Arrieta: «El Gijón Horse Jumping traería más de 500 caballos durante 4 meses y habría 5 o 6 hípicos con apuestas. Si la ciudad no aprovecha la oportunidad, lo hará otra del norte»

Alejandro Vigil Morán

GIJÓN

Álvaro Arrieta
Álvaro Arrieta Oxer Sport

Entrevista con el presidente de Oxer Sport

15 may 2024 . Actualizado a las 00:19 h.

El presidente de Oxer Sport, Álvaro Arrieta, atiende a La Voz de Asturias como una de las mayores voces autorizadas en la industria hípica para aportar su visión sobre el proyecto del Gijón Horse Jumping, con el que se espera colocar a Asturias en el epicentro de la hípica internacional veraniega en esta zona europea.

En Gijón se está proyectando que la ciudad sea el epicentro de una ruta veraniega por el norte de España, ¿cómo ves el proyecto del Gijón Horse Jumping?

Lo veo como una oportunidad sobre la mesa, el clima de España le convierte en el gran destino europeo de competición y en verano es evidente que los caballos saltan mejor en el norte. Igual que en otoño e invierno la gran mayoría de caballos están saltando en el levante y el sur de España por el factor del clima. En el verano, el Cantábrico es de los mejores sitios para competir al estar alrededor de los 25 grados, una temperatura muy buena para los caballos y los jinetes. Creemos que hay una gran oportunidad en junio, julio, agosto y septiembre para que la hípica europea salte en el norte de España.

Por ubicación, por historia y por instalaciones, pensamos que Gijón debería ser el 'hub' de ese circuito, el punto de referencia donde estarían instalados los caballos durante esos 4 meses. Es una evidencia, no estamos inventando la Coca Cola...

¿Y qué supondría para la ciudad ser ese epicentro?

Solo hay que ver otros proyectos parecidos, los hay por todo el mundo. Eso supone ser un polo de generación de riqueza. Hay un impacto económico directo e indirecto, genera puestos de trabajo, sería la continuación de Gijón como referencia de un deporte en el que ya tiene un nombre.

No sé si en otros deportes como el ajedrez, por decir uno, tiene mucho prestigio. Sé que Gijón es una ciudad muy deportiva, pero a nivel de hípica, Gijón ha organizado unos eventos internacionales muy importantes desde hace décadas. Gijón es una ciudad que relincha, una ciudad muy vinculada al mundo del caballo, eso al final es ponerlo en valor.

Hay además una zona en Gijón, la del Chas y Las Mestas, que ahora mismo está infrautilizada. Están las instalaciones desconectadas por una carretera y si se conectan habría grandes sinergías, Gijón sería el centro de encuentro de ese circuito del norte de España. Es algo sencillo, no me considero un tio de Premio Nobel, es que es una evidencia esa propuesta. El Cantábrico es en el verano el mejor sitio para saltar y España es el mejor sitio de Europa como destino para competir en hípica, por tanto, esta alternativa está sobre la mesa. Ya hay buenos eventos en Cantabria, en Galicia y en Asturias, si los unes y montas una instalación en Gijón que sea el centro neurálgico, tendrás 500 o 600 caballos de junio a septiembre saltando en Gijón y en concursos cercanos.

Al Chas le falta espacio y Las Mestas hace de todo y a la vez no hace de nada en el verano, porque salvo la semana del hípico tienen una baja intensidad con otros deportes, que además se podrían seguir practicando. No es un sitio donde la ciudadanía tenga ahora mismo en el verano un espectáculo semanal, de este modo, en vez de un hípico al año tendrían 5 o 6. Está visto que a la gente le gusta ir a Las Mestas, les gusta ir a apostar, la ciudad siempre responde a los concursos de calidad. Gijón, de todas las ciudades del norte de España, es la que más argumentos tiene a favor para ser el epicentro. Si Gijón no aprovecha la oportunidad, imagino que otra ciudad lo hará.

¿Y realmente hay tantos caballos para aumentar de esa forma la cantidad de hípicos internacionales en Gijón? Llama la atención hablar de ese aumento de cifras.

El deporte ha cambiado mucho. Ahora mismo, el balance entre deporte e industria está al 50%, lo que al final retroalimenta a estos circuitos es la compra-venta de caballos. Cada día hay más eventos y cada vez hacen falta más caballos, por lo que hace falta formar más caballos y para eso es necesario darles competiciones donde crecer. Los eventos internacionales de 3 y 4 estrellas sirven en gran parte para que los grandes caballos del futuro vayan creciendo. Los jinetes viajan a estos circuitos con 6 o 7 caballos para poder rotarlos semanalmente. Por eso puede haber 12 semanas seguidas de competición de nivel. En Andalucía, en el sur de Portugal, en la Toscana italiana, está todo inventado... Y la ventaja de Gijón es que aquí el clima es mejor en verano que en otras zonas. Blanco y en botella.

Desde el Chas se solicita la colaboración público-privada al Ayuntamiento de Gijón para sacar adelante el Gijón Horse Jumping, ¿es habitual en los otros circuitos este tipo de acuerdos?

Sí, al haber un impacto económico importante para la ciudad y para la región, pues así es. En Andalucía es la Comunidad el patrocinador principal en Vejer de la Frontera. Las instituciones entienden que la competición deportiva es un efecto tractor para el turismo. Lo bueno para Asturias, si aprovecha esta oportunidad, es que los países donde más se mueve la hípica son justamente los objetivos turísticos de la región. Estamos hablando de países de primer nivel económico, poder vender Asturias a través de un deporte olímpico sería bonito. Además se vería esa alianza del Cantábrico liderada por Gijón.

¿Es clave por tanto el apoyo del Ayuntamiento de Gijón para sacar adelante el proyecto?

Si no se juntan las instalaciones de Las Mestas y del Chas no tendría sentido el proyecto porque es la clave para poder contar con muchos establos. Si Gijón aprovecha la oportunidad, sería una apuesta de ciudad, no solo del Patronato Deportivo Municipal o de la parcela deportiva, sería cosa de todos. Hay que hacer cosas interesantes para la ciudad, Gijón ya tiene actividad hotelera en verano y habría que intentar impactar en las zonas donde este evento sea un valor añadido a nivel económico para la ciudad. Por ejemplo, junio y septiembre podrían ser interesantes para alargar la campaña porque en julio y agosto ya está lleno. Hay que buscar la forma de que el Gijón Horse Jumping aporte el máximo a la ciudad. El circuito tiene que ser sostenible económicamente, todos los ejemplos expuestos son rentables y los promotores hacen inversiones anuales para ser más competitivos incluso.

En los últimos años se está invirtiendo mucho en el deporte femenino, sin embargo en la hípica compiten desde hace décadas en igualdad, ¿habría que ponerlo más en valor a la hora de captar patrocinios?

Sí, es algo a explotar. Es un deporte muy singular, es olímpico, se compite con chaqueta y corbata, y la paridad es 100%, es natural, compiten hombres contra mujeres y muchas veces ganan ellas, también compiten caballos contra yeguas, no hay otro deporte olímpico más paritario. Quizá nos falta sacar más pecho como deporte en ese sentido. Las licencias en España a nivel amateur son de entre un 65% y un 70% femeninas, en el mundo profesional queda más balanceado.

¿Qué tal está la salud de la industria hípica en España?

Está en su momento más dulce a nivel de participantes, caballos, eventos,... Llevo 27 años a nivel profesional y no recuerdo un momento así.

En los últimos lustros, los aficionados de Gijón se quejan de que los primeros espadas ya no compiten en Las Mestas, ¿hay solución para reverdecer esos viejos laureles o el cambio del calendario y de la industria ecuestre lo hace inviable?

El concurso actual creo que es un buen hípico con sus 4 estrellas. Obviamente, el deporte como bien dices ha cambiado y el dinero en la alta competición influye mucho. Hace unas semanas hemos organizado un evento en México con 7 millones de dólares de presupuesto, hace poco hubo otro en China con un presupuesto similar, el presupuesto de Madrid se va a los 3 millones de presupuesto.

Al final, la alta competición está fuera del radar del Patronato Deportivo Municipal de Gijón, entre otras cosas porque el objetivo del Ayuntamiento siempre ha sido organizarlo de cara a sus ciudadanos, cosa que a mí me parece genial, pero obviamente, la reinvención del sector ha ido en contra de eventos de organización así. La ciudad tiene más bien una oportunidad en el Gijón Horse Jumping que volviendo a organizar un solo concurso muy potente. Por ejemplo, las fechas de Gijón coinciden con Bruselas y es un 5 estrellas, su Gran Premio es 1 millón de euros, estamos hablando del doble que Las Mestas en el global de todos sus días. El precio de los caballos se ha multiplicado casi por 15 en una década, no hay mucho margen en esa vía. Con el Gijón Horse Jumping sí vería a la ciudad con un modelo hípico muy exitoso para los tiempos que corren.

¿En cuanto puede estar el precio de un caballo top? Es una pregunta que se suelen hacer los espectadores de Las Mestas.

Es una buena pregunta. Los caballos son un poco como las acciones de la bolsa. El precio sube y baja en función de la competición, es decir, cuando vienen a Las Mestas, en función de sus resultados, sube y baja su precio, el de sus hermanos y el de sus padres. El catalizador del mercado es la competición, deporte e industria van de la mano.

¿Hay algún caso similar a nivel de apuestas como Gijón por Europa?

No, en Cantabria y Galicia sí hay tradición de apuestas, nosotros hemos tenido eventos con apuestas. Soy un gran defensor de que existan y son una alternativa de ocio muy buena para los espectadores. Además, divide las pruebas en micropruebas de 10 caballos y hace que la gente lo siga con más pasión. En Gijón van miles de personas y el volumen de apuestas es alto, Las Mestas y las apuestas van de la mano.

Oxer Sport organiza este verano en Asturias el hípico internacional de la Yeguada Maeza, ¿qué tal van los preparativos?

Muy bien, hemos presentado el cartel recientemente y estamos negociando con jinetes, preparando todo. Es del 5 al 7 de julio, estamos a tope con ello, galopando (risas).

Justo después también organizáis el hípico de Casas Novas en Galicia, cuyos promotores son la familia Ortega, ¿es complicado atraer buenos caballos al estar tan lejos del epicentro de la hípica europea?

La clave está en tener programas deportivos interesantes para los jinetes y encajarlo bien en el calendario, los caballos se desgastan mucho con tantos desplazamientos y los jinetes intentan planificar sus viajes de forma que puedan saltar varios concursos seguidos en una misma zona. Ahora tenemos un concurso muy importante en Madrid y vienen solo para ese evento, pero generalmente buscan enlazar concursos y viajan con varios caballos para eso.