¿Qué hacía esta perra en el tejado de una céntrica calle de Gijón?

J. C. G. GIJÓN

GIJÓN

La perra, asomada al tejado de la calle de La Merced
La perra, asomada al tejado de la calle de La Merced

El animal, del que se ignora aún quién es su propietario y cómo llegó a esa situación, fue rescatado por un Policía Local ante la expectación de numerosos transeúntes de la calle de La Merced

04 jun 2019 . Actualizado a las 14:45 h.

Apareció hacia las 12,30 en el tejado de una vivienda de dos plantas en la calle de La Merced, y durante media hora tuvo en vilo a los transeúntes de la céntrica vía gijonesa. Una perra se plantó, nadie sabe muy bien cómo todavía, en el alero del edificio y consiguió convertirse en involuntaria protagonista de un rescate que acabó bien, aunque con algunos interrogantes todavía.

El animal fue avistado hacia esa hora, aunque debía de llevar un rato deambulando por las tejas. Se dio aviso a una patrulla de la Policía Local y al lacero municipal mientras al pie del edificio -una vieja vivienda rehabilitada empotrada entre otras dos de más empaque- se empezaban a congregar curiosos. El hecho de que un altillo diese al tejado hizo pensar que podía tratarse del domicilio del propietario y que la perra pudiese haber salido en un descuido o en ausencia de sus dueños. Otras versiones aseguraban que había caído de uno de los dos edificios contiguos, uno de ellos con terraza en la azotea y ambos, en todo caso, a una distancia de varios pisos del tejado.

La perra rescatada en la calle de La Merced recibe atenciones mientras es llevada por el lacero
La perra rescatada en la calle de La Merced recibe atenciones mientras es llevada por el lacero

Sea como fuere, el animal empezaba a dar muestras de más inquietud, transmitiéndosela a los testigos, que temían que se asomase de más, pisase alguna teja en falso y pudiese caer a la calle. Por fortuna, no fue así. Uno de los dos agentes presentes se personó en la vivienda que da al tejado -que no era al final la de los propietarios- y consiguió atraer al animal al interior. Unos minutos después, hacia las 13,00, el lacero llegaba a la calle de La Merced y se hacía cargo del animal, con collar, en  buen estado y confiado ante los extraños, que le compensaron del susto ofreciéndole unas golosinas.

Queda ahora por precisar, a partir del chip que se presume que porta la perra, quiénes son sus propietarios, cómo llegó al tejado. Y, ya puestos,  cuál es el nombre de la protagonista de este pequeño suceso de altura.