Álvaro Siza y Souto de Moura, pero no para construir algo, sino para que con sensatez y sensibilidad proyectasen una intervención en el Muro, empezando por el soterramiento del tráfico rodado.
-¿A quién no le gustaría tener en la vecindad?
-A aquellas personas que anteponen intereses personales y particulares al bien colectivo, a quienes creen estar en posesión de la verdad y encima pretenden imponer sus ideas…
-¿Dónde le gusta perderse en la ciudad?
-Pues sigo enamorada de mi barrio, Cimadevilla… pero llevo viviendo en él más de 15 años, así que perderme en sus calles es ya difícil, ¡jajaja!
-Regáleme una postal del Gijón del futuro. No importa que sea bonita: que sea verosímil.
-Puede parecer demasiado nostálgico, pero le regalaría una postal del paseo de la playa de hace 100 años, cuando la especulación salvaje aún no lo había transformado irreversiblemente.
-¿A qué le gustaría que la Lloca del Rinconín le dijese adiós para siempre?
-Más bien me gustaría que, casi medio siglo después de su concepción, no siguiese diciendo adiós a la población forzada a emigrar buscando un trabajo que aquí no encuentra.
-¿Qué es lo mejor que se puede comer y beber en esta ciudad?
-Cualquier producto fresco y local, pescado y marisco del Cantábrico o tomates de Somió. Y beber… pues no soy yo muy sidrera, pero me encanta la cultura en torno a ella.
-¿Qué le falta a Gijón para ser perfecta?
-Que el sol bañe el paseo del Muro y la playa incluso en los días de invierno, y no queden a la sombra de los excesivamente altos y próximos edificios del frente marítimo.
-¿Y qué le sobra?
-La contaminación, esa que nos posiciona como una de las ciudades ambientalmente menos limpias de Europa y cuestiona lo de «paraíso natural».
-¿A quién mandaría a ver la ballena?
-A los pesimistas, a los agoreros, a los cenizos…
-¿A quién invitamos a unos culines con dos docenas de oricios para acabar el día?
A «mi» Coru Internacional Matriarcal Antifascista Al Altu la Lleva: un alegre grupo de fartones maravilloso, así que no imagino mejor compañía para beber, comer y, si se tercia, cantar en un chigre (aunque esté prohibido).
-¿Qué les va a desear hoy a sus paisanos y paisanas antes de echarse a dormir?
-Felices sueños.