Carmen Vila, vecina del Polígono de Pumarín, elabora una media de doce equipos de protección individuales para sus vecinos cada día
24 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Ante una situación excepcional todos los vecinos hacen lo que pueden para colaborar en ganarle la batalla al coronavirus. Una de esas muestras de solidaridad es la que desarrolla desde hace días la vecina del Polígono de Pumarín Carmen Vila.
«En un principio mi hija me dijo que tenía que hacer mascarillas, ya que no había», explica. En este sentido, una vez puestas las manos a la obra se lo comentó «a compañeros de la asociación vecinal y otros vecinos y también quisieron». Esta solidaria gijonesa se encarga de manufacturar estos equipos de protección, que desde la panadería La Espiga se distribuyen a los vecinos que las necesiten.
Comenta que, tanto ella como su marido, son «población de riesgo». «Un vecino de enfrente me trae cosas que necesito una vez a la semana y de la panadería también me suben las cosas», apunta. Realiza sus mascarillas con los materiales de que puede disponer, desde algodón a restos de telas o componentes plásticos. Muchos son los vecinos que le hacen llegar lo que pueden para que pueda continuar con su altruista labor.
Todas las mascarillas terminadas «se dan esterilizadas», proceso de limpieza que se realiza una vez que se recogen las materias primas y antes de que vayan a ser puestas en manos de los vecinos. También se higienizan y esterilizan «la máquina y plancha» que emplea en la elaboración.
«De momento ya he hecho 140 mascarillas. De hecho acaban de llevarme otras seis», apunta. En este sentido indica que elabora «una docena» cada día. Y es que reconoce que «los vecinos queremos salir con mascarilla, ya que la gente no está a gusto sin ellas».