Cañete: «Una zona de bajas emisiones tiene más sentido en el oeste que en el centro de Gijón»

El nuevo presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales (FAV), Manuel Cañete, repasa las cuatro prioridades que se marca en su mandato: atención primaria, movilidad urbana, defensa del medio ambiente y participación ciudadana efectiva

Manuel Cañete, nuevo presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón, en la sede de la asociación del Polígono
Manuel Cañete, nuevo presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón, en la sede de la asociación del Polígono

Gijon

A Manuel Cañete su trabajo le ocupa desde las 8 de la mañana hasta las cuatro de la tarde, es presidente de la asociación de vecinos del Polígono, del Foro de la Movilidad de Gijón y, desde el el pasado 29 de enero, de la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón (FAV). «La idea es no ser imprescindible», asegura. Pero quienes le conocen, saben que aparte de ser una persona de consenso -una de las bazas que motivó que le animaran, e incluso «decidieran por mí», para ser candidato a sustituir a Adrián Arias-, es realmente incansable en su labor de implicación con la mejora de Gijón y de la calidad de vida de sus gentes. Aunque los tiempos no obligasen, que sí lo hacen, tiene cuatro prioridades al frente de la FAV: la atención primaria, la nueva movilidad urbana, el medio ambiente y la participación ciudadana «real y efectiva».

-Empecemos por la defensa de la atención primaria…

-Nosotros llevamos dos años insistiendo en ello. Somos vecinos, pero sobre todo somos usuarios de la sanidad pública y percibimos claramente lo que está ocurriendo en la atención primaria. Hemos pasado de un día de espera para poder ir a tu médica o médico de cabecera a dos días, a tres días, a una semana y ahora ya estamos hablando, en algunos centros de salud, de más de una semana de espera.

-¿Por ejemplo?

-En Perchera hemos llegado a la ausencia de cuatro médicos y en Contrueces tienen cinco eventuales ahora mismo si no recuerdo mal. Vamos percibiendo en el día a día cómo la atención primaria se está deteriorando y, si se deteriora la atención primaria, la sanidad en su conjunto también se está deteriorando. Hace poco se vio claramente con la situación que se vive en el hospital de Cabueñes. No es algo nuevo, lo conocemos. Cuando vienen estas épocas del año ya sabemos lo que ocurre, pero lo que más molesta es que llevamos mucho tiempo denunciando esa situación de la atención primaria y se nos está dando palos por arriba y por abajo. Salen los coordinadores de los centros de salud, se atreven a decir que somos los vecinos los que no queremos una modificación más positiva y nos acusan prácticamente de ser nosotros quienes contribuimos al deterioro de la atención primaria.

-¿Por decir que no se cierren los centros de salud por las tardes?

-Efectivamente. El tema es que la atención primaria es continuada porque se daba un servicio por la tarde. Eso se ha ido eliminando y ahora estamos con un servicio de guardias por las tardes. Nos da igual que le llamen urgencias que atención primaria continuada. El problema es que pretendían cerrar los centros de salud existentes…

-…porque no hay personal.

-No lo hay y, asumiendo una realidad, dicen que hay que tomar medidas y que los cierran. Y si se renuncia a la apertura de los centros de salud por las tardes, el siguiente paso es su reagrupación porque es lo que se ve en todos los lados. Ahí tenemos la experiencia de Oviedo, en donde los vecinos y usuarios quisieran estar como en Gijón. Siempre nos han dicho ‘no os quejéis, que es un lujo tener una docena de centros de salud y urgencias por las tardes’ porque ellos tienen que ir al HUCA o a un centro de salud que queda de guardia para todo el conjunto. Eso es una realidad. Lo que hemos percibido cuando llegan estas fechas es que, por poner un ejemplo, Puerta la Villa se satura. Cuatro, cinco horas de espera y ¿qué hace la gente? Se va a Cabueñes y sus urgencias se saturan con servicios que deberían ser atendidos en atención primaria. Eso es lo estamos denunciando y no vamos a parar de denunciar. Nos vamos a dejar la piel en la defensa de la atención primaria.

«Por primera vez estamos viendo batas blancas en la calle protestando»

-Acaba de surgir en Gijón, además, un movimiento que también defiende lo mismo: Atención Primaria en Marcha.

-Afortunadamente. Nos vamos a sumar y poner nuestra fuerza en ese movimiento porque entendemos que vamos en el mismo camino de defensa de la sanidad pública. Por primera vez estamos viendo batas blancas en la calle protestando. Nos llamaba la atención que no ocurriera como en otras provincias y en otras comunidades autónomas, que aquí no acabara de surgir, conociendo como conocemos la realidad. Y la realidad de Asturias incluso llegar a ser penosa a ese nivel viendo que se nos van muchos fuera, pero ya no tan lejos. Antes se iban a Londres, ahora a Cantabria, Galicia o León porque no somos capaces de ofrecerles aquí algo digno para que se queden a trabajar y a vivir siendo asturianos. Resulta penoso y tenemos que decir basta.

«A los vecinos les importan dos cosas: ¿qué pasa con los coches y con las zonas de bajas emisiones?»

-Segunda prioridad: la movilidad urbana que está por llegar a corto plazo porque el aceleramiento del cambio climático no deja opción…

-Ahora que en Gijón estamos hablando de la ordenanza, de normativas, leyes y de medioambiente porque está todo relacionado, a los vecinos les importan dos cosas: ¿qué pasa con los coches y con las zonas de bajas emisiones? ¿Qué va a pasar con los coches que tienen una cierta edad? La mayoría de los vecinos son gente que si tienen un coche así es porque no lo pueden cambiar. Eso es evidente. Nadie tiene un coche 17 o 19 años si lo pudiera cambiar por otro. En el tránsito ecológico a energías sostenibles hay un dato curioso: Asturias es la única comunidad autónoma que apenas vende coches eléctricos. Y eso ya indica mucho, pero algo no se está haciendo bien en general en toda España. El Gobierno de la Nación tiene que asumir que si quiere hacer un tránsito ecológico tiene que apostar decididamente por ello. No vale alargar los plazos. Somos un país en el que, cuando alargamos los plazos, hasta el último día no tomamos medidas. Y, en todo caso, el coche eléctrico presenta muchos problemas. Para empezar, ocupa un espacio ya de por sí y garantizar el suministro de energía eléctrica requiere un incremento sustancial de infraestructura en las calles. Es algo muy complejo, pero lo fundamental es que el coche eléctrico ocupa espacio, con lo que el problema de la ocupación lo seguiríamos teniendo y las ciudades, cuando se actúa en ellas para peatonalizarlas y pacificar el tráfico, eliminan zonas de aparcamiento. Es decir, que el coche eléctrico es una solución medioambiental pero no es una solución a toda la complejidad de la ciudad.

-Algo que preocupa, y mucho, a los gijoneses son las zonas de bajas emisiones.

-A nosotros desde hace ya mucho tiempo, y por eso estamos en la plataforma contra la contaminación de Gijón, la zona oeste nos está diciendo que ya no pueden aguantar más contaminación. Hubo un momento en el que todos asumimos que estas cosas son así, pero ahora llega otro momento en el que dices que hay que tomar medidas. Y, en el tema de la movilidad, está claro que las zonas de bajas emisiones se tienen que realizar allí donde se miden picos contaminantes altos que, en Gijón, se producen en la zona oeste por supuesto y seguro que en las avenidas de Oviedo, Constitución o Castilla, pero no necesariamente en el centro de Gijón. El centro no tiene ese nivel de contaminación, sí tiene otros problemas a nivel de ruidos, pero hay que acertar con dónde se toman medidas y en donde realmente se necesita una zona de bajas emisiones es en los barrios del oeste.

-¿Por qué?

-Por La Calzada pasan 200.000 camiones al año. Una zona de bajas emisiones es una solución contra la contaminación en un punto determinado y eso no ocurre en la calle Corrida ni en Los Moros, por donde pasa un coche cada 30 segundos. Además, durante mucho tiempo se ha actuado en la zona central de Gijón al igual que en otras ciudades en general. El área de prioridad no motorizada que se recoge en el Plan Integral de Movilidad Sostenible y Segura (PIMSS) de Gijón ya implica una reducción de los contaminantes porque vamos a diseñar unos espacios en los que el coche no sea el modo habitual de desplazamiento ni de ocupación de espacio. Es decir, la propia intervención en estos aspectos de diseño urbano ya lo eliminará, pero hay lugares en Gijón como la zona oeste que van a necesitar de este tipo de actuaciones urbanas pero también medidas serias de reducción de efectos contaminantes en lo que respecta a la movilidad. Por eso una zona de bajas emisiones tendría más sentido en la zona oeste que en el centro.

«Nos han dado por arriba y por abajo por denunciar el estado de la playa de San Lorenzo»

-La FAV también viene reclamando medidas serias para proteger el medio ambiente y la salud de las personas ante contaminaciones diversas…

-Cuando los vecinos de la zona oeste insistieron tanto en la necesidad de encontrar soluciones medioambientales a su contaminación atmosférica, acertamos en que se pusiera en marcha una plataforma que, de alguna manera visibilizara y denunciara todo lo que se está produciendo. Esto no es ir en contra de las industrias y creo que además ahora está cambiando esa percepción y se están asumiendo cambios tecnológicos en las empresas. No se producen de un día para otro; ojalá, pero el hecho de que se estén produciendo ya es significativo, aunque no podemos bajar la guardia. Y al Principado y al Ayuntamiento de Gijón les compete no mirar para otro lado cuando hay un problema de contaminación industrial de este calibre que además se centra en una zona determinada.

-La FAV no se ha amilanado en la denuncia de la contaminación de la playa de San Lorenzo, que no ha gustado ni al gobierno de antes ni al de ahora.

-Nos han dado por arriba y por abajo cuando hemos denunciado el estado de la playa de San Lorenzo. En la época de Foro se nos aplaudía por que lo denunciábamos y ahora, que cambia el gobierno, parece que ya molesta que sigamos hablando del tema de la contaminación en la playa. La realidad es la que es. Es verdad que este nuevo gobierno se ha encontrado con un papelón tremendo, pero desde luego está clarísimo que por el Piles baja algo más que agua limpia.

-Este gobierno, por primera vez, ha dado pasos para intentar solucionar la contaminación del río Piles.

-Totalmente, aunque llama la atención que aquel Observatorio de la Playa que en su día demandaba el PSOE sea lo primero que se suprima. Nos pareció una cosa completamente errónea. Si el problema era que no funcionaba, que se le ponga a funcionar y se le aporte contenido. Si se va a cambiar por otro nombre, se dice y punto, pero suprimirlo cuando además has demandado tú que se ponga en marcha… Todo esto te pone en guardia y vigilante. Que se están haciendo cosas y se están tomando medidas es cierto, pero qué ganamos con ocultar la evidencia. Si la playa en una zona determinada está en mal estado, se dice y se toman medidas porque si no cuando una persona vaya al hospital de Cabueñes, como ya ha pasado, eso sí que trasciende a toda la opinión pública. Si el emisario tiene pérdidas, tomemos medidas; si la Plantona está parada desde hace 10 años y la depuración de las aguas de la zona este de Gijón en la que viven más de 100.000 personas sabemos que no es la adecuada y nos están sancionando, tomemos medidas… No estamos diciendo nada que no sea verdad.

«Si el plan de barrios se hubiera presentado como un plan de obras y mantenimiento derivado de la mala situación de Gijón lo hubiésemos aplaudido con las orejas»

-La participación ciudadana efectiva es otra de sus prioridades. Hay dos obstáculos: a la ciudadanía en general no es algo que le preocupe demasiado y, además, al movimiento vecinal no le convencen las formas del nuevo gobierno del Ayuntamiento de Gijón.

-Hay que educarse en todo: cualquier proceso que hagas de cambio en participación ciudadana necesita también de un proceso de aprendizaje, pero la gente se involucra si ve que realmente sirve para algo. Lo que nos llevó a nosotros a tomar la decisión de dejar de participar en los distritos en la etapa de Foro fue precisamente que, a pesar del trabajo diario que hacíamos, las obras no se veían. No se plasmaban ni en el tiempo ni en la forma y eso, al final, desincentiva. La gente dice ‘pero ¿qué hago yo aquí perdiendo el tiempo?’ De hecho, a los consejos de distritos en la últimas épocas solo íbamos las asociaciones vecinales porque teníamos todavía esa percepción de que podíamos intentar hacer algo, pero los colectivos sociales y de otro tipo dejaron de ir porque realmente no se les tenía en cuenta. Y nosotros, cuando percibimos que era insostenible, también. Cuando tomamos esa decisión, los partidos de la oposición entonces nos apoyaron y presentaron propuestas al gobierno para poner en marcha procesos de participación más adecuados. Eso es lo que seguimos defendiendo: que aquellas propuestas que se hicieron cuando se estaba en la oposición ahora se lleven adelante. Entendemos que cuando se llega al gobierno hay todo un periodo de reflexión, de asentarse, de analizar y de tomar decisiones, pero el tiempo pasa y ahora es el momento de recuperar esa senda.

«A menudo se confunde participar con informar: presentar un powerpoint diciendo que estas son las bondades de los presupuestos no es participación ciudadana, es información»


-No obstante, ha habido un encontronazo con este gobierno de PSOE e IU…

-Sí, y es una pena. Lo primero que se nos puso encima de la mesa fue un plan de barrios que si se hubiese dicho que era un plan de obras y mantenimiento derivado de la mala situación de Gijón lo hubiésemos aplaudido con las orejas. Pero cuando lo llenas con un título y unas ínfulas de plan de barrios como si eso fuese un diseño nuevo de modo de trabajo de participación en el que muchas asociaciones no habíamos ni participado… Es más, ese plan es una sucesión de obras inconexas que hay que hacer, sí, es inversión, pero no es el plan de barrios que nosotros entendíamos. Ni nosotros ni nadie. Yo creo que a todo el mundo se le quedó la misma cara. ¿Qué es esto? Ahí chocamos. Y luego cuando nos presentan la partida presupuestaria para los distritos, que nosotros abandonamos con dos millones de euros, y ahora nos ofrecen un millón de euros... Es la cifra del primer año de crisis económica. Volvemos atrás. Ese no es el modelo de participación que entendemos.

-¿Y cuál es entonces?

-Los distritos es una ley de obligado cumplimiento y nosotros estamos deseosos de volver pero con unas condiciones dignas. Queremos el compromiso, que ya hemos oído, de una calendarización de obras que se publiquen en la web municipal, que sea fácilmente accesible, que permita saber cuándo empieza la obra, quién la hace y cuándo termina para que ese compromiso sea cierto y real. Y sobre todo poder hablar y participar. No pretendemos en ningún momento suplantar la función que institucionalmente le corresponde al equipo de gobierno y sabemos que el dinero es el que es, pero el modelo de participación pasa por hablar de la ciudad y contribuir en su diseño. Todas las normas que se hacen ahora exigen este modelo de participación pero, en Gijón, a menudo se confunde participar con informar, y lo que se está haciendo habitualmente es informarnos. Se presenta un powerpoint diciendo que estas son las bondades de los presupuestos, y eso no es participar. Es información. Que nos dejen analizar y aportar cosas; esa es la mecánica.

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