Detenidos tras lanzar botellas a una camarera que les reprochó molestar a los clientes

La Voz

GIJÓN

Vehículo de la Policía Local de Gijón
Vehículo de la Policía Local de Gijón

Una pareja provocó graves altercados en Gijón cuando la trabajadora les invitó a dejar el establecimiento

04 jun 2020 . Actualizado a las 16:55 h.

La Policía Nacional ha detenido a un hombre y una mujer de 38 y 43 años, respectivamente, por amenazar a la camarera de un bar del centro de Gijón que les había llamado la atención por molestar a los clientes.

Los agentes acudieron a las 13:15 horas del lunes a una cafetería del centro de Gijón porque una pareja estaba insultando e increpando a la camarera y estaba arrojando al suelo varias botellas de licor, ha informado la Policía Nacional.

Testigos de los hechos explicaron que la pareja estaba molestando a los clientes de la terraza a los que pedían dinero de forma insistente y cuando no se lo daban los insultaban e increpaban, por lo que la empleada les llamó la atención y les instó a que abandonaran el local.

Ante esta petición el hombre y la mujer se dirigieron de forma despótica a la camarera, la insultaron gravemente y entraron detrás de ella al interior del bar, donde en actitud hostigadora le dijeron improperios y le amenazaron con agredirle y destrozar el local.

Mientras se le acercaban de forma intimidatoria se apropiaron de varias botellas de sidra y de licores que le arrojaron, lo que hizo que abandonara el establecimiento por una puerta lateral y pidiera ayuda a los viandantes.

Un policía nacional franco de servicio acudió en ayuda de la camarera y retuvo a la espera de las dotaciones policiales a las que había llamado.

Los policías de la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Gijón detuvieron a la pareja y comprobaron los daños ocasionados en el local, cuyo suelo estaba lleno de líquido y de cristales que llegaban hasta la cocina por la fractura de tres botellas de sidra, una de vermut y otra de whisky.

Los arrestados, naturales de Navarra, contaban con antecedentes por robos y hurtos.

La camarera, visiblemente afectada, requirió asistencia sanitaria por su estado de nervios y de ansiedad pero no presentaba ninguna lesión física visible; según informó EFE.