La Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón exige al presidente del Principado «que no tiemble el pulso» ante los que incumplan el protocolo de inmunización
28 ene 2021 . Actualizado a las 10:50 h.Las noticias que han surgido desde que comenzó la vacunación, relativas a personas que han usado su cargo o influencia para saltarse los protocolos de inmunización, con justificaciones más o menos peregrinas, han caído como un jarro de agua fría entre la población. Una población que, por un lado, se siente hastiada tras un año de convivencia con la covid-19 y, por otro, también está cansada de ver que, pese a que todos somos iguales sobre el papel, algunos se creen ‘más iguales’ que el resto.
Desde la Federación de Asociaciones Vecinales de Gijón, su presidente Manuel Cañete recuerda que ya ha transcurrido «casi un año de pandemia, de muertes y de sufrimiento», lo que hace inexcusable «que, en estas circunstancias tan extraordinarias, se establezca un protocolo para vacunar e intentar salvar vidas».
En este sentido, subraya que nuestros mayores, «las personas vulnerables por enfermedad o carencias y los profesionales sanitarios y otros esenciales que están en primera línea deben ser los primeros en ser vacunados y protegidos». Así, «el resto, personal sanitario no esencial, gerentes sanitarios, políticos, regidores, consejeros, directivos, … deben, debemos, protegernos y esperar nuestro turno, por el bien de los demás».
Por eso, a la luz de los casos que se han ido destapando estos días en todo el país, «que tan sólo una persona se pueda saltar el protocolo establecido para vacunar exige la dimisión inmediata de quien ha podido consentir esto, aunque sea por negligencia».
«Quien aprovechando su cargo o responsabilidad pública ha tenido el ‘valor’ de hacerlo debe ser inmediatamente cesado y repudiado», añade. Cañete cree que «cada vez que una de estas personas se salta el orden lógico, otra persona corre el riesgo de padecer esta terrible enfermedad». «Seamos serios y rectos. Adrián Barbón, que no tiemble el pulso», concluye.