Gijón saca nota en libertad económica

Marcos Gutiérrez GIJÓN

GIJÓN

archivo.Ayuntamiento de Gijón
Ayuntamiento de Gijón

Un estudio aprueba su gestión económica, relación tamaño-coste de su plantilla y presión fiscal sobre los ciudadanos

10 jun 2020 . Actualizado a las 15:43 h.

Gijón ha hecho sus deberes en materia de libertad económica, medida como el compendio de desempeño económico, magnitud de la plantilla municipal, intervencionismo económico municipal y presión fiscal. Esto es lo que establece el último estudio del Índice de Libertad Económica de las Ciudades Españolas, elaborado por la Fundación para el Avance de la Libertad.

El resultado obtenido por la ciudad es «aceptable», con una puntuación de 54, 5, lo que la sitúa en el puesto 12 de 50, por detrás de Alicante, Almería, Vigo, Santa Cruz de Tenerife, Oviedo, Castellón, Albacete, Málaga, Fuenlabrada, San Cristobal de la Laguna y Pamplona. La ciudad sube 0,46 puntos con respecto al anterior informe, pero baja cuatro puestos en el ranking.

Aitor Carmona, economista autor del informe, destaca que «Gijón debería esforzarse más en reducir su deuda municipal» y, asimismo, que «la ciudad necesita atraer y generar más empresas mejorando la aplicación del Impuesto sobre Actividades Económicas».

«El ILECE mide cuánto impulsa o retrae cada ayuntamiento la libertad económica de su ciudad. La celebración de elecciones locales en 2019 y la consiguiente renovación de los consistorios ha provocado cambios relevantes en la orientación de muchas de las políticas municipales que afectan a la libertad económica», explica.

El estudio mide la actuación municipal en cuatro áreas definidas: desempeño económico; magnitud de la plantilla municipal; intervencionismo económico municipal y presión fiscal municipal.

En general, aunque con excepciones, las ciudades más grandes «suelen tener un mal desempeño en el ILECE. Las tres únicas ciudades que obtienen la calificación de “moderada libertad económica” están entre doscientos mil y trescientos cincuenta mil habitantes. Las mayores ciudades españolas siguen suspendiendo o aprobando por escaso margen»

«La libertad económica de nuestras ciudades, sobre todo de las más grandes, se ve menoscabada por una administración local excesiva. Cada vecino paga cientos de euros al año (en algunos casos, más de quinientos) sólo para costear los salarios de los empleados municipales. El dato de presupuesto partido por población es escandaloso y la deuda municipal sigue siendo un problema generalizado», apunta.

Otra de las conclusiones del informe, en su opinión, es que los ayuntamientos «cuestan demasiado a los vecinos. Una familia tipo de cuatro miembros paga de media más de mil seiscientos euros anuales a su ayuntamiento».

Del mismo modo, considera «deplorable que se pague en multas y sanciones de todo tipo una cifra que representa entre un cinco y un diez por ciento de lo que el vecino paga en impuestos al propio ayuntamiento. No es exagerado afirmar que las multas se han convertido en un impuesto más».