Anulado por usura un contrato de venta de un coche cuya expropietaria seguía usando en alquiler

La Voz REDACCIÓN

GIJÓN

Juzgados de Gijón
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El juzgado de Primera Instancia número 5 de Gijón ha estimado íntegramente la demanda interpuesta frente a la empresa tras declarar la nulidad del contrato «disimulado de préstamo garantizado» de su vehículo

09 mar 2020 . Actualizado a las 14:10 h.

Un juez ha anulado el contrato que una vecina de Gijón suscribió con una empresa a la que vendió su coche para obtener liquidez y que siguió utilizando a través del pago de un alquiler al declarar que se trata de pólizas que encubren préstamos que además son usurarios. El juzgado de Primera Instancia número 5 de Gijón ha estimado íntegramente la demanda interpuesta por el letrado Luis Fernández del Viso en representación de la mujer frente a la empresa Car Open Ways tras declarar la nulidad del contrato «disimulado de préstamo garantizado» de su vehículo.

La mujer había contactado con la empresa para solicitar financiación tras ver en su página web que publicitaba una forma de conseguir liquidez inmediata convirtiendo el vehículo en dinero sin empeñar el coche y pudiendo seguir conduciéndolo. La empresa le ofreció una modalidad por la que vendía el coche, un Volvo S60, que podría recuperar una vez que devolviera el dinero prestado y, entre tanto, podía seguir usándolo mediante el pago de una cuota de alquiler mensual, equivalente a la cuota mensual de cualquier préstamo.

La mujer recibió a finales de 2017 una propuesta comercial en la que se fijaba el precio de venta en 7.590 euros, descontados los gastos de la transferencia en Tráfico y notaría y el primer mes por el alquiler de su propio vehículo y, aceptada la operación, se formalizó un contrato de compraventa con pacto de retroventa y un contrato de alquiler de vehículo sin conductor ante notario, el 2 de enero de 2018. El juez estima en la sentencia, contra la que cabe recurso de apelación, que estos contratos son «simulados» y encubren un préstamo con garantía que generaba a la empresa un beneficio en cómputo anual de un 189% de interés, sin incluir comisiones, es decir un interés notablemente superior al normal del dinero y por ello usurario y contenía un pacto comisorio prohibido.