Los cuatro jóvenes portugueses juzgados en Gijón por violación grupal alegan que el sexo fue consentido

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Juzgados de Gijón
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La defensa muestra un vídeo y señala que se intercambiaron las cuentas de Instagram tras las relaciones

30 oct 2025 . Actualizado a las 19:38 h.

La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias, con sede en Gijón, ha acogido este jueves la segunda y última sesión del juicio, celebrado a puerta cerrada, contra cuatro jóvenes portugueses a los que se piden penas que suman 42 años y medio de prisión por la supuesta agresión sexual grupal a dos jóvenes en un piso turístico del municipio gijonés en 2021.

Los cuatro acusados han defendido su inocencia y han declarado, en respuesta únicamente a su abogado, Germán Inclán, que las relaciones sexuales con las jóvenes —a las que habían conocido en un pub gijonés— fueron consentidas. Incluso han asegurado que ellas eran quienes dirigían cómo querían que se desarrollaran dichas relaciones.

Inclán, en declaraciones a Europa Press, ha señalado que los acusados incluso dieron su cuenta de Instagram a las jóvenes tras mantener las relaciones, lo que, según él, no encajaría con el comportamiento de alguien que acaba de cometer una agresión sexual.

También ha afirmado que, cuando alguna de las jóvenes no quería realizar determinada práctica sexual, los acusados no la llevaban a cabo. En este sentido, ha insistido en que hubo consentimiento desde el inicio y que el sexo fue «de mutuo acuerdo».

El letrado se ha referido especialmente a un vídeo aportado como prueba, en el que se puede ver y escuchar a las jóvenes y a los acusados, así como el tono en el que hablan, algo que, a su juicio, no se corresponde con la reacción de alguien que está siendo o ha sido forzado sexualmente. En el vídeo, de un minuto y cuarenta y dos segundos de duración, ha remarcado que se observan prácticas sexuales «explícitas».

Según los jóvenes, fueron ellas quienes les propusieron mantener relaciones sexuales con tres de ellos. El abogado ha sostenido, por otra parte, que el parte de lesiones presentado por las denunciantes —que alegan haber sido golpeadas y agredidas sexualmente bajo un estado de shock— no permite concretar que dichas lesiones se deban a una violación.

Tras las pruebas y declaraciones, tanto la Fiscalía como la acusación particular y la defensa han elevado a definitivas sus conclusiones. Si bien la pena conjunta solicitada supera los 40 años, solo a uno de los procesados se le piden 22 años de prisión; a otro, 14; a un tercero, 5, y al cuarto acusado, un año y medio.

El abogado ha llamado la atención sobre el hecho de que se soliciten penas tan elevadas, «cuando por un homicidio la horquilla va entre los 10 y los 15 años de cárcel».