«La de Gijón es la foto de una economía que se mueve poco»

Marcos Gutiérrez GIJÓN

GIJÓN

Un hombre toma un café en el interior de un bar de Gijón
Un hombre toma un café en el interior de un bar de Gijón Juan González

La Federación de Trabajadores Autónomos alerta del estancamiento en la mejoría de la situación los profesionales por cuenta propia en el municipio y la región

14 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El número de trabajadores por cuenta propia en Gijón se ha mantenido relativamente estable en el último año. Lo que podría interpretarse como una lectura hasta cierto punto positiva, no lo es tanto para los portavoces de un colectivo, los autónomos, que han experimentado en sus carnes lo peor de la pandemia, la inflación y la subida de las cuotas. Todo ello unido a la ingente burocracia y papeleo que hay que sacar adelante prácticamente todos los meses.

Gijón cerró el pasado mes con 19.218 autónomos, dos más que el 31 de diciembre de 2021. En 2020 se cerró con 19.332; 19.389 en 2019 y 19.579 en 2018. Una pérdida de profesionales lenta pero sostenida, que se hace más preocupante si se tiene en cuenta que en gran parte del resto de municipios en España los datos mejoran.

Patricia Oreña, presidenta en Asturias de la Federación de Trabajadores Autónomos (ATA), resalta que en «un censo de 19.200 autónomos, en una autonomía dinámica» no es muy esperanzador, pese a que hemos atravesado «años duros y difíciles». La de los trabajadores por cuenta propia en Gijón es la «foto de una economía que se mueve poco», sobre todo «si se contrasta con otros municipios de España que están teniendo aumentos importantes».

«En economía lo que se queda parado muere», advierte Patricia Oreña. Insiste en la idea de que «muchos de estos autónomos compiten directamente en el mercado europeo». Cree que «en un contexto de recuperación en muchas comunidades», la mejora de los datos de autónomos «aquí no está pasando». «Si tus hijos sacan un cinco y toda la clase saca un diez en matemáticas, apruebas raspado en un contexto en el que la gente saca nota», pone como ejemplo para explicar la situación.

Considera que en el Principado hay un «problema de visión estratégica». «No creo que haya una definición de a dónde queremos ir», puntualiza. Cree que en la región «se estimula todo lo industrial, lo cual está bien y es muy importante para los autónomos, pero si tienes dos hijos no puedes darle las oportunidades a uno y dejar al otro atrás».

Más que de disponer de ayudas, resalta que la clave para su colectivo es la de «no poner palos en la rueda». También pone de manifiesto el gran problema de estos profesionales con las cantidades ingentes de papeleo que tienen que asumir para realizar el más sencillo trámite. «Cumplir con toda la legislación para algunos negocios hoy es casi imposible. Necesitas varias personas de diferentes entidades para estar al tanto de toda la normativa». «La burocracia es un bloqueo del desarrollo económico, porque es muy cara y porque no te deja desarrollarte», concluye.