El Teléfono de la Esperanza atendió 160 llamadas con ánimo suicida en 2018

«Nos puede pasar a cualquiera», dicen desde la entidad, que celebra una jornada preventiva en el centro municipal de La Arena

La alcaldesa, Ana González; el cantautor Chus Pedro y la deportista Sara González Lolo participan en las Jornadas de Prevención del Suicidio del Teléfono de la Esperanza
La alcaldesa, Ana González; el cantautor Chus Pedro y la deportista Sara González Lolo participan en las Jornadas de Prevención del Suicidio del Teléfono de la Esperanza

Gijon

Con motivo del Día Internacional de Prevención del Suicidio, hoy se inauguró una jornada bajo el lema Yo también soy vulnerable, en el centro municipal integrado de La Arena, en la que se puso de manifiesto la importancia de escuchar a las personas que lo están pasando mal y que tienen incluso ánimos suicidas. Así lo indicó la responsable del Teléfono de la Esperanza en Gijón, María José Pablos, que recalcó la importancia también de que la información de todos los recursos de ayuda para quienes lo están pasando mal llegue a todos los habitantes. «Todos podemos ser vulnerables, nos puede pasar a cualquiera», advirtió.

En la inauguración de esta jornada, en la que también han participado la alcaldesa de Gijón, Ana González; el cantautor Chus Pedro y la capitana del Telecable Hockey Club, Sara González Lolo, también se puso de manifiesto que en 2018 el Teléfono de la Esperanza atendió más de 7.500 llamadas en Asturias, de las que 180 eran de personas que estaban pensando en suicidarse.

En el Teléfono de la Esperanza (985 225 540) trabajan 86 voluntarios en Asturias, 21 de ellos en Gijón, que reciben formación específica y continua para atender las llamadas. Al tratarse de un servicio anónimo, la persona que lo utiliza se siente más libre para hablar y una de las primeras cosas que ven necesario en este servicio es saber escuchar, entenderles, y ayudar a encontrar el recurso más adecuado, desde apoyo en su entorno, un psicólogo o incluso el 112. «Poner palabras al sufrimiento alivia», dijo Pablos, que explicó que es preciso no agobiar a las personas sobre qué es lo que tienen que hacer.

En este sentido, desde el Teléfono de la Esperanza se señala que la primera señal de alerta es cuando alguien dice «no puedo más», pero también el ver que alguien cambia de hábitos, no quiere salir de casa o incluso ni levantarse de la cama, que habla de él en pasado y empieza a ordenar y dejar arreglado todo.

Con su presencia en esta jornada, que finaliza mañana, la alcaldesa quiso reconocer el trabajo del Teléfono de la Esperanza por su capacidad de escucha y solidaridad. Chus Pedro, por su parte, indicó que en su entorno familiar ha habido cuatro suicidios y él mismo tuvo pensamientos en ese sentido en momentos de crisis aguda. Una de las cosas que le echó para atrás fue, indicó, recordar «el desgarro y la tristeza tan tremenda» que le provocó perder a esas personas de su entorno. González Lolo incidió en que el suicidio sigue siendo un tema «invisibilizado y tabú y consideró que el deporte puede ser una herramienta muy útil, puesto que genera bienestar y mejora la autoestima, informa Europa Press.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El Teléfono de la Esperanza atendió 160 llamadas con ánimo suicida en 2018