Las disciplinas humanísticas piden sitio en el espacio de encuentro entre egresados de la Universidad de Oviedo y las empresas asturianas, renovado en actividades y escenografía en la edición que acaba de concluir
22 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.«El Foro de Empleo está volviendo a la vida». Es el balance -cualitativo todavía, pero también muy expresivo- que Cecilia Bethencourt, directora gerente de la Fundación Universidad Oviedo, hacía ayer todavía en mitad del incesante trasiego de jóvenes licenciados y licenciadas echando sus primeros anzuelos en el mercado laboral asturiano en el Pabellón Central de la Feria de Muestras de Asturias. Mediada la segunda jornada de mesas redondas, micro master-classes, simulacros exprés de entrevistas de trabajo y contactos vis a vis con 114 empresas acreditadas, a Bethencourt le quedaba ya perfectamente claro que la 18º edición de la iniciativa impulsada por la Universidad de Oviedo para anudar el talento de sus egresados con el tejido empresarial asturiano ha «suscitado mayor interés» entre los jóvenes que en años anteriores. Un entorno más cálido y sostenible -madera reciclada y bajo consumo- y un programa de casi 40 actividades con notables novedades «más pegados a los tiempos que estamos viviendo» simbolizan para Bethencourt esa «revitalización» en la que además, «pasito a pasito», la organización está introduciendo la presencia «de manera transversal» de unas disciplinas, las de Humanidades, que parecen en principio excluidas de un contexto en el que priman las ciencias y la tecnología.
«Los estudios de Humanidades cobran cada vez más importancia en el contexto de la empresa 4.0 y de lo aditivo, en los que ya estamos. Hay unas líneas transversales que estamos tratando de visibilizar en el Foro, aunque a pequeños pasitos, en las que están estas disciplinas, que cada vez van a pegar más fuerte en todo lo que tiene que ver con la comunicación», asegura la directora de la Fundación Universidad de Oviedo. Su argumento: «Puedes ser un científico muy brillante o tener una capacidad técnica extraordinaria para construir tus castillos de naipes, pero de poco te valdrá ahora mismo como no seas capaz de llevar ese trabajo fuera, de trabajar en equipo, de estimular la creatividad; son dotes todas que están muy ligadas al estudio de las humanidades, y que ahora mismo son esenciales para todas las especialidades».
Con todo, ciencia y tecnología, ingenierías de todo tipo, biotecnología, han seguido siendo las presencias más visibles en Foro Empleo 2019 a través de unas empresas «que siempre han colaborado», y a las que los y las estudiantes -mayoría de mujeres en casi todos los escenarios- se han acercado, en buena parte estimulados «por un programa de actividades que ha captado más su interés de los chavales y activándolos de manera natural» en un Foro que ha tenido además «una implicación muy grande del profesorado». Especialmente atractivas parecen haber resultado las nuevas sesiones denominadas 'master-class' por la organización oro: sesiones «en las que el profesor se une con la empresa para explicar una parte teórica sobre una temática puesta por la propia empresa, que luego coge la batuta y explica la aplicación de esa práctica teórica en el día a día de su empresa», explica Cecilia Bethencourt.
Algo, «muy estimulante», como también lo han sido los ánimos que ayer daban emprendedoras como la editora de Septem, Marta Magadán, o la bioquímica y embrióloga María Fernández, fundadora de la Clínica ERGO, a su joven audiencia en una de las mesas redondas. Tener «buenas ideas» y, aún más «tener sueños» están, según esta última, en el origen de un proceso que -insistió- «no es imposible» pero que las empresarias pintaron con realismo porque, según su experiencia, también es exigente: tiempo, esfuerzos, equipo, financiación... «Que no os digan que es fácil, que no os digan que ayudan, que no os vendan la moto», advirtió Fernández, que no obstante instó a sus oyentes a zambullirse en un proceso en el que tendrán que «aprender, rodearse de gente que sabe, saber delegar y a la vez estar un poco pendientes de todo» y, antes que nada, «saber dar forma empresarial a la idea» y encontrar en inversores, bancos, subvenciones o fórmulas de leasing su financiación.
Todo ello, recordó también Marta Magadán, para llegar a montar una empresa en la que «no cerráis a las seis y os vais tan ricamente a casa, porque llevaréis los problemas con vosotros», y en la que «no habrá un sueldo fijo a 31 del mes, en la que necesitaréis que vuestro entorno familiar y cercano os entienda y apoye, en el que necesitaréis financiación y formar un equipo de trabajo, conectar con otros emprendedores y pagar impuestos aunque no hayáis cobrado las facturas»- «No todo el mundo vale para emprender, hay que saber organizar, dirigir y administrar, tomar decisiones y adaptarse», avisó Magadán. Pero está claro que, tanto por su experiencia como por la de María Fernández, emprender vale el esfuerzo.
Esa especie de clima positivo se ha dejado notar, según comentaban los propios estudiantes después de atender a una charla como esta o a someterse a una entrevista de trabajo exprés con el cronómetro corriendo tras sus entrevistadores. También lo comparten las empresas, aseguraba Cecilia Bethencourt: «Por las impresiones in situ: a las empresas les han gustado los cambios en las actividades y la estética. Desde aquí se transmite la sensación de que todo esto puede florecer, de que hay sinergias positivas ganas de dinamismo de colaborar y estar todos juntos. Al final, el Foro es un escaparate de todo ello y buena muestra de que Asturias está dando fuerte todavía».