Asturies con gente, gentes con casas


Aún no ha amanecido y escuchamos las noticias en la radio. Conduce Yolanda Huergo, atrás va Alba González Sanz. Las dos concejalas de Podemos Equo Xixón. Las tres vamos preocupadas, por lo que nos han explicado desde la plataforma frente a los desahucios de La Camocha y lo que sabemos por la PAH, la situación por la que está pasando Mari es seria. Setenta y tres años, problemas de salud, y la concursal quiere echarla de la casa en la que ha vivido con su familia durante medio siglo. ¿Qué sistema puede echar de su casa a una mujer mayor? ¿Recordamos el tiempo en el que la palabra desahucio no estaba en nuestro día a día? No digo cuando no se contaba, digo antes: cuando no pasaba. 

Vecinas y vecinos de Xixón, y de más partes de Asturies, fueron freno el lunes para que a Mari no la echaran de su casa. De su casa. Pero el problema no se zanja ahí, ni para Mari ni para otras familias de La Camocha, mujeres viudas de mineros, que tienen la amenaza permanente desde hace años de tener que irse del que es su hogar. ¿Qué gobierno puede permitirse no actuar? ¿Qué gobierno puede permitirse vulnerar de esa manera los Derechos Humanos, la Constitución?

Asturies ha perdido el año pasado casi veinte mil personas trabajadoras. La falta de proyecto de país para Asturies, la deslocalización cerrando las empresas de nuestros sectores estratégicos (Vesuvius, Arcelor Mittal), la constatación de que hay quienes quieren formar una familia, tener hijas e hijos y no pueden porque las condiciones materiales son incompatibles con la vida que deseamos para las nuestras, acaban por verse en estos datos. Y no sólo en los datos. Lo vemos en el vacío en los parques, el vacío en las calles, la hilera de locales cerrados en Avilés, Xixón o Uviéu. 

El gobierno de Asturies, el presidente Barbón, tienen ahora mismo que demostrar que quieren defender a la gente, a la mayoría social, a quienes se ven en riesgo de quedarse literal y administrativamente a la intemperie. Esto pasa porque Vipasa asuma la compra de estas viviendas para que las mujeres del poblado de La Camocha que están en esta situación no se tengan que ir. Mari se queda. Las mujeres de La Camocha se quedan en sus casas. Sus casas. 

Asturies es una tierra de la que no podemos evitar sentirnos orgullosas. Lo que es difícil es poder sentirse orgullosas sin tener que hacer las maletas porque no hay proyecto de país para Asturies. Queremos una Asturies con gente, y eso pasa por empleo, sí, pero tiene que ir acompañado de la defensa de los derechos humanos, del cumplimiento de la Constitución, de gentes con casas y no casas sin gentes. De motivos para quedarnos.

* Candidata de Unidas Podemos al Congreso por Asturies

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Asturies con gente, gentes con casas