¿Cuánto tiempo de su vida pierde cada gijonés atrapado en atascos?

Marcos Gutiérrez GIJÓN

GIJÓN

tráfico coches.Calle de Gijón
Calle de Gijón

Las restricciones de la pandemia provocaron un descenso en los niveles de congestión en la ciudad. Pese a todo, los conductores se pasan, de media, casi dos días en embotellamientos de enero a diciembre

18 ene 2021 . Actualizado a las 10:53 h.

Uno de los muchos efectos que la pandemia está teniendo en la sociedad (se pudo apreciar notablemente el pasado año) tiene que ver con nuestra manera de desplazarnos por nuestro entorno. El confinamiento duro hizo que la movilidad en las ciudades se redujera a la mínima expresión. Lógicamente, esto se traslada al tráfico rodado, que cayó de manera drástica en Gijón los 365 días de 2020.

De acuerdo con el estudio Traffic Index, elaborado por la firma de sistemas de navegación para automóviles TomTom, Gijón se sitúa en la posición 360 entre las ciudades del mundo en lo que respecta a su congestión de tráfico. Con una caída del 19%, los embotellamientos en la ciudad registrados en 2020 se han recortado con respecto a los del ejercicio anterior. Se sitúa en el octavo puesto en el ámbito nacional entre las ciudades con mejores niveles de fluidez circulatoria.

La ciudad tuvo el año de la pandemia 83 días en los que hubo unos niveles de tráfico bajos, nueve menos que la media nacional (92). Lógicamente, 67 de esas jornadas coincidieron con los meses en los que estuvo vigente el confinamiento total.

El 23 de diciembre de 2020 fue el peor día en la ciudad para los conductores. El último mes del año fue el que más días de embotellamientos registró en Gijón. Por el contrario, abril (por razones obvias) fue el que transcurrió más libre de vehículos.

En las horas punta de la mañana, para un trayecto medio, los gijoneses perdieron una media de 4 minutos en sus trayectos. En las correspondientes a la tarde-noche, la cifra se eleva hasta los seis minutos. Un gijonés, por tanto, dedica cada año 41 horas (es decir, un día y 17 horas) a esperar en su vehículo mientras aguanta con estoicismo (o no) el yugo del tráfico denso, 11 menos que en 2019.

El peor momento para subirse al coche en la ciudad, al menos si nuestra intención es llegar pronto a nuestro destino, es el miércoles entre las 18 y las 19 horas. Este es el día que ha registrado más problemas a lo largo del pasado ejercicio. Barcelona, Granada y Santa Cruz de Tenerife son las ciudades que ocupan el podio entre las más congestionadas, mientras que Cádiz, Oviedo y San Sebastián hacen lo propio entre las más amigables para los conductores.