La atención primaria en Gijón: una sola enfermera para atender urgencias de tarde

E. G. B. GIJON

GIJÓN

Entrada al centro de salud de Laviada
Entrada al centro de salud de Laviada

Ocurrió en el centro de salud de El Coto y podría repetirse en el de Laviada, según denuncia el Sindicato de Enfermería. Profesionales y vecinos exigen una solución a la falta de personal

08 ago 2019 . Actualizado a las 18:49 h.

Tras la carta en la que los coordinadores de los centros de salud de Gijón advertían de que la falta de profesionales no permite cubrir la demanda de los pacientes ni en consultas ni en urgencias, desde el Sindicato de Enfermería (Satse) denuncian que la situación llega a tal extremo que en centros como el de El Coto ayer solo había una enfermera, además de una auxiliar administrativo, para atender las urgencias de la tarde. Según explican, la gerencia del área decidió «de manera unilateral» abrir el centro para dar cobertura a la atención continuada (de 15 a 20 horas) sin el equipo mínimo, que debería estar formado por médico/a y enfermera/o.

«Esta situación, previsiblemente, se repetirá mañana viernes, al menos, en el centro de salud de Laviada», indican las delegadas de Satse en el área V, que consideran que la gerencia «no está sabiendo gestionar la escasez de personal, perjudicando con sus decisiones a los trabajadores y generando situaciones que pueden llegar a derivar en un riesgo para los usuarios y llegar a situaciones conflictivas con los pacientes pese a la buena disposición y profesionalidad» del personal.

Exigen una solución y recuerdan que, en las situaciones de urgencias-emergencias, mantener abierto un centro sin ese equipo mínimo es una «irresponsabilidad». Ponen, de hecho, como ejemplo que, ante un paciente con un paro cardiaco, la enfermera no puede colocar la vía y realizar el masaje cardiaco al mismo tiempo. «Y así con muchas otras circunstancias que se dan habitualmente en las atenciones de urgencias». En el caso de El Coto la enfermera, tras realizar el triaje a los pacientes, se encargó de atenderlos o, según cada caso, de derivarlos a otros centros.

«Es la propia Administración autonómica la que regula que todos los puntos de Atención Continuada estarán integrados por un equipo de personal sanitario formado por médico/a y enfermera/o», recuerdan desde Satse, que ya trasladó a la gerencia su preocupación ante los problemas que se están teniendo «para dar una cobertura adecuada» y pedir que se adapten las medidas necesarias para dotar de personal suficiente a los centros que abren por la tarde o, en su defecto, centralizar la atención en los que sí tienen suficiente.

«Estas irregularidades, además de perjudicar al usuario, demuestran una incapacidad de gestión que repercute en los profesionales, que se ven sobrecargados y sometidos a situaciones de estrés por encima de lo habitual», remarcan también, recordando que no es la primera vez que denuncian la escasez de personal y añadiendo en todo caso que no están a favor de cerrar centros porque sí. «Una posible solución temporal, si no hay personal, podría ser centralizar la atención durante las tardes en los puntos de urgencias, que son los que también cubren la atención de noche», añaden.

También la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) de Gijón, que lleva años denunciando también la crífica situación de la atención primaria en el área, se exigía hoy a la Consejería de Sanidad que se tomen «medidas urgentes» para afrontar estos «graves problemas» tras el «serio aviso» de los coordinadores de los centros de salud.  

Las entidades vecinales que conforman la FAV no comparten, sin embargo, la propuesta de que se reduzcan o fusionen centros porque «no resolvería los problemas detectados». En este sentido, se considera que esa reorganización provocaría mayor presión asistencial con una concentración más elevada al cerrarse puntos de atención. «Se perdería cercanía y proximidad para una media de pacientes con una elevada edad, muchos con problemas de movilidad y lejos de ampliar personal llegaría a reducirse más», sostienen desde la FAV, que recuerdan que es una medida que tampoco comparten los propios pacientes: 8 de cada 10, según una encuesta que realizó la propia FAV en 2017, la consideran mala o muy mala. En esa misma encuesta, que se realizó a la entrada de los propios centros de salud, 6 de cada 10 encuestados decían que la atención sanitaria había empeorado en los últimos años.

Por ello, la carta de los coordinadores, unida ahora a la denuncia de Satse, ratifica las denuncias vecinales de estos últimos años, pero también «advierten de un riesgo de colapso real que, de no tomarse medidas, puede convertirse en insostenible». «El servicio de atención primaria continuada lleva años deteriorándose y precarizándose, favoreciendo una política de hospitalización generalizada y ahora se ven los resultados de esa política errónea», añaden desde el movimiento vecinal.