Adquirían artículos de forma fraudulenta que después vendían en casas de compra-venta o a terceras personas
25 abr 2023 . Actualizado a las 17:14 h.Tres personas pertenecientes a un grupo criminal dedicado a las estafas han sido detenidas por agentes de la Policía Nacional en Gijón, donde adquirían por medio de financiación servicios asociados a líneas móviles, comprando terminales telefónicos de alta gama, televisores, consolas y electrodomésticos, así como servicios de descarga de contenidos que después no eran abonados a la financiera y vendían en casas de compra-venta o a terceras personas.
La mujer y los dos varones detenidos están acusados como presuntos autores de delitos de estafa, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal.
Los arrestados, que contaban con antecedentes previos, fueron puestos a disposición de la autoridad judicial, mientras que la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.
Los artículos adquiridos de forma fraudulenta eran vendidos en casas de compra-venta o a terceras personas, llegando a obtener un beneficio económico de más de 50.000 euros en el último año, informa la Policía.
En la trama de fraudes a compañías de comunicación y telefonía, los detenidos utilizaban una compleja red de personas para realizar las contrataciones de los préstamos, llegando a falsificar documentación, con el fin de conseguir la financiación para la adquisición de los terminales.
La investigación se inició a principios de este año, después de recibir una denuncia en la que una compañía de telecomunicaciones detallaba una serie de fraudes en la contratación de líneas móviles asociadas a la adquisición mediante financiación de terminales telefónicos de gama media y alta.
Posteriormente, la empresa comprobó que no había recibido pago alguno tras obtener los diferentes productos, y la investigación averiguó que de igual forma se habían adquirido todo tipo de productos electrónicos como televisores, consolas, electrodomésticos y descargas de contenido online que no habían sido abonados.
El entramado del grupo crimina permitía realizar múltiples adquisiciones de productos utilizando a terceras personas, siempre con financiación y sin adelantar cuantía alguna, y posteriormente una vez recibidos los objetos eran vendidos en casas de compra-venta o a clientes directos con el fin de obtener un beneficio económico.
Los principales responsables de la red criminal realizaron más de 120 transacciones comerciales vendiendo los productos adquiridos de forma fraudulenta, obteniendo un beneficio económico de más de 50.000 euros en el último año.
En el transcurso de la investigación fueron intervenidos diferentes efectos como dos televisores, un patinete eléctrico, un robot aspirador, una consola, varios teléfonos móviles y 13 tarjetas de contratos de líneas telefónicas de diferentes empresas, informa Efe.