El «Plan B» ante la cancelación de la Feria de Muestras: dos certámenes profesionales y un posible ERTE

La no celebración de la FIDMA supone dejar de facturar 100 millones de euros, el 0,5% del PIB asturiano

El presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño, junto a los vicepresidentes camerales
El presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño, junto a los vicepresidentes camerales

El presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño, ha mostrado este lunes su «pesar» por la decisión del Principado de no autorizar la Feria Internacional de Muestras pero en su lugar ha confiado en que puedan celebrarse los dos certámenes profesionales que han propuesto al Gobierno regional para que sectores como mueble-hogar y automóvil salven parte de las pérdidas. Baragaño, junto al director de actividad ferial, Álvaro Alonso, ha avanzado la posibilidad de tener que presentar un ERTE para la plantilla de la institución cameral, si hay más cancelaciones de eventos. La no celebración de la feria supone dejar de facturar 100 millones de euros, el 0,5% del PIB asturiano. 

La cancelación de la Fidma supone también una pérdida aproximada del 50 por ciento de los ingresos de la Cámara de Comercio --unos tres millones de euros--. Baragaño ha destacado que estos dos certámenes no se hacen para compensar este descenso, sino para ayudar a dos de los sectores que se han visto perjudicados por la crisis económica y sociosanitaria ligada a la pandemia de la COVID-19.

En concreto, la propuesta hecha al Principado, que será quien deba dar el visto bueno, incluye dos certámenes «netamente profesionales», según Alonso. Serán totalmente independientes entre sí, en fechas sucesivas, de forma que el de mueble y hogar sería del 7 al 11 de agosto, y el del automóvil del 13 al 18, ambos días inclusive en los dos casos.

La primera de las ferias, que fundamentalmente tendrán carácter regional, se desarrollará en el pabellón central, con unos 30 expositores, y la segunda, con unos 15, totalmente en el exterior. Con ambos certámenes se da cabida a prácticamente todos los expositores que tenían pensado acudir a la Fidma.

En cuanto al plan de contingencia para ambos certámenes, que se encargaron a la misma empresa que el de la Fidma y se presentarán al Principado esta semana, se recogen limitaciones de aforo, con un máximo de entre 900 y 1.200 personas al mismo tiempo -en torno a un 70% menos de lo habitual--, uso obligatorio de mascarilla, geles hidroalcohólicos, entradas y salidas diferenciadas así como direcciones de sentido único para evitar confluencias de personas. Todos los visitantes deberán identificarse mediante DNI, de forma que conste hora de entrada y salida y tiempo de instancia en el recinto, a fin de un control epidemiológico si fuera necesario.

Mirar hacia el futuro

«Nos queda mirar al futuro», ha defendido Alonso, quien ha incidido en que ambos sectores han hecho unas inversiones en producto y material que por experiencia de otros años preveían comercializar en la Fidma. Ha insistido en que para nada se trata de un certamen como la Fidma, más generalista. Además, ha enfatizado que estas citas comerciales vienen celebrándose ya en otras zonas de España como Valencia o Galicia.

Según Alonso, los asistentes previstos a estos dos certámenes no son los que vienen a dar un paseo sino a ver un producto muy concreto y con una intención de compra. Asimismo, ha recalcado que son días y espacios temporales mucho más cortos que la Fidma. Y por eso mismo el canon de las ferias sectoriales no tiene nada que ver con el de la Fidma, por un lado, por el volumen de asistentes y número de días, según él. En este sentido, el canon viene a ser una cuarta parte del de la Fidma.

Un 20% de facturación

Precisamente en lo que se refiere al sector del automóvil, la vicepresidenta de la Cámara de Comercio, Rosa Martínez, del Grupo Resnova, ha incidido en que la celebración de este certamen es «muy importante», ya que ayudará tanto a nivel económico como social. Ha recalcado que casi un 20 por ciento de la facturación anual se realizaba durante la Fidma. Unido a ello, ha apuntado que cualquier cosa va a ser mejor que no se haga nada, a lo que ha señalado que estaría bien si recuperan la mitad de esa facturación.

Asimismo, ha apuntado que el que no se celebre la Fidma también afecta al personal de todas las empresas que acudían a la Feria, de las que alrededor de un 20 o 30 por ciento está en ERTE aún. Según Rosa Martínez, de haberse celebrado la Fidma, hubiera supuesto sacar a toda la plantilla del ERTE. Unido a ello, ha incidido en que los datos de matriculaciones sufren casi una caída del 50 por ciento a cierre de junio, lo que hace que sean «incapaces» de sacar a la plantilla del ERTE.

Posible ERTE

Baragaño, por otro lado, ha avanzado que la Cámara no se plantea «en absoluto» hacer despidos por la anulación de la Fidma, pero ha advertido que sí podrían tener que presentar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) si no se desarrolla, como está previsto, el resto de actividad ferial de aquí a final de año.

Un ERTE que podría afectar a sus 40 trabajadores, si bien se iría ajustando en función de las necesidades de personal. «En ningún caso la viabilidad de la Cámara está en cuestión», ha afirmado Baragaño, quien ha aludido a que llevan muchos años con cierre positivo de cuentas. Incluso ha avanzado que si la actividad de resto del año se puede celebrar, no se necesitaría ningún ERTE.

Con todo, ha afirmado que la Cámara «acata y asume» la decisión del Principado, Dicho esto, ha indicado que aunque están «totalmente de acuerdo» en que lo primero es la salud, ha apuntado que siempre creyeron que podía ser compatible con la celebración de la Fidma, que tenía ya confirmación de asistencia del 80 por ciento de los expositores. Algo para lo que han hecho, según sus palabras, un esfuerzo «técnico y humano». No en vano ha cifrado la no celebración de la Fidma en una caída de un 0,5 por ciento del PIB asturiano (100 millones de euros), que se suma al resto de caída de actividad en diversos sectores. A esto ha añadido el trastorno a expositores «muy alto», de ahí que preparan certámenes alternativos que lo palíen.

A todos los expositores se les ha garantizado la devolución del canon adelantado y les han agradecido fidelidad y su paciencia por estas últimas semanas de incertidumbre, y también por el esfuerzo de adaptar sus stand a las exigencias sanitarias y al plan de contingencia presentado por la Cámara. Por este motivo, no prevén que haya reclamaciones por no hacerse la Feria.

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